Primera brigada de desmochadores de palma en las montañas de Jibacoa

Constituida primera brigada de jóvenes desmochadores de palmas en la zona montañosa Guamuhaya perteneciente al Plan Turquino del Escambray, en Manicaragua

Abanderan la primera brigada de jóvenes desmochadores de palmas en la zona montañosa Guamuhaya, en Manicaragua, perteneciente a la Empresa Agroforestales de Jibacoa. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Abanderan la primera brigada de jóvenes desmochadores de palmas en la zona montañosa Guamuhaya, en Manicaragua, perteneciente a la Empresa Agroforestales de Jibacoa. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
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En la zona montañosa Guamuhaya perteneciente al Plan Turquino del Escambray, en Manicaragua, la presidenta del Consejo de Defensa Provincial  Yudí Rodríguez Hernández, abanderó a  la primera brigada de  jóvenes que emprenderán el camino de escalar palmas.

Está constituida por siete desmochadores de palmas, dos arrieros y jóvenes del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT), quienes después de sus labores de acopios de racimos trasladan el palmiche en camiones hasta el centro de cría porcina de Cordovanal y El Negrito, en Manicaragua,  para emplearlas en la alimentación animal.

Ante las limitaciones económicas para adquirir piensos en el mercado exterior, el socorrido palmiche constituye una tabla de salvación en la sustitución de importaciones de alimento animal.

En algunas fincas estatales del país el palmiche que brota de la palma real, muchas veces se pierde con el goteo de los frutos. Los desmochadores, un oficio de siempre en nuestros campos, no aparecían por ninguna parte.

Solo los campesinos, en ocasiones, contrataban a los aventurados para que subieran a las copas de esas plantas y, cuando lo hacían eran con trepaderas empleadas por los trabajadores de brigadas las eléctricas. De tantos pinchazos que recibían los troncos de la palma, uno adivinaba las ocasiones en las cuales un desmochador de palmas subía hasta las ramas.

También, la soga de henequén, las trepaderas, lazos y otros arreos propios del desmochador, se fueron perdiendo de nuestros mercados estatales, y en las mañanas, horario apropiado para escalar la planta, resultaba difícil encontrar a uno de esos aventurados que, a riesgo de la vida, llegaban a las alturas.

Hay quien inventó en las fincas estatales los cotos porcinos, con animales sueltos que, debajo del palmar disfrutaban del exquisito manjar de granos secos, esos que dejan en la carne y en la grasa de los cerdos un olor exquisito.

Es una tradición, ahora revitalizada, que requiere de capacitación y habilidades del oficio,  poco comunes en los jóvenes, razón por la cual la Empresa Agroforestales de Jibacoa  felicitó el ejercicio práctico a todos los que cooperan en el rescate de la importante labor en tiempos complejos como el que afrontamos por la Covid 19 en campos y ciudades cubanas.

 

Primera brigada de desmochadores de palma en las montañas de Jibacoa

Primera brigada de jóvenes desmochadores de palmas en la zona montañosa Guamuhaya, en Manicaragua, perteneciente a la Empresa Agroforestales de Jibacoa. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Primera brigada de jóvenes desmochadores de palmas en la zona montañosa Guamuhaya, en Manicaragua, perteneciente a la Empresa Agroforestales de Jibacoa. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Abanderan la primera brigada de jóvenes desmochadores de palmas en la zona montañosa Guamuhaya, en Manicaragua, perteneciente a la Empresa Agroforestales de Jibacoa. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Abanderan la primera brigada de jóvenes desmochadores de palmas en la zona montañosa Guamuhaya, en Manicaragua, perteneciente a la Empresa Agroforestales de Jibacoa. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
La primera brigada está constituida por siete desmochadores de palmas, dos arrieros y jóvenes del Ejercito Juvenil del Trabajo (EJT). (Foto: Ramón Barreras Valdés)
La primera brigada está constituida por siete desmochadores de palmas, dos arrieros y jóvenes del Ejercito Juvenil del Trabajo (EJT). (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Es una tradición que requiere de capacitación y habilidades del oficio,  poco comunes en los jóvenes. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Es una tradición que requiere de capacitación y habilidades del oficio, poco comunes en los jóvenes. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Desmochadores de Palma. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Desmochadores de Palma. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Desmochadores de Palma. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Desmochadores de Palma. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Desmochadores de Palma. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Desmochadores de Palma. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Desmochadores de Palma. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Desmochadores de Palma. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Los arrieros trasladan el palmiche hasta los camiones. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Los arrieros trasladan el palmiche hasta los camiones. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Los arrieros y jóvenes del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT), después de sus labores de acopios de racimos trasladan el palmiche hasta los camiones. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Los arrieros y jóvenes del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT), después de sus labores de acopios de racimos trasladan el palmiche hasta los camiones. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Integrantes de la brigada de desmochadores. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Integrantes de la brigada de desmochadores. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
Transportan el palmiche en camiones hasta el centro de cría porcina, para la alimentación animal, la cual le permitirá ahorrar divisas al país al sustituir importaciones. (Foto: Ramón Barreras Valdés
Transportan el palmiche en camiones hasta el centro de cría porcina, para la alimentación animal, la cual le permitirá ahorrar divisas al país al sustituir importaciones. (Foto: Ramón Barreras Valdés

Se han publicado 2 comentarios

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  • Guajiro

    Excelente trabajo y magnificas fotos son tiempos de darle a ese trabajo que es ancestral en nuestro país un reconocimiento no todos somos esmochadores me recuerda muchos momentos de infancia tengo 54 años pero no olvido a mi padre cuando había que acarrear los racimos pica un poco pero vale la pena felicidades campeones y que rica es la manteca de nuestros cerdos ( puercos) los 31 de diciembre con ese alimento sino que lo digan nuestros abuelos saludos

  • Rogelio

    Este es un oficio duro, pero no queda otra, en las condiciones actuales hay que trapar palmas y bajar el palmiche, de lo contrario no comemos carne de cerdo.
    Mi mujer está contenta con esta noticia porque dice que ahora se consiguen mas facil las escobas de palma para barrer los patios.