La pequeña Cuba que nos toca

Mucha ola en este mar ventoso para pensar que, braceando solos, podremos llegar a la orilla.

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Mientras escribo estas letras, mi amigo Erick llora —y llorará— a su papá, y la hermana que no me dieron mis padres, sino la vida, lleva más de un mes y medio despertando con la sensación de que la angustia que le hizo nido entre el pecho y la espalda tiene que ser un dolor figurado: ¿qué clase de crueldad es esa de privar de una madre a alguien que ni siquiera ha tenido tiempo de llevar vida dentro de sí?

Caricatura COVID-19 Alfredo Martirena Mientras escribo estas letras, cientos, enfermos del cuerpo y de miedo —ya no se sabe cuál es el peor de estos males—, forman filas abatidas frente a los policlínicos, al sol o sentados sobre una acera, para intentar que les hagan un test de antígeno, en busca de medicinas, de ayuda, de esperanza… Anda a la caza la «doña» pálida con vestido negro, sorda a los ruegos de los contagiados y sus familias, e impasible ante los esfuerzos de los que en 17 meses han bregado hasta los límites de su resistencia física y mental, entre fallas humanas y objetivas, rotos por el cansancio, pero más bravos que la caída del Salto Ángel.

Con los nuevos protocolos aprobados por el Minsap, en el hogar transcurre el tratamiento y recuperación de la mayoría de los infectados con la COVID-19, razón que ha redimensionado a la comunidad no a modo de depósito de enfermos, encintado de amarillo, sino que contribuyó a deshelar vínculos sociales que trascienden la acción de cruzar sobre una tapia, de patio a patio, un jarrito con café dulzón… como los tiempos felices.

De seres buenos que preparan caldos para los aislados, les llevan hasta la puerta lo que pudiesen necesitar —así sea compartiendo lo poco—, o se hacen cargo de las mascotas y la seguridad de la casa de hospitalizados, conocemos a diario. De los que asumen el sombrío compromiso de acompañar y velar por la dignidad de las honras fúnebres de un vecino fallecido, porque el resto de la familia aún permanece enferma y no se le permite salir, he visto demasiados en los últimos dos meses. La patria íntima del cubano no está edificada con paredes, sino con afectos.

La dirección del médico que puede dar recetas de azitromicina y la de la «seño» que cura ombligos de recién nacidos; la del que tiene «gracia» para sanar el mal de ojos, la culebrilla y los empachos; las coordenadas del plomero y las del que anuncia «ganga, pepilla», porque vende la carne de cerdo a menos de $120 la libra, son patrimonio colectivo de las comunidades. Muchos, incluso, asumen que la privacidad y los horarios del prójimo «obrador» de favores son más endebles que un tapete de paja, pues se da por hecho que, entre apagar el fogón y asistir al vecino, la balanza siempre se inclinará por el bien común.

Lo comunitario, sin embargo, supera lo socialmente concebido y normalizado no solo por la población, sino por los decisores gubernamentales y de las políticas públicas de este país. Dicho paradigma —desarrollado durante décadas por los investigadores del Centro de Estudios Comunitarios de la Universidad Central de Las Villas— no considera el espacio geográfico como única condición de lo local, sino que se enfoca en la naturaleza de las relaciones que se establecen entre las instituciones, los grupos sociales y los individuos que coexisten en determinados espacios, y, como consecuencia, en las potencialidades de estos vínculos como generadores de transformaciones con un impacto significativo en el bienestar ciudadano.

Ya imagino por dónde vendrá la reacción de muchos de los que me leen: si lograr consenso y armonía en un núcleo familiar de dos puede ser tarea para gladiadores, pretender que 100 extraños fijen la ruta hacia un proyecto común parece cosa de optimistas ingenuos (o viceversa). Hablo, por tanto, de cooperación, y no de la del tipo a que se acude, en todos los niveles, «para matar y salar» el asunto, sino la que mueve la participación, cambia y concreta objetivos. ¡Ayuda, señores!, básica, cotidiana, y para conseguirla no hay que aguardar por el envío que saldrá en dos semanas del Mariel ni por el barco que aún no llega.

