En pie de guerra para contarla

Un enemigo microscópico y silencioso declaró la guerra a la humanidad y aún no se vislumbra la posibilidad real de un acuerdo de paz.

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Historiadores, politólogos y estudiosos de las ciencias sociales esperaron durante décadas que las disputas por el control del arsenal nuclear generaran el tercer conflicto armado del orbe. Sin embargo, la COVID-19 echó por tierra los pronósticos. En esta guerra ya se reporta más de un millón de bajas humanas en todas las latitudes y aún no se vislumbra la posibilidad real de un «acuerdo de paz».

Sobre la lucha contra la pandemia ningún cubano guarda silencio. Algunos, desde la punta del iceberg, hablan de casos confirmados, recuperados y fallecidos, o –la mayoría– precian en la masa gigantesca el esfuerzo de un país entero; los menos –digamos– se limitan a ponderar insatisfacciones y carencias.

A siete meses de iniciado el combate epidemiológico, el desgaste se aprecia en todos los frentes: las secuelas de los contagiados, las ojeras de los profesionales de la Salud, el desvelo de quienes lamentan cada muestra positiva que les devuelve el microscopio, y el cansancio de los trabajadores que sudan la «gota gorda» para mantener el ritmo de la producción y los servicios.

La fatiga monetaria tampoco se hace esperar. A la paralización de varios renglones económicos y la disminución en la entrada de divisas al país, se suman los más de 900 millones de pesos destinados a financiar el costo de la pandemia; desembolsados, en su mayoría, del presupuesto del Estado.

Caricatura de Alfredo Martirena sobre la COVID-19.
(Ilustración: Alfredo Martirena)

Tan impostergable como la reapertura económica y social resulta la preservación de la salud del pueblo. Convivir con el virus, sin que el control se nos vaya de las manos, demanda una dosis extra de la única vacuna disponible: responsabilidad.

Con el paso de Villa Clara a la nueva normalidad –desde el 12 de octubre–, los directivos de varios organismos anunciaron una serie de medidas, cuyo estricto cumplimiento garantiza la estabilidad epidemiológica en la provincia, sin interferir en la estrategia de desarrollo económico-social.

Entre las disposiciones dictadas, el uso del nasobuco vuelve a generar controversia. Según la doctora Gretza Sánchez Padrón, directora provincial de Salud Pública, se mantiene la obligatoriedad de llevarlo en todos los espacios públicos, excepto durante la práctica de ejercicio físico al aire libre. No se trata de quedar bien ante las autoridades o evitar la multa, sino de asumir la mascarilla como única defensa frente a un enemigo silencioso y anónimo.

El ingreso domiciliario de los contactos de casos confirmados abre otra brecha a la enfermedad. Evitar que se aloje en los barrios depende de la disciplina de los confinados, de la calidad de la pesquisa en cada área de salud y de la colaboración entre los vecinos para acercar los recursos de primera necesidad a las familias aisladas.

Los eventos de transmisión generados en instituciones hospitalarias de otras provincias evidencian la necesidad de acatar los protocolos sanitarios en todos los centros asistenciales, tanto por el personal médico como por los pacientes.

Todo comentario sobre las fiestas domésticas y la conducta en los centros recreativos suena redundante. Sin embargo, las celebraciones populosas, los tragos en vasos «comunitarios» y el baile cuerpo a cuerpo siguen siendo resortes del contagio.

La entrada de viajeros al territorio nacional y el restablecimiento del turismo colocan en posición de riesgo al personal de puertos y aeropuertos, los trabajadores de instalaciones hoteleras y los arrendadores privados. Tendrán, entonces, que redoblar la protección personal, sin descuidar la calidad de los servicios que prestan a los visitantes.

Cual armamento de destrucción masiva, el nuevo coronavirus amplía por segundos su onda expansiva, hace de los más débiles un blanco fácil, y anula por igual a negligentes y responsables.

El «cuídate y cuídanos» no es consigna ni eslogan, es garantía de supervivencia, sostenibilidad y fortaleza en un mundo devastado; es la seguridad de poder contarles a otras generaciones cómo ganamos la guerra.

