La huella a pesar de las balas

Este 19 de mayo se cumplen 122 años de la muerte de José Martí y los cubanos lo recordamos para no dejar morir sus ideales.

José Martí. Pintura de Ernesto García Peña.
José Martí. Pintura de Ernesto García Peña. (Tomada de Internet).
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Mayo 19 de 1895. El día se hace triste para la Patria. Ha muerto José Martí, el Delegado del Partido Revolucionario Cubano.

En su primer combate, allí donde se cruzan los ríos Cauto y Contramaestre, las balas le enfrían el cuerpo.

Según narra el investigador y periodista Ciro Bianchi fue impactado por tres disparos. Uno le penetró por el pecho, al nivel del puño del esternón, que quedó fracturado; otro por el cuello, que le destrozó, en su trayectoria de salida, el lado izquierdo del labio superior. El tercero lo alcanzó en un muslo.

El cadáver fue reconocido y recogido por el enemigo, pese a los constantes ataques de los cubanos empeñados en recuperar el cuerpo. Se le dio sepultura en el cercano pueblo de Remanganaguas.

El alto mando español ordenó exhumarlo y trasladarlo a Santiago de Cuba, para su cabal identificación. En esa ciudad fue sepultado, en la necrópolis de Santa Ifigenia.

Los restos de José Martí se mantuvieron en el nicho 134 de la galería sur de ese camposanto hasta 1907, cuando fueron trasladados a un pequeño templete de estilo jónico, erigido en el lugar exacto que ocupara el nicho. A mediados de 1951, en el mismo cementerio, quedó inaugurado el mausoleo que desde entonces guarda sus restos.

Muy cerca de allí reposan las cenizas de quien fuera su mejor discípulo: el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz.

Respecto a la trascendencia de la muerte del Maestro, en sus Reflexiones del 18 de mayo de 2010, Fidel diría: «La magnitud de su grandeza no sería posible valorarla sin tener en cuenta que aquellos con los cuales escribió el drama de su vida fueron también figuras tan extraordinarias como Antonio Maceo, símbolo perenne de la firmeza revolucionaria que protagonizó la Protesta de Baraguá, y Máximo Gómez, internacionalista dominicano, maestro de los combatientes cubanos en las dos guerras por la independencia en las que participaron. La Revolución Cubana, que a lo largo de más de medio siglo ha resistido los embates del imperio más poderoso que ha existido, fue fruto de las enseñanzas de aquellos predecesores».

Hoy, a 122 años de la caída del Apóstol, aún nos quedan sus enseñanzas, ese pensamiento que sobrevivió a las balas, para que los cubanos no dejen morir los ideales del Héroe de Dos Ríos.

  • Juan Antonio Hernandez Caraballo

Bien claro lo dejó Fidel en La Historia me Absolverá, parecía que Martí iba morir en el año de su centenario, pero no fue así, porque este histórico documento fue la sucesión del Manifiesto de Montecristi, y la vida del apóstol fue reivindicada por la Revolución Cubana que triunfó el 1ro. de Enero de 1959. De todas formas los hombres de esa talla no mueren con su desaparición física.