«Empezó la vacunación y todavía no me han avisado para decirme qué día me toca». «El herbazal ese del frente debe estar cargado de mosquitos, ¡y cómo hay dengue!». «Está loca la gente del consultorio si creen que les vamos a prestar el refrigerador de la sala de reuniones para guardar vacunas»… ¿Es o no? Tantos, derribando muros, expuestos a lo peor, con el corazón a media asta por el dolor propio y el ajeno, y otros, atrincherados en su parcelita, con el pico abierto y los ojos cerrados.

Para evitar que el vecino contagiado deba salir a la calle por pura y dura necesidad son mayoría los que prefieren evadir el contacto, pero para venderle ¡en más de 1500 pesos! un tratamiento de tres días de azitromicina, el «oro blanco» de estos días, sobran los dispuestos que, de ser necesario, le colocarían la pastilla en el fondo de la garganta.  

«No hay» y «se acabó» aplica, menos para la voluntad de los metidos hasta los hombros en esta lucha homérica, a muchas, demasiadas, de nuestras carencias. Casi 500 días, abrumados por números negros, escuchando dramas pared con pared, sufriendo en voz alta, bajito, a ratos, por lo que podemos controlar y por lo que no. Casi 500 días, y el mozo de voluntad de peluche que duerme hasta el mediodía y pasa las horas con el teléfono entre los dedos, escupiendo hiel, aún se duele con los «culpables» de este capítulo rabioso, aunque jamás le haya importado quiénes hacen las compras de la pareja de abuelos que viven, solos, en la esquina. ¡Casi 500 días!, y la directora de la empresa que llena su parqueo con autos lustrosos y cambia los colores de la fachada cada tres meses, sintió una punzada en el hígado cuando el delegado del consejo popular le solicitó un vehículo y un chofer para mover al personal médico que, al final del día, debe salir a vacunar a los encamados. 

Mucha ola en este mar ventoso para pensar que, braceando solos, podremos llegar a la orilla. Una comunidad desarticulada y apática, huérfana de responsabilidades y obligaciones instauradas por todos los sectores convivientes, no es capaz de sortear una crisis en la que nos jugamos la vida. Y no es este un llamado solitario ni por reconocer la trascendencia del accionar comunitario somos gambusinos que encontraron el oro de la lógica: la propia Constitución de la República de Cuba refrenda que los consejos populares «ejercen el control sobre las entidades de producción y servicios de incidencia local, […] así como en las tareas de prevención y atención social».

No, no se necesitan gestos aislados de buena voluntad, sino que cada cual cumpla con su parte de deber, racional y humanamente hablando. Los más necesitados notarán la diferencia.

Se han publicado 28 comentarios

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  • SSP

    Bravo magnifico liena

  • Julio

    Liena todo mí apoyo a su artículo así mismo son las personas hoy...desagradecidas,desleales,amadoras de si mismas,traicioneras,orgullosas etc,etc

    • Liena M. Nieves

      Hola Julio: de que hay personas que son el ejemplo concreto de los antivalores que enumera, no me queda la menor duda. Demasiados andan centrados únicamente en su micro mundo, y eso se ha genealizado como estrategia de supervivencia. Sin embargo, hay otros que valen por 1000, dándolo todo, no porque su cargo o profesión así se los impone, sino por genuina humanidad.
      Un abrazo, y cuídese mucho

    • Juan...

      Mis experiencias me dicen que la mayoría de los demasiados que "andan centrados únicamente en su micro mundo" son los que por sus obligaciones con el pueblo les toca tomar la desición correcta en el momento correcto.
      Mis felicitaciones a los "que valen por 1000, dándolo todo, no porque su cargo o profesión así se los impone, sino por genuina humanidad" y ahí incluyo a Liena M. Nieves (lástima que no pueda incluir a todo el colectivo de Vanguardia Digital).

