Un techo para la sinfónica

Luego de 92 años de trayectoria musical, ¿por qué la Orquesta Sinfónica de Villa Clara no cuenta con un lugar de ensayo propio?

Orquesta Sinfónica de Villa Clara.
La Orquesta Sinfónica de Villa Clara ha conquistado múltiples escenarios, a lo largo de su prestigiosa trayectoria musical. Figura entre una de las seis orquestas sinfónicas del país. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
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Cuando en 1926 Agustín Jiménez Crespo funda la Orquesta Sinfónica de Villa Clara, los clubes locales de la antigua provincia apoyaron mínimamente a los músicos. Sin embargo, el director no colgó los guantes y siguió remando con la pasión de unos cuantos «locos» a cuestas.

Como si no fuera poco lo que la OSVC sufrió en el período, en 1961 fue disuelta. Mas Jiménez Crespo no se conforma y la refunda un año después, en ese entonces con un local oficial en el teatro La Caridad. ¡Válgales a los villareños! Debieron transcurrir 36 años para oficializar la empresa de sueños musicales.

Luego vendría el largo proceso de ganar un prestigio. Presentaciones con el Ballet Nacional de Cuba, la Ópera y el Teatro Lírico nacionales; coros, grupos y danzas extranjeras; con relevantes figuras como Frank Fernández, Freida Anido, Rafael Prats y Roberto Urbay sintetizan 92 años de historia local.

Entonces, ¿cómo es posible que semejante institución hoy día no cuente con un espacio de ensayo digno de su trayectoria? ¿Acaso se concibe que sus archivos yazcan en una antigua oficina del cine Cubanacán, sometido a reparación capital?

¡SOS para salvar un prestigio!

La inexistencia de un sitio propio afecta la estabilidad de los músicos de la OSVC y la conservación de sus valiosos archivos.

La urgencia de un sitio especializado es un asunto que peina canas. El historial de sedes temporales y espacios alternativos que la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos (EPCME), conjuntamente con las autoridades de Cultura, les han agenciado, no cubren sus necesidades reales y objetivas. Pero, ¿cuánto perjudica a los músicos de la OSVC esa «maldita» realidad?

«Cuando ensayamos en una locación con unas condiciones acústicas determinadas y luego, cambiamos a otra, el resultado musical se viene abajo. Es bien difícil el hecho de estar 14 días ensayando y luego, enfrentarse a que no conoces el espacio de actuación», explica Irina Toledo, directora de una de las seis orquestas sinfónicas cubanas.

La inexistencia de un sitio propio no solo afecta la estabilidad de los músicos de la OSVC, sino también la situación de sus archivos, que, además, son altamente cotizados desde el punto de vista patrimonial —solo antecedido por el de la Sinfónica Nacional.

«Tenemos muchas obras originales. Incluso partituras con el cuño de propiedad del mismísimo Gonzalo Roig. También, del repertorio internacional ediciones muy antiguas de partituras de Bach, Mozart, Bethoven, Tchaikovski, etc. Queremos y estamos en toda disposición de salvaguardar nuestro inmenso patrimonio», explica Irina Toledo.

Sin embargo, la realidad del archivo —sito en la segunda planta del cine Cubanacán— es caótica y se complejiza a medida que avanzan las acciones de rehabilitación del inmueble. Para consultar las obras musicales, la archivera y demás miembros deben acudir a un local insalubre y peligroso, que no cumple con los mínimos requisitos para la conservación de los fondos documentales.

Local de ensayo de la Sinfónica de Villa Clara en el cine Camilo Cienfuegos.
La escasa iluminación del cine Camilo Cienfuegos, actual lugar de ensayo de la OSVC, también influye directamente en la comodidad de la orquesta. «A pesar de que la adecuación de dicho espacio no sea responsabilidad de la EPCME, hemos realizado una inversión en lámparas y luces para espectáculos, que serán situadas en el lugar para el estricto uso de nuestra Sinfónica», reveló Ciscal a Vanguardia. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Andy Guerra Rodríguez, especialista del Registro Provincial de Bienes Culturales, adscrito al Centro Provincial de Patrimonio, explica: «Hemos tenido varios encuentros con autoridades de la EPCME para colegiar una fecha e inventariar los archivos. Pero el hecho no se ha consumado. Y como establecen las leyes de protección del patrimonio, las instituciones propietarias deben responsabilizarse totalmente».

