Hay varias cosas que probablemente desconoce sobre la historia de los Juegos Olímpicos. El 5 de agosto, día en que el pebetero de Río de Janeiro encenderá su llama deportiva, surgirán nuevas curiosidades que contar; mientras compartiremos algunas que lo harán reír y otras que lo harán pensar. ¡Arrancamos ya!
¿Sabías que en los Olímpicos de 1912 a 1948, se compitió también en cinco pruebas artísticas? En esas ediciones, hubo premios para los mejores en arquitectura, literatura, música, pintura y escultura. Después, alguien con un poquito de más luz prefirió crear un programa cultural paralelo.
Y hablando de luz, en las Olimpiadas de París 1900 no se repartieron medallas. A pesar de que tenía como sede la tierra del barón Pierre de Coubertin, fue un caos total. Duró más de cinco meses y los obsequios que se llevaron los ganadores fueron gracias a la buena voluntad de particulares.
En el apartado femenino, allí, la inglesa Charlotte Cooper logró la primera victoria para una mujer en unos Olímpicos. Ganó en tenis.
En San Luis 1904, participaron 496 deportistas, 432 de ellos fueron norteamericanos. Yo diría que la tuvieron difícil para reinar en el medallero.
Cuando se fundó el Comité Olímpico Internacional, en 1901, se decidió rotar las sedes cada cuatro años, pero también que Atenas reuniría de manera intermedia en ese período a los atletas de élite. Se hizo en 1906 y la capital griega efectuó la cita «del medio», y fue más exitosa que las olimpiadas «reales». La que tocaba en 1910 no se efectuó por la crisis de los Balcanes y la idea se esfumó poco a poco. Actualmente, el COI no reconoce ninguna de las marcas ni los resultados de aquella pugna de 1906.
La sede de Londres 1908 no debió ser. De hecho, era Roma la elegida para la Olimpiada, pero el volcán Vesubio entró en erupción y el cambio de planes resultó más que lógico.
En 1920, Amberes acogió la Olimpiada y un robo histórico. Era la primera vez que se exhibía la bandera de los cinco aros y resulta que el estadounidense Harry Prieste, al término del evento, también la empacó. Escondida la mantuvo hasta luego de 80 años.
En Ámsterdam 1928 sucedió un hecho curioso. Se incluía el atletismo para féminas, y en la carrera de los 800 metros, seis de las ocho mujeres se desmayaron al llegar a la meta. Ni le cuento del escándalo. La prueba estuvo suspendida hasta 1960. Menos mal para nuestra Ana Fidelia Quirot, pues la devolvieron a tiempo.