  • Héctor Martín

    Martí dijo:
    Dijo
    "Sólo los necios o los egoístas hablan de desdicha, la felicidad existe sobre la tierra y se le conquista con el conocimiento de la armonía del universo, el uso prudente de la razón y la práctica constante de la generosidad."

    Suerte de los cubanos de tener a Martí

  • alejandro libertad

    Solo 1000 la azitromizina liena??? Pues eso sera en las villas aqui en la habana lo mismo te piden 40 mlc en transferencia ,q 1500 pesos por lo bajito q bueno es vivir en una potencia medica....una pregunta retorica de donde la sacara el q la vende...

    • Liena M. Nieves

      Hola Alejandro.....sin palabras con los precios de la reventa de medicamentos.
      Acabado de salir este comentario en la edición impresa del periódico, es decir, hoy mismo, una amiga me cometó que ya están pidiendo 1500 pesos por pastilla, y que el rosephin lo están proponiendo en 2500 pesos el bulbo. Un tratamieto de neumonía post-covid puede demandar unos 14 bulbos....
      Y que no le echen la culpa solamente a los que traen medicamentos desde el exterior!!!! Porque antes de que se comenzara a impementar esa medida, ya se estaba revendiendo en este país.
      Cuidarnos, solo eso nos queda. Saludos

  • Julio

    De acuerdo contigo Liena todavía quedan en este mundo muchas personas de buen corazón...cuidate mucho también a ver si salimos ilesos de esta situación tan mala,pero todo pasa, un abrazo...

    • Liena M. Nieves

      Salud, Julio, salud....esa es mi plegaria. Un abazo para usted

  • José David

    Hola Liena:
    Al fin de vuelta! Se te extraña.
    El cubano es solidario per se, no cabe dudas. Por eso nos duelen aquellos que aprovechan la necesidad ajena para engordar su patrimonio. Y nos duele aquellos que se atrincheran en su buró con el pensamiento puesto solo en la conservación de su silla patriarcal (o quizás en alcanzar una más alta).
    Nuestros valores más puros nos han merecido la solidaridad del mundo, que hoy comienza a desobedecer las órdenes del Tio Sam y nos tienden su mano. Es por eso que hay que defenderlos a capa y espada, con la palabra y el machete de Maceo cuando necesario fuese. Y confío en que mis nietos puedan seguir disfrutando de la paz y felicidad en una sociedad que nos legó nuestra anterior generación con Fidel a la cabeza.

    • Liena M. Nieves

      Acá estamos, José David!!!! Un saludo para usted

  • antonio

    Aunque el gobierno ha sido ineficiente el pueblo no ha perdido su solidaridad

  • george

    Hola Liena. Que gusto leer este artículo, donde ud describe la realidad que nos rodea y atormenta.Ud nos plantea los valores solidarios de muchos y los antivalores ydobleces de muchos otros que se ciegan ante la realidad.Pero bueno hay que tratar de hacer el bien siempre. Y esperar y cuidarse y cuidar a los demas. Es un gusto de verdad leer sus articulos.Mucha Salud para ud y Familia.Exitos. George.

    • Liena M. Nieves

      Hola George!!, el placer siempre es mío. Un abrazo para usted

  • Eduardo

    ...y para crear el círculo de vida del cubano que mejor escena que cuando el medico va a comprar carne de cerdo y le dicen medico es a 120 la libra y el medico responde oh ya gracias mis recetas y atención médica son gratis..!!! Cuando el gobierno pagará un salario justo a nuestros trabajadores de salud..?? Alguien me dirá pero si ya lo hicieron ..noooo para mi solo igualaron su trabajo como cualquier otro..saludos a todos

    • Liena M. Nieves

      Concuerdo con usted, Eduardo, al 200%. Esta pandemia ha servido para señalar a qué roles y servicios sociales y productivos hay que ponerles alma, corazón y recursos, porque han sido decisivos no por aportar números y planes para aplaudir, sino por garantizar lo básico: la vida.
      Saludos, y cuídese mucho

