EPEF: de la formación deportiva al cuidado de la salud

Desde el pasado mes de febrero, la Escuela de Profesores de Educación Física de Villa Clara se ha convertido en centro de aislamiento para viajeros arribados al país

Profesores de la EPEF Escuela de Profesores de Educación Física Manuel Fajardo (EPEF) de Villa Clara laboran en el centro de aislamiento abierto en ese centro.
Profesores de la EPEF laboran en la atención a los viajeros que cumplen su período de aislamiento en el centro. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
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Desde que iniciara la transmisión del COVID-19, hace ya un año, la Escuela de Profesores de Educación Física Manuel Fajardo (EPEF) de Villa Clara ha modificado sus funciones. Pasó de ser un referente nacional en la enseñanza deportiva a poner a disposición del Consejo de Defensa Provincial (CDP) no solo sus instalaciones, sino todo su personal en el enfrentamiento a la pandemia.

EPEF de Villa Clara, donde radica un centro de aislamiento para arribantes al país.
Escuela de Profesores de Educación Física Manuel Fajardo (EPEF) de Villa Clara. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

En este tercer rebrote por el que ha pasado nuestro territorio en los últimos meses, la escuela se convirtió en centro de aislamiento para arribados al país, similar función a la cumplida meses atrás cuando se utilizó para recibir contactos de casos confirmados del nuevo coronavirus.

«Comenzamos el día 6 de febrero —en referencia a esta última etapa—. Desde la fecha hasta este momento hemos recibido 146 viajeros de gran cantidad de países», destaca la Dra. Marta María Reguera García, quien desde el Centro Provincial de Medicina del Deporte ha asumido la responsabilidad de mantenerse al frente del centro de aislamiento.

Doctora Marta María Reguera, directora del Centro Provincial de Medicina Deportiva de Villa Clara.
Doctora Marta María Reguera, directora del Centro Provincial de Medicina Deportiva de Villa Clara.

De esta cifra, hasta el momento solo se han confirmado dos casos con el virus. Algunos lo llamarían suerte; pero el excelente trabajo epidemiológico detrás de esa estadística merece ser reconocido.

«Estuvimos revisando las aulas y residencias. Su división por cubículos y el buen estado del sistema sanitario resultaron condiciones propicias para el trabajo. Desde el día 6 establecimos la disposición de los locales y cómo se iba a desempeñar el trabajo de los médicos. Logramos tener una estructura compartimentada con el principio de marcha hacia delante, para que no exista entrecruzamiento y contagio entre los pacientes y trabajadores», declara la Dra. Ana Ludy Domínguez Vázquez, al frente del Departamento de Higiene y Epidemiología de Medicina Deportiva, que atiende el centro de aislamiento.

En la escuela se dispuso la segunda planta para lo que la doctora Domínguez Vázquez reconoce como un área roja. Allí se encuentran las nueve habitaciones de viajeros con capacidad para 40 personas, una enfermería, un ropero para proveer de prendas esterilizadas al personal y un espacio para el equipo de limpieza. Además, existe un local previsto para aislar los casos positivos hasta que el transporte sanitario los lleve hasta el hospital donde van a ser atendidos. El resto de las áreas se mantiene en la planta baja, lejos del contacto con los arribados.

Centro de aislamiento para viajeros en la EPEF de Villa Clara.
(Foto: Ramón Barreras Valdés)

Para asesorar el correcto desenvolvimiento del personal en la institución, cuentan con una inspectora sanitaria estatal también del Centro Provincial de Medicina del Deporte, Tatiana Valdés, quien vela por el cumplimiento de todas las medidas higiénico-epidemiológicas.

Doctora Ana Ludy Domínguez García.
Doctora Ana Ludy Domínguez García.

Con el objetivo de lograr una correcta atención a los viajeros, se dispusieron grupos y turnos de trabajo. En la parte médica, todos los profesionales pertenecen al Centro Provincial de Medicina del Deporte. «Tenemos cinco equipos de trabajo, dos médicos por día. Laboran 24 horas y descansan cuatro días. Los turnos de enfermería son de 12 horas, y descansan dos días», destaca la doctora Reguera García.

«Conformamos tres grupos divididos entre los que laboran en la zona roja y los que se encuentran fuera de ella. Para las tareas dentro del área de contacto con los arribados escogimos el personal menos vulnerable. Estos trabajan cada siete días, mientras los que laboran en la limpieza del centro, la cocina, recogiendo la basura y en labores similares, se incorporan cada 14 días», aclara Díaz Benítez.

A esta planificación laboral se suman al éxito del centro muy buenas dinámicas de trabajo en la recepción y disposición de los que llegan. Según la Dra. Domínguez Vázquez: «Nosotros sabemos la disponibilidad de camas y la cantidad de arribados. Cuando coinciden de diferentes países en un mismo vuelo, por las escalas que hace el avión, se les asigna un mismo cubículo, pues se encuentran en contacto. Si provienen de diferentes aviones, los mantenemos separados. Además, velamos por la separación entre los viajeros con varios días en aislamiento y los recién llegados.

«Luego del PCR que se les realiza en La Habana, se hace otro a los cinco días, y llegado su resultado negativo se le prepara el alta al paciente. El traslado se le garantiza de manera gratuita hasta su residencia en el caso de que no cuenten con transportación».

Trabajadores de la EPEF de Villa Clara laboran en el centro de aislamiento para viajeros abierto en este centro.
Trabajadores de la EPEF de Villa Clara laboran en el centro de aislamiento para viajeros abierto en este centro.

Por su estricto cumplimiento en los procederes, el centro de aislamiento de la EPEF ha merecido el reconocimiento no solo de las autoridades sanitarias y de gobierno, sino de los propios viajeros. Llegan al lugar y encuentran buenas condiciones y atención por parte de un personal que en su totalidad está relacionado con el Inder.

Precisamente, es Mariela Fonseca Llanes, al frente de la Dirección de Deportes en Villa Clara, quien atiende el centro de aislamiento por el CDP. «Mantenemos la comunicación en diferentes horas del día desde la instalación hacia el puesto de mando, que radica en el Gobierno provincial —refiere—. Hasta ahora no hemos tenido ninguna incidencia y hemos velado por que lleguen todos los recursos para mantener la vitalidad de este lugar».

La labor actual allí, sin duda, ha significado un reto para profesionales y trabajadores que normalmente se habían vinculado al deporte, la educación física y la recreación. Según la directora de la escuela: «Esto es una tarea compleja, pues cuando se habla de la COVID-19 todo el mundo tiene cierto miedo. Hasta ahora no hemos tenido ningún problema con nuestro personal, pues siempre ha mantenido las medidas y los medios de protección. Seguiremos brindando este servicio hasta que nuestra provincia lo requiera».

Se han publicado 1 comentario

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  • Edgardo Martinez Garcia

    Excelente trabajo de los compañeros del INDER ,felicidades a todos los trabajadores del Centro provincial de Medicina Deportiva que tan importante labor desarrollan allí ,siqmore aportando a la batalla frente al SAR- COV -2