Jorge Coll: «Necesitamos más partidos de esa índole»

Jorge Coll Arencibia, director técnico del equipo femenino de balonmano de Cuba, bronce en los Panamericanos de Lima 2019, valora la competencia e informa sobre los próximos compromisos de la selección.

Equipo femenino de balonmano de Cuba celebra el bronce en los Panamericanos de Lima 2019.
Jorge Coll (centro-derecha) celebra junto a sus alumnas el bronce panamericano. (Foto: Lima 2019)
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La gestión del villaclareño Jorge Coll Arencibia al frente de la selección nacional femenina de balonmano se ha caracterizado por la paciencia y la confianza. El profesor está seguro de que, a falta de un sistema competitivo de rigor, la mejor manera de combatir los diversos problemas que enfrentan algunos deportes colectivos cubanos es empoderar a los atletas y crear un buen ambiente entre los miembros del grupo. 

En los tres años que lleva dirigiendo el equipo Cuba, el 2019 se presenta como el clímax de un ciclo cuyo fin son los Juegos Olímpicos de Tokio el año próximo: ganaron el torneo NorCa, se clasificaron al Mundial de la disciplina y acaban de regresar al podio panamericano en Lima (bronce), después de 12 años de ausencia.

De regreso a Villa Clara, esta semana conversó con Vanguardia:

Cuba contra Brasil en el torneo femenino de balonmano de los Panamericanos de Lima 2019.
Brasil fue el primer rival en Lima 2019 y venció a Cuba 29-20. (Foto: ACN)

—Valoración de la competencia

—En verdad fue muy fuerte. Nosotros lo analizamos todo y no se parece en nada a los Centroamericanos en los que participamos. Antes de los juegos estuvimos en el torneo NorCa en México, y los conjuntos de la región que enfrentamos allí, luego en los Panamericanos habían mejorado mucho, incluso, con los mismos jugadores.

«A esto se suma que nuestro equipo es muy joven, y para casi todas es el primer torneo de este nivel, en el que compitieron contra selecciones que no habían visto antes, como Brasil y Argentina. Esa presión también estaba sobre sus hombros. Sin embargo, las muchachitas fueron desarrollándose dentro del mismo evento, a lo cual contribuyó el hecho de que el equipo es como una familia. Esto resulta fundamental en el colectivo».

Cuba contra Puerto Rico en el torneo femenino de balonmano de los Panamericanos de Lima 2019.
Contra Puerto Rico las cubanas triunfaron, 27-24. (Foto: Lima 2019)

—¿Cómo fue la preparación del torneo?

—Cuando comenzamos a prepararnos para el evento dimos un pronóstico de quinto lugar, porque sabíamos que la competencia sería fuerte y teníamos un equipo joven. El NorCa nos había dado una idea para pronosticar. Asistirían dos equipos que nos vencieron en los juegos Centroamericanos, Puerto Rico y República Dominicana. Al llevarnos la victoria en México ya tuvimos un medidor. Luego, hicimos una base de entrenamientos en Brasil por 15 días y ya sabíamos que teníamos probabilidades serias.

—¿Cuál fue su estrategia de juego?

—Nosotros nos basamos mucho en lo que hemos entrenado, no buscamos en la competencia un juego de otro nivel. Las muchachas que vienen del exterior traen sus herramientas, pero no vienen preparadas para jugar en equipo, y lo más complicado es lograr acoplarlas para sacar lo mejor de cada una. El tiempo es muy poco para entrenar más en la táctica, por ejemplo, para emplear nuevos sistemas ofensivos. Lo que hacemos es trabajar con lo más esencial, buscar una colaboración entre todas. Nos sorprendió Argentina con muchos sistemas ofensivos, pero se trata también de un equipo que va a sus segundos juegos panamericanos como grupo.

Lorena Téllez, una de las jugadoras de balonmano de Cuba contratadas por  ligas extranjeras.
Lorena Téllez, una de las jugadoras de balonmano de Cuba contratadas por ligas extranjeras. (Foto: Lima 2019)

—¿Cuánto aportaron las jugadoras contratadas en ligas extranjeras?