    • Alex

      Acuseme de radical. La solución no es subir los salarios. Y trabajo en el sector salud. Si tu subes los salarios sin un respaldo productivo, creas inflación . Le suena el cuento. La solución es incentivar la producción y que el mercado entre a jugar su roll. De lo contrario el ejemplo lo tenemos en nuestra hermana Venezuela

    • SSP

      Y que decimos de esos que no son médicos y que están en zona roja oooo que grandes somos cuba

    • Eduardo

      El medico y la enfermera son de los pocos trabajadores de este país que no tienen ninguna de la llamada búsqueda o lucha ..su trabajo se centra en la salud solamente y el escaso tiempo libre no le permite realizar ninguna otra actividad económica ..aquí todos sabemos que el que tiene algo a su alcance en su trabajo hace negocio y vive el diario..que queda para nuestros médicos y enfermeras ..? que el gobierno nos los apoye ..y si un aumento de salario a este sector no vendría mal ..saludos

  • Hgj

    Al perecer estamos interconectados mentalmente, usted ha dicho exactamente todo lo que siento, dia a dia trato de hacer y dar lo mejor de mi para un futuro mejor, pero un motor de 4 cilindros ,con solo 1 cilindro trabajando no vence la pendiente, se me humedecen los ojos cada ves que llega un avion o un barco de las naciones hermanas que, a pezar de tener la misma o peor situacion epidemiologica vienen corazon en mano con su granito de arena, y entonces nos damos cuenta que ,ese!!!!! de los nuestros que vende el medicamento a precios astronómicos, tambien esta contagiado de una enfermedad cronica del alma (MISERIA HUMANA)

  • Irma Pardo Olivé

    Felicitaciones, excelente artículo, has escrito la verdad de lo que hoy vive nuestra socuedad, y haces un llamado a unirnos, y otro a las intituciones, que muchas veces se desentienden, mil gracias

  • Héctor Martín

    Felicidades por el artículo Liena, muy bien dicho todo.
    José Martí en su magnificencia dijo:
    ....."sólo los necios o los egoístas hablan de desdicha, la felicidad existe sobre la tierra y se le conquista con el conocimiento de la armonía del universo, el uso prudente de la razón y la práctica constante de la generosidad."

    Cuando leí la frase por vez primera la tomé como precepto.

    • SSP

      Muy bien dicho Héctor, # si por cuba

  • Pilongo

    Hola Liena , primero que todo felicitarte por el premio recibido por tu artículo ¿Quiénes inflan la inflación?
    Ojalá y no se haya quedado en un diploma y reconocimiento en el CDR con todos los factores del barrio y por lo menos te hayan regalado un pomito de aceite o una tirilla de la famosa azitromicina (ayer estaba a 4000 porque ahora te cobran por peligrosidad) o quizás una caja de cigarros para que la pudieras vender a 300 pesos y te diera para la leche en polvo de tu hijo.

    Pues muy buen artículo y se entiende , "hay que alar parejo" sino la carreta no llega.

    Sabes, estos días son difíciles , muchas personas que conozco han fallecido por la Covid o por la más famosa y misteriosa Post Covid 19 la cual no sale en los registros del Doctor Durán.

    Si quiero pedirles a todos los foristas que se cuiden , dejen las diferencias a un lado (ya tendremos tiempo de fajarnos) porque al final todos somos cubanos y sino nos cuidamos entre nosotros nadie vendrá ni de Miami , ni de Caracas a pasarnos la mano.

    Salud para todos.

  • ferhat el turco

    por lo menos de Caracas ha llegado donación porque de miami jamasss nada bueno

    • El Kerubin

      Pero las Tiendas en Dólares son para los que tienen familiares en Miami, no? O el Bolívar es una Moneda Libremente Convertible. Además, para que son los países "HERMANOS"?

    • El Pensativo

      Y la mayor parte del USD que recibe Cuba de donde viene?

    • ferhat

      yo me refiero a los gobiernos de esos paisesssss!!!