Vanguardia

Mi parque Vidal

Visto: 170
(Caricatura: Linares)

Hoy regreso a este lugar
después de un tiempo alejado
a un banquito remozado
en nuestro Parque Vidal.
Es difícil olvidar
su panorama exquisito,
y mientras que en lo infinito
la tarde se está cerrando
vemos que llegan volando
millares de pajaritos. 

Y me puse a recordar
cuando veníamos aquí
el flaco de Mayarí
y el gordo de Cascajal.
El pequeño del Purial,
Ramoncito, el bodeguero,
Alejandrito, el guagüero,
Mayito, el de Potrerillo,
y el feo de Corralillo
que quería ser pelotero.

La peña empezaba así,
entre sonrisas y suspiros,
y el criterio del guajiro
que es el de Camajuaní.
Se hablaba de Naborí
o de Conrado Marrero,
de Isidrón, del Guayabero,
y teníamos la meta
de disfrutar la retreta
en su repertorio entero.

Ahora les quiero decir
que veo algo diferente,
el lenguaje de la gente
a la hora de discutir.
Pero sí quiero insistir
en que siempre será igual
lo bello de este lugar,
este ambiente confortable,
pues no hay lugar comparable
con nuestro parque Vidal.