—Desde que iniciamos los entrenamientos, nuestros atletas y el colectivo técnico sabíamos que se incorporarían las seis jugadoras que están contratadas en el exterior. Hay algo que resulta importante que se conozca: cuando participamos en el NorCa no habíamos completado una sola sesión de entrenamientos con estas muchachas. De hecho, solo una viajó con el equipo. Ellas llegaron de las ligas europeas cansadas por tratarse de competencias largas. Entonces manejamos los partidos abriendo con las atletas que entrenan en el Cerro Pelado y dejamos el cierre de los partidos para las más experimentadas. No les dimos mucho tiempo de juego.

—¿Es un reto entrenar a un equipo así?

—No es fácil dirigir a estas atletas que se incorporan del exterior. Todo entrenador quisiera tener, incluso, más jugadoras en este nivel, pero también complica las cosas. Este es un deporte colectivo, y esas muchachas compiten en clubes diferentes y luego se incorporan muy rápido a la selección nacional. No existe tiempo de adaptación al sistema de juego. Sabíamos que esto pasaría, y para eso mantuvimos una comunicación continua con cada una.

«Además, la relación personal es fundamental. A nuestro colectivo le ha ido muy bien de esta forma. Requiere de mucha preparación por parte nuestra, porque ellas llegan con otro lenguaje de juego y un gran nivel. También vimos muchos partidos de esas ligas. En nuestras comunicaciones les dejamos saber cómo las utilizaríamos, porque algunas actúan en varias posiciones. Tenerlas nos facilita el trabajo porque juegan mucho, al contrario de las que entrenan aquí».

Lisandra Lussón (9) en el partido de balonmano de Cuba contra Puerto Rico.
Lisandra Lussón (número 9) en el partido de balonmano de Cuba contra Puerto Rico. (Foto: Tomada de Internet)

—¿Cómo logran entonces esa química que muestra el equipo?

—Nuestro equipo técnico tampoco busca imponer lo que vamos a hacer, siempre existe un diálogo y contamos con una atleta muy experimentada en el equipo, Lisandra Lussón. Además de su recorrido (33 años), aconseja mucho a las muchachitas y esto la convierte prácticamente en un cuarto técnico dentro de la cancha, lo cual facilita mucho el trabajo.

—¿Cómo manejar la presión con un grupo tan joven?

—Combatir la presión resulta algo complicado. La única forma de lograrlo es enfrentándose a esas situaciones difíciles en muchas ocasiones. El trabajo psicológico está, la preparación de los juegos es muy buena; pero al empezar el partido, todo cambia.

«Necesitamos jugar más partidos de esa índole. En la semifinal abrimos de la misma forma que en los demás encuentros. Las jóvenes comenzaban, y después concluían las de más experiencia. Ese día, las primeras no salieron como anteriormente. Tuve que hacer el ajuste rápido. Luego analizamos qué cambió, si venían haciéndolo bien, y todo está en la presión de la semifinal. El contexto era diferente y se enfrentaban a una situación que nunca habían visto. Eso nos jugó una mala pasada». 

Cuba contra Argentina en el torneo femenino de balonmano de los Panamericanos de Lima 2019.
Argentina superó a Cuba en semifinales y la obligó a discutir el bronce con los Estdos Unidos. (Foto: Tomada de Granma)

—¿Y la presión externa?

—Siempre existe esa exigencia por parte de la prensa y de los directivos del deporte. En nuestro país tenemos la mentalidad ganadora, y se la hemos inculcado a las muchachas. Pero en ocasiones hay que ganar sin recursos, sin medios. En los centroamericanos nos golpeó la presión del pronóstico de primer lugar que teníamos, y perdimos con Puerto Rico en el pase a la final. Para este torneo lo hicimos diferente. Dimos el pronóstico de quinto lugar y estuvimos más tranquilos, aunque sabíamos que podíamos lograr más. Luego del NorCa, no nos precipitamos y dijimos que un cuarto lugar estaba bien.

