Repunte cubano en Barranquilla

Con 13 coronas en el tercer día de finales en Barranquilla, Cuba se acercó a México y Colombia en el medallero de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Anisley García, oro en plataforma, en clavados de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Anisley García, con solo 16 años, se proclamó campeona en la plataforma. (Foto: Marcelino Vázquez Hernández)
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BARRANQUILLA.― Tras 48 horas de finales desde que se encendiera el pebetero centroamericano, ya se podía observar el rostro alargado de algunos cubanos, entre quienes se había sembrado la duda por el paso tremendo de México y Colombia, y la pobre actuación de la Mayor de las Antillas en las primeras discusiones de preseas de la cita multideportiva regional más antigua del planeta.

Es cierto que comenzar desde atrás estaba escrito en los pronósticos, pero la sensación de encontrarnos tan lejos de aztecas y cafeteros, con solo cinco metales dorados en el medallero, incomodó a más de uno, incluido el colega y amigo Jhonah Díaz, quien desde La Habana me dijo, con molestia, que no podíamos permitirnos algo así.

Sin embargo, para beneplácito de Jhonah y de todos los apasionados del deporte en Cuba, la delegación antillana en Barranquilla pisó el acelerador este domingo, al punto de conquistar 13 títulos y dar un salto al tercer escaño de la tabla general, ahora con un margen no tan amplio respecto a mexicanos y colombianos.

En la jornada hubo de todo, desde cetros muy esperados que era prácticamente imposible perder, hasta otros que cayeron como por arte de magia para oxigenar a la comitiva cubana y a sus miles de parciales. Para todos, realizamos un repaso de todas esas coronas que se sumaron en la fecha dominical.
-Adrián Oquendo/Ángel Fournier (Remo-par de remos largos) Golpeados una y otra vez por los botes mexicanos –sacaron cinco doradas del Lago Calima–, los líderes de las embarcaciones cubanas tenían que sacar la cara y equiparar algo el conteo de preseas. Oquendo y Fournier no desaprovecharon la oportunidad y dominaron la prueba de par de remos largos con relativa facilidad, sin perder jamás la punta, pero con asedio del duo azteca conformado por Diego Sánchez y Juan Flores. A la postre, la diferencia entre los dos fue de cinco segundos favorable a los nuetros.

-Yariulvis Cobas (Remo-par de remos cortos): En solitario durante dos kilómetros, con la molestia de la llovizna y la frialdad, Yariulvis remó sin custodia por las aguas del Calima, pues ninguna de las competidoras pudo hacerle sombra y mucho menos acercarse a su proa. «Cumplí con la orientación de remar largo para enfrentar las dificultades del oleaje, asegurando las paletadas en busca de fluidez», dijo Cobas al colega Roberto Ramírez, a quien recalcó su voluntad de aportar todavía más en el cierre de la disciplina.  

-Marlies Mejías (Ciclismo de pista-Scratch): Los deseos de ganar confianza con una victoria se cumplieron totalmente para la pedalista artemiseña, que supo administrarse en una carrera de 40 vueltas a la pista (10 kilómetros) con un solo sprint, del cual emergió ganadora. «Hace tiempo no competía por situaciones de enfermedad y no había tenido competencias este año, por eso estoy muy contenta por esta medalla para mi país», aseguró Marlies a la colega Lisset Ricardo, en el Velódromo Alcides Nieto, donde van a caer más medallas.

-Eglys de la Cruz, Dianelis Pérez y Lisbet Hernández (Tiro-rifle de aire 10 metros por equipo): Recuperar un título que no se ganaba desde hace 20 años fue el principal aliciente del primer reparto de medallas del tiro deportivo en Puerto Colombia, donde las fusileras cubanas no dieron margen en el evento por colectivos, al punto de implantar récord de puntuación para una fase clasificatoria. No obstante, después sucumbieron en la lid individual, en la que Dianelis se agenció un bronce muy meritorio, pues fue la que disparó con mayor estabilidad en toda la jornada.

-Lester Ders y Raidel Orama (Pentatlón moderno-relevo masculino): «Desde que arrancamos lo hicimos muy bien con récord personal para ambos en natación. También ganamos en la esgrima y en la equitación nos dedicamos a asegurar el primer lugar, al ver que México se eliminó al no poder pasar el recorrido. No obtuvieron ningún punto, y en el combinado hicimos lo que debimos». Así valoró Lester Ders el cetro del pentatlón moderno en Barranquilla, deporte que cumple con su pronóstico de títulos cuando aún le queda su punto más fuerte: el relevo mixto con Leydi Laura Moya y José Ricardo Figueroa.

