Un premio nada «Tosco» para José Luis

La entrega del Premio Nacional de Música 2018 a José Luis Cortés (el Tosco) reconoce a un artista ejemplar de la cultura cubana.

Flautista y compositor cubano José Luis Cortés (el Tosco)
José Luis Cortés (el Tosco). (Foto: Tomada del sito NGLaBanda.net)
Visto: 691

Cuando supe de la entrega del Premio Nacional de Música 2018 al músico, compositor, arreglista, productor y director de orquesta santaclareño José Luis Cortés González, el Tosco, consideré el galardón como un acto de expresa justicia con uno de los artistas que más han aportado, revolucionado y exaltado internacionalmente en su disciplina a la cultura cubana

Todavía recuerdo las apasionadas discusiones con varios amigos cuando el boom de la timba en los años 90. Aquel fenómeno llamado NG (Nueva Generación) La Banda, fundada en 1988, causó gran impacto y opiniones dividas en cuanto a la calidad de las letras, pues desde el punto de vista musical nadie dudaba de su monstruosidad con aquellos telúricos «metales del terror» combinados con piano y percusión.

La nueva sonoridad pegó en los oídos de los bailadores que no sabían identificar de primer impacto qué escuchaban. La mezcla de elementos del son, la rumba, la guaracha y el mambo, con aderezos del rock, el jazz y el funk, contribuyó al surgimiento de un nuevo género reconocido en el mundo como timba cubana, que revolucionó la música bailable durante la última década del pasado siglo.

Las letras de aquellas canciones salían de las arterias del pueblo, de la rumba armada en solares, de los juegos de dominó, de la cola del pan, de las acaloradas discusiones por la pelota, y de los problemas y fenómenos que proliferaron dentro de la sociedad en los duros años iniciales del período especial. 

José Luis Cortes (el Tosco), Premio Nacional de Música 2017.
(Foto: Tomada de Internet)

Ante la andanada de críticas negativas, el Tosco manifestó en una ocasión que él hacía sus canciones para los estibadores del puerto, los obreros, los estudiantes, en definitiva, para la gente sencilla y humilde del pueblo. No por gusto, la primera gira de NG La Banda fue precisamente por los barrios habaneros socialmente desfavorecidos, sintetizada de alguna manera en el tema La expresiva, en las voces de Issac Delgado y Tony Calá.

También, su música se extendió a hospitales, y centros educacionales y laborales del país. «Lo mío es hacer bailar a la gente, que se divierta, sobre todo, la gente que trabaja, que estudia y que hace este país. Mi música fue una música de la Revolución», expresó.

La agrupación se ganó el cariño de la mayoría por su contacto directo con el público, y abrió un nuevo camino a la salsa cubana por el cual andarían otras agrupaciones como la Charanga Habanera, Issac Delgado, Paulito FG y La Élite, Manolín, el Médico de la Salsa, Giraldo Piloto y Klímax, entre otros de marcada popularidad.

José Luis Cortés cuenta en su haber con más de 40 producciones discográficas premiadas, cuatro discos de plata, cinco de oro y varios premios del Festival Internacional de Música Cubana Cubadisco, y en el 2013 recibió el Diploma Artistic Achievement, de la Brooklyn Academy of Music (BAM), por la producción musical y la orquestación del espectáculo Red Hot + Cuba, realizado en Nueva York, en diciembre de 2012.

La Universidad de Veracruz, en México, le dedicó un festival de jazz a su música, incluida en los programas de estudio de la institución; igualmente, el Instituto Superior de Arte (ISA) le confirió un diploma al Mérito Artístico, por su aporte y labor pedagógica materializada en La Camerata Cortés, ensemble de flautas único de su tipo en el país, gracias a su empeño durante años.

Con NG La Banda se ha presentado en escenarios jazzísticos y de música popular bailable de más de 50 países, y ha llevado internacionalmente la cultura cubana a lo más alto.

El Tosco ha recibido el Premio Nacional de Música, y si alguien piensa que ya el hombre no «está en talla» ni «en frecuencia», sepan que su grito de guerra se siente cada vez más fuerte dentro del ámbito musical cubano: «¡Ataca, Chicho!».