Logo de Sexeando

Los pequeños garantes de la transparencia (+Audio)

Este domingo se desarrollaron las elecciones en nuestro país para votar una nueva Constitución. En Cuba, las urnas son custodiadas por niños.

Los rostros del Referendo (+Fotos)

Visto: 280
Pioneros en los colegios electorales de Santa Clara
Brenda y Gabriela fueron las primeras niñas en llegar al colegio electoral. (Foto: Laura Seco Pacheco)

Hoy no fue un domingo común para los cubanos, pues por primera vez en 43 años pudieron votar por una nueva Constitución. No fue la primera experiencia de la abuela que con orgullo ya estuvo en el referendo del 76 y ahora su nieto es vocal en la del 2019; pero los más jóvenes estaban atónitos ante la novedad.

Brenda y Gabriela se levantaron bien temprano y dijeron adiós a los juegos dominicales antes de que empezaran. Sus uniformes escolares estaban listos como si fuera lunes, y antes de las 7:00 a.m. ya estaban en el Colegio Electoral más cercano. La primera vive justo al frente, la segunda llegó con su mamá, que como la más avezada periodista subía a las redes sociales los primeros momentos de las votaciones.

La urna ya las esperaba como viejas amigas, pues en los últimos procesos electorales ellas han estado ahí como las primeras, para saludar con orgullo y velar por el cumplimiento del deber ciudadano de elegir. ¡Solo en Cuba los niños son garantes de la transparencia de este importante proceso!

Daba gusto verlas sonreír, mirándose con complicidad mientras ensayaban el «votó» para que les quedara perfecto; pero más gusto daba verlas decirlo al unísono cuando una mano u otra depositaba su boleta. «Este es nuestro aporte, nuestra manera de apoyar la Revolución», me confiaron cuando su turno acabó.

Pioneros en los colegios electorales de Santa Clara
Jennifer no quería faltar a su «gran misión» en estas elecciones. (Foto: Laura Seco Pacheco)

Brenda y Gabriela son niñas normales: asisten al 5o. grado, son vecinas, ya empiezan a enamorarse y comparten muchas de sus travesuras, pero ambas conocen la importancia del momento histórico que están viviendo.

Diana, Daniel y Jennifer son hermanos. Las niñas fueron con sus padres al colegio más cercano y ahí quedaron al lado de la urna. El varón prefirió ir con unos amigos a otro colegio.

Jennifer tiene 7 años, y con su rostro pícaro apenas puede mantenerse quieta, pero le indica al anciano cómo llegar a la cabina de votación. Diana es más seria a sus 11, y desde su puesto saluda orgullosa. «Las tuve que traer, me tenían loca», me confiesa la madre mientras recoge su boleta.

Los demás niños del barrio también se suman a esta «fiesta». Vienen de todas las edades, de todos los tamaños, pero siempre con la alegría que solo portan los más pequeños. Algunos arriban con sus padres o abuelos o algún miembro de la familia; otros lo hacen solos, porque solamente tienen que cruzar una calle o pasar una puerta.

Pero mientras llega la hora de su guardia, corren, saltan, juegan a los escondidos. Quizás alguna madre alarmada los regañe por ensuciar el uniforme del lunes, pero la mayoría los deja ser, porque hoy es un día especial para todos los cubanos y ellos son la esperanza de nuestro país.

No hay publicado ningún comentario. Sé el primero en empezar el debate.

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.