-Marina Rodríguez (Levantamiento de pesas-63 kilogramos): Después de 231 títulos de las pesas cubanas en la rama varonil, Marina aportó la primera corona para las féminas en la historia de estas lides regionales, motivo para celebrar por todo lo alto. La capitalina subió a lo más alto del podio por su ejercicio de envión y siguió quebrando barreras, demostrando la fortaleza de la mujer cubana para lograr cualquier meta que se proponga.  

-Adriel La O (Levantamiento de pesas-77 kilogramos): Toda lucha directa contra México o Colombia tiene un sabor especial en esta edición de los Centrocaribe, pues ya se debate en diversos puntos sobre cuál de tres delegaciones podrá culminar la pelea en lo alto de la tabla de medalla. Por ello tiene tanto valor el cetro de La O, quien superó su mejor marca en arranque y quedó a solo un kilogramo de la cima, mientras en el envión 
-José Ángel Cobas (Taekwondo-74 kilogramos): Fogoso, veloz y elegante en el octágono, Cobas dejó sin opciones a Rene Lizarraga, uno de los mexicanos con mayor protagonismo en la temporada internacional de este deporte. «Tuvimos que hacer un doble trabajo, porque salimos en los primeros combates contra los mejores del ranking. Ojalá y de cara a los Juegos Panamericanos aparezcan más competencias para nosotros, porque aunque nos respetan en América necesitamos más roce internacional», apuntó el capitalino al colega Joel García, en referencia a lo complicado que siempre es el camino para los cubanos por su baja ubicación en los rankings precompetencia.

-Glienys Castillo (Taekwondo-62 kilogramos): La capacidad de remontar frente a una oponente mexicana, en la primera final internacional de su carrera, habla muy bien de Castillo, una chica de 23 años que dijo ser «la mujer más feliz» tras la victoria. La santiaguera apostó por marcar el ritmo de su pelea decisiva contra Anel Félix y, aunque se vio debajo casi todo el tiempo, supo rescatar los puntos de desventaja y conseguir los golpeos más certeros a la hora de la verdad.

-Rafael Alba (Taekwondo-87 kilogramos): Esta era una de las medallas más seguras de la delegación, y el gigante santiaguero lo confirmó con un torneo bastante tranquilo, en el que pudo, incluso, derrotar por nocao a su contrario de la final, el boricua Brian Ruidiaz. Con el cetro de Alba, cuarto del colectivo, el taekwondo superó su actuación de hace cuatro año en Veracruz 2014, cita en la que se agenciaron solo tres coronas, todas entre los hombres.

-Anisley García (Clavados-Plataforma): Burló todos los pronósticos, cumplió con su plan táctico y aguardó, en silencio, sin acaparar los focos, por un error de las favoritas mexicanas. Y ese fallo llegó por partida doble, pues las dos aztecas ubicadas con todas las ventajas para llevarse las medallas de oro y plata tuvieron un tercer salto nefasto. Anisley, de solo 16 años, es consciente de que sus rutinas todavía no llegan a la complejidad de las rivales más fuertes, pero la joven tiene toda la disposición y las ideas bien claras. Paso a paso puede crecer hasta convertirse en el nuevo referente del clavados cubano.

-Marcia Videaux (Gimnasia artística-concurso de máxima acumuladora): La nueva reina de los tapices es esta granmense de pocas palabras que ha mostrado en Barranquilla rasgos de madurez deportiva que hace buen tiempo se esperaban de ella. Ganó el all around con tranquilidad, mostrando todo su talento en salto y libre, y dejó abierta la ventana para obtener más victorias en este escenario regional, que le ha quedado pequeño.

-Manrique Larduet (Gimnasia artística-concurso de máximos acumuladores): En la historia de la gimnasia en Juegos Centroamericanos y del Caribe, solo un hombre –Casimiro Suárez– había ganado dos concursos consecutivos de máximo acumulador, algo que ahora Manrique ha conseguido con solo 21 años. Su talento nunca ha estado en duda, pero ha ganado confianza, seguridad y ha apostado por hacer disfrutar al público con un show impresionante, justo como el que se vivió en Puerta de Oro, donde encandiló a miles de colombianos.   

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