Oscar López Rivera se lleva a Villa Clara en el alma

El independentista boricua recibió la réplica del Escudo de Armas como distintivo supremo reservado a personalidades e instituciones sobresalientes.

Oscar López Rivera recibe la réplica del Escudo de Armas, en Santa Clara, Villa Clara, Cuba.
Alberto López Díaz, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Villa Clara, y Esperanza González Barceló, vicepresidenta, hacen entrega del «Escudo de Armas a Oscar López rivera, por su trayectoria en distintas esferas de la vida social y política.
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Con una memoria prodigiosa para hechos y fechas Oscar López Rivera burla sus 74 años. Puede abordar cualquier tema y no esquiva preguntas, aun aquellas que pudieran herirle el alma luego de casi 36 años de encierro federal por la única causa de defender la soberanía de Puerto Rico.

La experiencia en la guerra de Vietnam, en cumplimiento del Servicio Militar, le valió para comprender la agudeza del mundo y descubrir el verdadero rostro del Imperio.

Por ello confiesa que desearía volver a esa porción asiática con el propósito de tender la mano y pedir disculpas al pueblo vietnamita ante aquel holocausto de la guerra.

Durante su estancia en Santa Clara el patriota boricua no ocultó sus sentimientos, compartió gran parte de su vida como ese libro que abre páginas sin guardar secretos. Así lo hizo en el Complejo Monumentario Ernesto Che Guevara en emotivo tributo, y luego en encuentro sostenido con estudiantes de diferentes niveles de enseñanza, activistas de las brigadas de solidaridad, representantes gubernamentales, de la UJC, de las organizaciones de masas, y de los seguidores villaclareños de la causa independentista de Puerto Rico, entre muchos otros.

Iris Maura Menéndez Pérez, delegada del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Icap) en Villa Clara, introdujo el conversatorio en el que Alberto López Díaz, presidente del Gobierno en la provincia, ofreció una caracterización del territorio que acoge a más de 791 000 habitantes con un 22 % de su población mayor de 60 años.

De su potencial productivo, social y científico también se habló, en tanto un vídeo mostraba las grietas que dejó «Irma» a su paso, y todo lo que ha hecho y hace un pueblo para levantarse de esa pesadilla.

«Me gustaría comenzar hablando un poco de Puerto Rico luego de apreciar esas imágenes de las tareas recuperativas aquí. Un panorama completamente diferente al que vive mi tierra después de los estragos de «María», una isla donde gran parte de la población carece aún de electricidad, de agua potable, y se desvían donativos que llegan para el pueblo», remarcó el visitante.

«Es inaudito que el gobierno norteamericano que considera a los boricuas como sus «ciudadanos» muestre tanta insensibilidad y aparezca un presidente tirando rollos de papel higiénico como para reforzar la falta de respeto, o decir que «María» no afectó nada a Puerto Rico, comparado con «Katrina» a los Estados Unidos».  

Y en medio de estos contrastes resultó grato el diálogo con jóvenes que estudian en la provincia. Hijos de Angola, Argentina, Colombia, Cuba y de otras latitudes ofrecían sus vivencias solidarias y preguntaban al huésped como al más consagrado de los maestros en espera de recibir esa clase magistral que nunca se olvida.

Oscar López Rivera sostiene encuentro con grupos de solidaridad con Cuba en Santa Clara.
En la Asamblea Provincial del Poder Popular en Villa Clara, Oscar López Rivera sostuvo un encuentro con grupos de solidaridad y organizaciones de masas. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Un joven angolano inquirió las fórmulas para emancipar al continente africano, a lo que el patriota respondió:

«Creo que Cuba ofrece uno de los mejores ejemplos de lo que debe hacerse inmersos en el legado de Fidel».

Los muchachos demostraron la necesidad de esa América unida que se pide a gritos, pues no se concibe al continente si un Puerto Rico libre.

Y salió a relucir Martí, Ramón Emeterio Betances, quien también luchó por la independencia de Cuba y de la República Dominicana, y de muchos otros que, desde su tiempo, se percataron de las garras despiadadas de un monstro imperial.  

Luego de casi tres horas llegó la despedida. Quizás Oscar López no pensó que en tan pocas palabras resumiera la grandeza de un encuentro: «Si el mundo fuera como he visto a Cuba me sentiría feliz». 

Múltiples obsequios recibió de manos de los estudiantes, mientras la Asamblea Provincial del Poder Popular confirió la réplica del Escudo de Armas en nombre del pueblo villaclareño como distintivo supremo reservado a personalidades e instituciones sobresalientes. 

Estudiantes de Villa Clara entregan reconocimiento a Oscar López Rivera.
Los estudiantes hacen entrega de reconocimiento a Oscar López Rivera. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Y entonces agradeció todas las muestras solidarias brindadas a su causa y que resultaron decisivas para su liberación. Por eso recuerda emocionado cuando desde la ventanilla del avión que lo conducía de regreso a su patria, luego de ser libre, divisó ese mar que anhelaba reencontrar, y por eso, también, se llega en caminata semanal a ese puente convertido en trinchera donde las mujeres de su isla reclamaban su libertad.

El buen arte de jóvenes que estudian en el Centro Provincial de Enseñanza Artística se sumó a los tantos regalos que se lleva el visitante en su alma.

Hasta el 26 de noviembre permanecerá Oscar López en la mayor de Las Antillas, y para entonces habrá consumado su aspiración de sentir el amor del pueblo cubano, ese que sabe ganarse los verdaderos amigos.