Juan Ciscal Fernández, director de la EPCME, asume que «ya se debió haber hecho. Sin embargo, no se ha logrado por diferentes motivos materiales y de recursos humanos». Aunque el funcionario agregó que los documentos más importantes serían resguardados en el local del Coro Provincial, al cierre de esta edición continuaban sufriendo las afectaciones ambientales del entorno donde hoy se encuentran.

Ni historia tan fatal ni culpas a la necesidad

-2012: Cambió de uso del Cine Cubanacán y comenzaron los impulsos para construirle una sede a la Sinfónica.

-2013: El antiguo proyecto de la sede, desarrollado por el arquitecto Yandry Choy Álvarez, ganó el Gran Premio del Salón Nacional de Arquitectura en la categoría de Ideas conceptuales.

-Luego el proyecto se frenó debido a varios factores, entre los que figuran proyectos no atemperados a las necesidades del inmueble, morosidad y otros...

Cine Cubanacán, de Santa Clara, futura sede de la Orquesta Sinfónica de Villa Clara.
Cine Cubanacán. (Redacción Digital)

2018: 

Antes de que el cine Cubanacán fuese más que un caparazón, también fungió algún tiempo como sede de la OSVC. Mientras, otros espacios de música popular bailable y demás actividades alternaban en el mismo lugar y coadyuvaban a la destrucción de este. Resulta que el concepto de uso de dicho inmueble constituyó su principal enemigo en aquel entonces, cuando la Empresa de Cine era quien debía poner las cartas sobre la mesa. 

La Sectorial Provincial de Cultura, de conjunto con la EPCME, decidió recuperar el inmueble y establecer un cambio de uso para este. Así, oficializaron las aspiraciones de una sala de conciertos, que fungiría a su vez como sede de la OSVC.

Luego, en 2012 comenzaron los planes. ¡Una moderna sala de conciertos para Santa Clara! El entonces Instituto de Proyectos Azucareros (IPROYAZ) sería el encargado de demostrar la viabilidad de un proyecto de semejante magnitud. Este, desarrollado por el arquitecto Yandry Choy Álvarez, ganó el Gran Premio del Salón Nacional de Arquitectura en la categoría de Ideas conceptuales, en el año 2013.

Según el director de la Sectorial Provincial de Cultura, Serguei Pérez Pérez, la obra del cine Cubanacán se vio frenada temporalmente —a pesar de la voluntad de las autoridades políticas y gubernamentales—, debido a varios factores, entre los que figuran proyectos no atemperados a las necesidades del inmueble, morosidad y otros que atañen a varios eslabones de la cadena constructiva.

Hacer para negar el «fatalismo»

En el marco de las acciones reconstructivas por el «Villa Clara con todos», el proyecto de una sala de conciertos que funja como sede de la OSVC ha vuelto a tomar color.

«No creo que hoy sea una obra irrealizable desde el punto de vista de capacidades e intenciones: tenemos una proyectista excelente; los impulsos del Centro de la Música están al 100%; las intenciones del gobierno son las mejores. Sin embargo, no deja de ser una obra compleja».
Camilo González Díaz, inversionista de la EPCME

«La obra está aprobada por el Ministerio de Cultura. De hecho, el viceministro estuvo aquí en Santa Clara y le encantó la idea. Ellos van a colaborar con un grupo de recursos de importación. También, el Gobierno estará en función del inmueble, y le concederá prioridad para revitalizar la vida cultural, sobre todo la nocturna, en el nodo del Boulevard», agregó Osmani García López, vicepresidente del Gobierno en el municipio. 