Se han publicado 19 comentarios

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  • george

    Asi mismo todo lo que ha analizado es la pura realidad y la conducta dirán la última palabra en esta circunstancias. Saludos y éxitos Mónica.

    • Evelio

      Creo que la última palabra es SOBERANA 01 ó 02, aunque hay países que han logrado frenar la pandemia como Viet Nam, Corea del Norte y otros, disculpen mi pesimismo pero creo que nosotros hasta la vacuna no llegaremos igual que ellos a erradicar la covid 19 incluso según los últimos días sólo seguimos complicandonos y espero con excepcitismo la próxima apertura necesaria del turismo internacional, lo siento y discrepo pero no veo cerca el horizonte, pero llegaremos, con la vacuna. Mientras tanto cuidarnos y cuidar a la familia, cumplir con todas las orientaciones de Salud y a nuestros médicos: fuerza, y a nuestros dirigentes: sabiduría y control.

    • coco

      Una pregunta
      ¿Porque en el pulover de la prueba clínica ponían SOBER ANA? cada palabra con un color distinto.
      Menos mal que no le pusieron soberano.

  • Hector Martin

    Muy buen artículo
    Muy bien dicho
    Muy bueno el ejemplo
    ¡Sensatez e higiene Cubano!

  • RAMON L GOMEZ MORALES

    Si me cuido, te cuido, si te cuidas me cuidas. Así es que todos nos cuidaremos, y todos ganamos. Gracias.

  • Rodolfo

    Muy buen comentario y en pocas palabras ha expuesto la forma de controlar la pandemia
    En el mundo ha faltado voluntad política para hacerlo. China que es un gigante poblacional con más de mil millones de habitantes y una densidad de más de 200 habitantes por km cuadrados ya tiene hace tiempo el control sobre la enfermedad. Si el mundo hubiese seguido su ejemplo, cuando no se hubiese erradicado estuviese bajo control
    Y en lo individual ha pasado lo mismo. Todos aquellos que no han tomado la protección en serio han pagado las consecuencias y han contaminado además a los que lo rodean.

  • Avileño-89

    !!!! Responsabilidad individual, cada cual hacer lo q nos toca, ya habrá tiempo para besitos y abrazos, cuídate cubano y cuida a los tuyos !!!!
    Saludos

  • Rodolfo

    La disciplina y la auto responsabilidad también pero en La Habana quien más ayudó fueron las multas de dos y tres mil pesos. Hasta ese momento se decía que la capital por sus características era difícil el control y sin embargo hoy son pocos los habaneros contagiados. En Pinar ha existido indisciplina y por eso es el rebrote

    • Pool

      Estimado Rodolfo:
      Coincido con su comentario.
      Lograr una adecuada responsabilidad en la población para el respeto a las medidas de protección es una TOTAL UTOPÍA.
      No me explico cómo se ha dejado el necesario uso del nasobuco a la conciencia individual.
      Un alto porcentaje de nuestra población todavía no ha interiorizado la importancia de estas medidas. Y el resultado es la aparición intermitente de eventos de transmisión locales.
      Sigo preguntado:
      Qué es más fácil ¿Crear leyes que obliguen a respetar las medidas de protección y la aplicación de duras sanciones a los infractores? O...
      Seguir teniendo eventos de transmisión locales, seguir teniendo fallecidos, seguir teniendo millonarios gastos en tratamiento a pacientes infectados...
      Se lo dejo a aquellos que quieran hacer un uso eficiente de la materia gris de sus cerebros.

  • #

    La DISCIPLINA es algo muy importante en nuestra vida social y desarrollo que se ha ido perdiendo, pues, si no se mantiene cuando venga el alza turística ahí si que se acabo malanga....

  • Juan ...

    Coincido con usted "la única vacuna disponible: responsabilidad" pero no sólo la de los ciudadanos ...

  • Rodolfo

    Mónica has cambiado la foto de tu perfil. Estas muy bonita en esta foto!!!

    • #

      Oe, tu estas aquí atrás de las fotos o qué...!!