«La única presión que existió era de nosotros los entrenadores hacia ellas, no una presión externa. Creo que esto nos dio buen fruto. Ellas sabían que podían y lo comentaban a diario, pero nunca auguramos una medalla».

—¿La presión puede malograr a un atleta?

—Sí, eso sí existe. A estos eventos vamos y observamos que los demás equipos juegan sin presión, sueltos, y te das cuenta que necesitas cambiar esta dinámica. Para eso también ayuda jugar mucho. Te enfrentas a una misma situación en muchas ocasiones y cuando llegas a la competencia sabes qué hacer. Eso también nos afectó.

—Háblenos del partido frente a Estados Unidos.

—Todos los partidos tienen sus características. El juego contra Argentina no fue bueno. Contra Estados Unidos no quedaba nada que reservar y cambiamos la estrategia. Abrimos con las atletas de más experiencia. En la preparación se manejó la situación con mucha tranquilidad. Nada de presión, solo darles ánimo. Estaba la referencia de nuestra victoria contra ese equipo en México. Sabíamos que sería un partido fuerte porque Estados Unidos fue creciendo dentro de la competencia, y por cosas así es que nosotros preparamos a todas las atletas para que jueguen cuando haga falta. La portera titular no salió bien en el partido anterior y realizamos el cambio en esa posición, un cambio que dio resultado. Además, las jugadoras que compiten en Europa tuvieron que asumir la responsabilidad de jugar casi todo el partido, y se logró la medalla.

Jennifer Amanda Toledo en juego de balonmano contra Estados Unidos en los Panamericanos de Lima 2019.
Jennifer Amanda Toledo en el juego de balonmano contra Estados Unidos en los Panamericanos de Lima 2019. (Foto: Tomada de Internet)

—¿Qué puede decirnos de la villaclareña Jennifer Amanda Toledo?

—Jennifer es un atleta que viene muy bien. Es de las más jóvenes del equipo. No es muy explosiva, juega con calma. Tiene algo muy a favor de sí: en los partidos tensos no se inmuta, juega con mucha tranquilidad. Eso es muy favorable porque responde muy bien a ese tipo de situaciones. Pensamos en ella para intentar cambiarla de posición en un futuro. Es muy inteligente y ecuánime, características propias de una central. Además, es alta.

«Por otra parte, debemos tener visión larga y pensar en contratos para ella. Es la única forma de lograr que nuestras muchachas se desarrollen como atletas porque las condiciones de entrenamiento en el Cerro Pelado no son muy buenas y hay un tope. Cuando llegan ahí no saben qué hacer».

—¿Próximos objetivos?

—Ya que terminó este evento podemos sentarnos a pensar en el próximo: el mundial. Tiene fecha para los meses de noviembre y diciembre en Japón. Será una experiencia muy favorable y totalmente diferente a las que hemos vivido hasta ahora. En septiembre empezaremos una preparación y esperamos tener algún tope antes de la competencia. De lo contrario, debemos entrenar en el Cerro Pelado. Las muchachas contratadas irán al mundial, pero tienen sus compromisos antes.

Equipo femenino de balonmano de Cuba.
Luego del bronce de Lima 2019, la selección cubana deberá preparse para competencias de mayor nivel. (Foto: Tomada de Internet)

«Las ligas de balonmano tienen una fecha en la que paran con el objetivo de que las selecciones nacionales convoquen a sus jugadoras. Esa fecha está por definirse y en ella traeremos a nuestras atletas. En ese período de tiempo unificaremos el conjunto. Es un evento para el cual nos prepararemos bien, pero no es un secreto que el nivel está muy alto. Participar es lo más importante. Formamos parte de un grupo muy fuerte, en el cual están equipos como Holanda, Croacia y Suecia. Tenemos mucha tranquilidad de cara a esa competencia».

Se han publicado 1 comentario

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  • Oscar Suarez

    Muchas felicidades a los noveles periodistas Gabriel y Andy por tanto esmero y profesionalismo en la cobertura de los Juegos Panamericanos. Sigan asi muchachos. Muy buen trabajo.