Vanguardia

El mal chiste de la burocracia

Si usted nunca ha rebotado, como una pelota de pimpón, de un buró a otro; si no ha corrido una maratón detrás de un cuño; si nunca lo han descalificado en la última oficina, cuando ya creía tener ganado el combate contra la burocracia...; entonces, lo sentimos, pero antes del próximo ciclo olímpico nos será difícil tramitarle una sonrisa.

Rasgado