  • Rodolfo

    Es cierto Pool se debe apelar a la disciplina y a la conciencia ciudadana tanto individual como colectiva, así como en lo institucional. Pero la ley debe de ser aplicada con todo su rigor para evitar la propagación de la pandemia y reducir los gastos millonarios en salud para la contención del mal.

  • Islay Pereda Gutierrez

    Buenos Dias. Yo quiero manifestar una preocupación que tengo. Hace varios días fui a extraer dinero en un cajero automático acá en el municipio de Santa Clara y me encontré con que solo se podían extraer las denominaciones de $50.00, $100, $200 y $500. Hice mi extracción y después conocí por varias personas que en todos los cajeros sucedía lo mismo. Hoy estuve en un cajero automático para realizar la misma operación y me encontré con una anciana que quería extraer $40.00 que era lo que le quedaba de saldo en su tarjeta magnética. Por supuesto que con este fenómeno que referí anteriormente, la pobre mujer que solo contaba con este dinero tuvo que marcharse sin poder extraerlo. Yo me pregunto. ¿Alguien puede explicarme cual es la causa de esta situción que personalmente considero muy negativa si se tiene en cuenta que todas las personas que percibimos nuestro salario por esta vía y dependemos de él para vivir, la mayoría de las veces, necesitamos extraerlo completamente.

    • EVELIO

      A QUIEN PUEDA INTEREZAR:
      Cuando por alguna razón no puedan acceder al servicio de los cajeros automáticos y si el Banco está abierto, con su targeta y carné de identidad ud puede extraer su dinero en cualquier parte del país en las ventanillas del banco. APRENDA A EXIGIR SUS DERECHOS, UD ES UN CLIENTE DEL BNC Y ELLOS TIENEN LA OBLIGACION DE
      SERVIRLES.

    • Juan ...

      Pregunte en el BFI, todos los Bancos dependen de lo que ellos tengan.

  • José David

    En varios artículos de varios medios se apela a la disciplina como el medio más eficaz conque contamos hoy para combatir a ese microscópico "bicho" que amenaza con comenzar con la extinción de la humanidad, pues no solo mata por la enfermedad propiamente, sino que al destruir la economía mundial y doméstica, provoca hambre, estress y muchas cosas más, que a su vez contriubuyen a elevar la cifra de fallecimientos.
    Pero no olvidemos que a lo largo de muchos años hemos confundido el humanismo de nuestro sistema social con el paternalismo (y en su momento el Cubano Mayor, nuestro FIDEL, alertó sobre esto) y nos hemos acostumbrado a no tener que responsabilizarnos con nuestras acciones, pues no ocurre nada cuando con ellas causamos algún daño, lo cual ha devenido en patrón de conducta. Y el ser humano responde a sus patrones conductuales en primer lugar. Necesitamos cambiar esos hábitos, pero eso lleva tiempo Y acaso lo tenemos?. Por tanto no podemos cansarnos de repetirlo, de combatir, cada cual desde su lugar y con las armas que tengamos, lo mal hecho.
    Por último, como buen pilongo, me pongo el sombrero (como decía nuestro Chaflán) y quiero coincidir con el comentario del amigo Rodolfo !Muy linda la foto!. (Y la dueña, por supuesto)

    • Pool

      Estimado José David:
      Estoy de acuerdo con su comentario. Solo en una cosa no estoy totalmente de acuerdo.
      Usted dice Paternalismo.
      En este caso yo diría que no se trata de paternalismo. Creo que se trata de impunidad.
      Si usted mata una vaca, aunque nadie le diga nada, la noticia llega a las autoridades y al poco rato usted estará detenido, y será procesado por sacrificio de ganado mayor.
      En este caso las personas que no usan nasobuco, no se esconden como lo hacen los que matan una vaca. Lo hacen plena vía pública a la vista de “todos”. Y están cometiendo el delito de propagación de epidemias.
      Mi pregunta es:
      ¿Por qué no se aplica la ley sobre ellos?
      No es la persona que tiene a su lado la que tiene que agredirlo y obligarlo a que cumpla las medidas orientadas, porque eso constituiría un delito de agresión, y si le causa lesiones, otro delito más.
      Son las personas facultadas para imponer multas, u otro tipo de acciones represivas las que tienen que actuar.
      ¿Y?...