El Fidel de las mil batallas

A un año de su desaparición física, los villaclareños evocan la grandeza del líder histórico de la Revolución cubana.

Imagen de Fidel en desfile por el Primero de Mayo en Santa Clara.
Fidel siempre estará presente en las batallas del pueblo villaclareño. (Foto: Ramón Barreras Valdés/Archivo de Vanguardia)
Visto: 1323

Nací entre consignas de una Cuba en Revolución, y el deseo de Fidel de hacer realidad los sueños del Moncada.

Crecí mirándote siempre erguido, animando al pueblo en cada triunfo, y dándole aliento en cada revés que supiste convertir en victoria. Ni huracanes desafiantes ni amenazas imperialistas doblegaron tu temple.

Fidel recorre Jibacoa durante inundación ocurrida en 1988.
Fidel desafío los peligros junto a los villaclareños en momentos difíciles, como las inundaciones ocurridas en Jibacoa en 1988. (Foto: Archivo de Vanguardia).

Maduré con tus programas hechos realidad, y un país socialista en vías de desarrollo.

Ante los achaques del cuerpo, tuviste el valor de ceder tu puesto a otros para continuar el camino trazado; pero seguías inquieto porque todavía tenías mucho que hacer, y no era el momento de partir.

Con la sabía de mil batallas, te dedicaste a recopilar memorias sobre tu visión del mundo contemporáneo y los peligros que lo acechan.

La noticia de tu muerte  me llegó bien entrada la noche de aquel fatídico viernes 25 de noviembre, cuando me disponía viajar a La Habana.

Impresionaba el silencio imperante en las calles capitalinas como símbolo de respeto y dolor. Toda Cuba recibió con pesar el acontecimiento.

Entonces, recorriste la isla para darle el último abrazo a tus coterráneos, para regresar a tus raíces, más fuerte, más invencible, más inmenso. 

Pueblo de Placetas rinde tributo a Fidel al paso del cortejo fúnebre por ese municipio.
No te defraudaremos. Tu simiente creció y echa raíces. (Foto: Redacción digital de Vanguardia)

A un año de tu adiós, el pueblo te sigue queriendo como el día en que, de Oriente a Occidente, irrumpiste con los barbudos en poblados y ciudades con la Caravana de la Libertad.

Ahora, otros discípulos tuyos guían la Revolución, esa que levantaste con ideas y nadie podrá quebrantar.

Tranquilo, no te defraudaremos. Tu simiente creció y echa raíces. Sabemos que allí donde reposan tus restos, contemplas la Patria orgulloso.       

No hay publicado ningún comentario. Sé el primero en empezar el debate.

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.