Luego de seis años soñando el espacio y ahora con un fuerte impulso, ¿por qué no se ha comenzado la obra? «La ejecución y el alcance de la intervención dependen del estudio que hoy realizan la proyectista Gloria Esther Arce y los estudiantes de la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas. Se está previendo concluirla en 2018, pero pudieran existir variaciones porque es extremadamente compleja técnica y patrimonialmente», especifica el vicepresidente del Gobierno.

Por su parte, Gloria Esther Arce refuerza que en el caso de las especificidades acústicas contarán con el apoyo de la empresa Atrio, la cual suma una amplia experiencia en este tipo de inversiones.

«La sala especializada de conciertos constituye una deuda con el fuerte movimiento musical de la provincia y es un complemento obligado para la formación de los jóvenes de las escuelas de música del territorio», insistió Serguei.

«[...] es una prioridad del gobierno para revitalizar la vida cultural, sobre todo nocturna, en el nodo del Boulevard».
Osmani García López

Hacer. Hacer es la mejor manera de decir —como diría el Apóstol—. Y con hechos concretos no hay historias fatales, ni culpas, ni azar que se resista. La Orquesta Sinfónica de Villa Clara merece un espacio digno que vindique su trayectoria. ¿La razón? Por derecho propio, conquistado y merecido. 

Se han publicado 7 comentarios

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  • luismo

    Estimada Yinet, deseo hacer algunas acotaciones de tipo histórico al reportaje, y digo históricas porque están relacionadas con la génesis de los primeros años de la Orquesta Sinfónica de Las Villas, su primer y verdadero nombre entonces, y fíajte que casualidad, todavía Las Villas en 1926 no era un territorio greográfico y legalmente oficializado por la Constitución, hecho que ocurrió después. Desde entonces fue protegida en el orden de presupuesto según las ordenanzas del Gobierno Provincial, encargado incluso de la compra de vestuario adecuado y hasta de instrumentos musicales. También en esa protección estaban ocho bandas de música profesional existentes en la provincia, con excepciones de las militares de bomberos y regimientos. Los Clubes locales jamás les interesó el apoyo, y cuando lo hicieron, fue justo por carácter filantrópico. Por supuesto, Jiménez Crespo, el remediano, como dices, jamás « no colgó los guantes», pues vivió y fue un hombre de música al igual que los 92 instrumentistas y personal de apoyo que lo acompañó por años.
    Paradójico, la etapa más difícil de la Orquesta fue a finales de los años 40 cuando se deseó, por el gobierno central, excluirla del presupuesto de 100 000 solicitado por ley por el representante Ángel Fernández Varela, para la Filarmónica de La Habana. Sin embargo, después de batallas de la prensa y los músicos se incluyó a las Sinfónicas de Las Villas y Oriente en ese presupuesto.
    Otro punto a debate, a pesar de la lucha contra la proliferación disquera y las victrolas, y hasta de la proliferación de conjuntos y big band, las Sinfónicas siguieron existiendo, contra viento y marea, en el denominado período republicano. No sé porqué dicen que en 1961 la
    Orquesta «fue disuelta», criterio sin mucha argumentación esgrimido en el Diccionario de la Música Villaclareña, de Giselda Hernández Ramírez, que a pesar de sus aciertos tiene grán cúmulo de dislates, y ese entre otros. Realmente la agrupación no «se refunda», sino que, por falta de músicos profesionales y urgencias del país, estuvo casi un año sin trabajar hasta que al siguiente años adquiere otra altura al lograr una protección más efectiva por el estado Revolucionario, disponer de un local de ensayos y sumar nuevos músicos, algunos con licencias militares. Entonces surgieron sesiones teóricas para instrumentistas, coniertos didácticos y, junto a Jiménez Crespo, aparecieron director invitados, tanto de La Habana, como del extranjero. Ya no era la orquesta de sus orígenes hasta 1941, integrada primero por músicos casi todos remedianos y santaclareños, o de Placetas, sino de toda la provincia. Marco esa fecha por ser el jueves 28 de agosto cuando dieron el primer concierto en La Caridad, en un programa con piezas de Mendelssohn y Musorgski, .así como La leyenda de la Rosa, un valsette de García Caturla, el Himno de Villaclara, de Néstro Palma y de Rossini. En alguna parte leí que Jiménez Crespo alternóa la batura con el maestro habanero Juan Elosegui.
    Tampoco concuerdo, como si fuera cosa de coser y cantar, ue luego «vendría el largo proceso de ganar un prestigio», pues eso fue casi inmediato con la llegada de importantes maaestros cubanos invitados por temporadas. Son los casos de Guzmán, Valdés Arnau, Sánchez Ferrer, Somavilla, González Manteci, Rodrígo Prtas y... una lista interminable hasta nuestros días.
    Ahora, sí concuerdo que con el prestigio de la Oquesta, todavía, después de un camino itinerante por muchos lugares, carezca de un local adecuado para ensayos y conservación de docuemntaciones musicales. En realidad, no tiene otro calificativo de vergüenza para Villa Clara, nombre que adquirió la Orquesta Sinfónica después de 1976 cuando Las Villas se desmembró en tres provincias.

    • Yinet

      Muchas gracias por sus valiosísimas acotaciones, desde el punto de vista histórico. Mis datos fueron extraídos del Diccionario de la música villaclareña, de la investigadora Giselda Hernández Ramírez, con la colaboración de Mirta Cordeiro García y Mariana Pérez Pérez, como pudo inferir. Dicho diccionario es uno de los pocos libros que se encuentran si del tópico musical se habla. Y aunque al entender de otros especialistas poseen errores de corte histórico es un texto de obligada referencia. Las gracias reiteradas por el comentario suyo, que rellena los ¿vacíos? históricos que aún tenemos.

  • José David

    Me honro con ser vecino y conocer a la Directora actual de la Orquesta Sinfónica desde su niñez y me constan sus desvelos por mantener el prestigio que por derecho propio se ha ganado esta agrupación musical. Pero no podemos dejar de ver que en la actualidad la música se ha ido conviertiendo, cada día más, en un producto mercantil y no en atributo para alimentar el alma. Saque Ud. sus propias conclusiones. (Con el perdón de Taladrid)

  • lector

    Luismo, antes de cuestionar el trabajo de la periodista me parece que debe revisar su comentario, por ejemplo batura, me parece q se escribe batuta. Victrola, me parece que se escribe vitrola. Tiene otros errores, además de un mal uso de la mayúscula, de los signos de puntuación y errores de concordancia y para colmo redundancia. Puesto que usted parece ser un erudito del tema, me parece que nos debe iluminar pero haciendo un buen uso del idioma español.

    • luismo

      A LECTOR, usted que se esconde en un "seudónimo". y es su derecho, no cuestiono trabajo de ningún periodista, porque, además, desde hace mucho tiempo hago periodismo y otros tipos de escrituras. De los lapsus cálami que señala, son obvios, depende de la urgencia de hacer acotaciones que, por supuesto, más allá de lo dicho en el cuerpo del reportaje, contribuyen a enriquecer. La próxima vez, con franca humildad, lo busco a usted para que ofrezca sus sabias lecciones de gramática, y seguro aprendo otros vericuetos de la escritura y la expresión. Gracias.

  • lector

    Bueno Luismo si usted es un profesional de la prensa, entonces más resaltan sus errores. Me parece que sin importar la urgencia que usted tenía para acribillar ese artículo, son los periodistas los que más deben velar por el correcto uso de la escritura y del idioma a modo general. Hay que dar el ejemplo.

  • FOREVER

    Al leer este escrito y toda la información de la periodista me pregunto ¿Van a retomar la idea del Gran Premio del Salón Nacional de Arquitectura en la categoria de Ideas Conceptuales o Van a Cambiarla ? pues un premio nacional tiene un jurado especializado en la tema y por algo se dió, ya que cumplia todos los requerimientos de conceptualización incluyendo la acustica que se tiene en cuenta a la hora de realizar el proyecto conceptual, además de que se le pagó a la Iproyaz por dicho trabajo y valdria la pena retomarlo y realizarlo y darle a su vez Honor a quien Honor merece.