Sanadores de almas

Hoy, las ideas y conceptos de Fidel sobre el trabajo social y su rol de sanadores de almas se retoman en el territorio en busca de demostrar «[...] todo lo que puede hacer una sociedad justa, solidaria y verdaderamente humana» como la nuestra.

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Han pasado 21 años desde el surgimiento de uno de los programas más humanos y altruistas de la Revolución. Dos décadas de trabajo apasionado en barrios y comunidades para ayudar al prójimo, para curar heridas del corazón, cuidar de los más desvalidos y poner al hombre y sus necesidades en el centro de la atención.

Cuando el 10 de septiembre del 2000 se inauguraba en Cojímar la primera Escuela de Formación de Trabajadores Sociales se daba un paso esencial en la lucha por la igualdad y la equidad social. Nacían los «médicos del alma», como los denominara su padre fundador, el Comandante en Jefe Fidel Castro.

Ilustración de Alfredo Martirena sobre los trabajadores sociales en Cuba.
(Ilustración: Alfredo Martirena)

Entonces, en los albores del siglo xxii, había que superar realidades negativas que se distanciaban del paradigma de justicia social del proyecto revolucionario. La marginalidad, la relación inversa entre cultura y delito, así como las desiguales posibilidades de acceso al conocimiento para diferentes sectores de la población, entre otras causas adversas, fueron reconocidas como parte de la realidad cotidiana de Cuba y se convirtieron en factor desencadenante de la idea de desarrollar el trabajo social en el país.

A partir de ese momento miles de jóvenes de toda la nación se convirtieron en «constructores de la nueva sociedad». Una fuerza progresista comprometida en luchar por la igualdad social, alcanzar el pleno empleo, desarrollar una cultura general e integral en toda la población, universalizar la enseñanza universitaria, convertir las prisiones en escuelas, trabajar por una sociedad sin cárceles, y reconocer el derecho a la autoestima de todo ser humano, entre otros trascendentales propósitos.

Con el paso de los años, las complejidades del propio tejido social hicieron languidecer este trabajo y, en no pocos lugares del país, casi desapareció. Por suerte, Villa Clara conservó viva su esencia y, aunque no sin tropiezos, mantuvo la atención a las familias, grupos y comunidades más vulnerables, en una obra de amor y consagración absoluta, en la cual el ser humano y sus necesidades materiales y espirituales han sido prioridad esencial.

Hoy, las ideas y conceptos de Fidel sobre el trabajo social y su rol de sanadores de almas se retoman en el territorio en busca de demostrar «[...] todo lo que puede hacer una sociedad justa, solidaria y verdaderamente humana» como la nuestra.

En la provincia, para la atención a sus 124 consejos populares, se vuelcan actualmente 507 trabajadores sociales; 165 de ellos son graduados de aquellos primeros cursos de la Escuela Formadora de Trabajadores Sociales Abel Santamaría, convertida desde sus inicios en un referente nacional.

A esta labor —en la cual cada trabajador social atiende entre 600 a 650 familias en su demarcación comunitaria— también se suman 45 graduados del técnico medio en Trabajo Social y otros 297 provenientes de diversas profesiones; unidos todos bajo el principio humanista de la atención incondicional a los conciudadanos.

Y si bien el barrio Condado, de Santa Clara, se ha erigido como baluarte para la asistencia diferenciada a las necesidades de la ciudadanía, dadas sus vulnerabilidades objetivas y subjetivas, no resulta el único a donde se dirigen los esfuerzos del trabajo social. A otras 16 comunidades villaclareñas —de las 38 diagnosticadas como complejas— se les dedica una atención más específica e individualizada.

Son los trabajadores sociales los mediadores entre los problemas de la gente y la instrumentación de las políticas estatales y de los servicios, valiéndose de herramientas científicas que les permiten una adecuada caracterización y diagnóstico de las familias que atienden, para de ahí elaborar el correspondiente plan de acción y la evaluación posterior de sus resultados.

Claro, no siempre, ni todos, hacen el mejor trabajo, pero no falta la voluntad mayoritaria de encontrarles solución a las disímiles y tan complejas dificultades sociales, que pueden variar desde el anciano desvalido y solo, el discapacitado, los menores en riesgo y los núcleos disfuncionales, hasta aquellas situaciones que se generan bajo el efecto de las desigualdades y vacíos que la sociedad ha ido creando en estos duros tiempos.

El trabajo social, en ocasiones subvalorado, no puede ser únicamente asistencialista, pues debe volcarse más hacia la prevención social en aras de abordar los problemas en su antes, durante y después, para así hallarles la total solución o la mejor posible. Se trata, por tanto, de «arrancarle un pedazo al problema», tal y como ha afirmado en reiteradas ocasiones el primer secretario del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Confiemos no sea moda pasajera la revitalización del trabajo social comunitario integrado y que los «médicos del alma» de Villa Clara, territorio de referencia nacional, puedan estar a la altura de lo concretado y sobrepasar esos resultados. Hoy, como nunca antes, nuestras comunidades precisan de esa labor, en coordinación con las organizaciones del barrio y lideradas desde los consejos populares por el Gobierno en sus diferentes estructuras.

Fidel, con su visión de futuro, dejó el reto planteado: «Quizá lo más útil de nuestros modestos esfuerzos en la lucha por un mundo mejor será demostrar cuánto se puede hacer con tan poco, si todos los recursos humanos y materiales de la sociedad se ponen al servicio del pueblo. Hay mucho que reparar, edificar y mejorar todavía en todas nuestras instituciones sociales. Se ha demostrado que es posible».

Se han publicado 3 comentarios

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  • Leticia

    Parece indicar que ahora están de moda los Trabajadores Sociales. Desde que desapareció el Programa de Trabajadores Sociales en el año 2011, ya ni se mencionaba el día, que fue creado por nuestro Comandante en Jefe este programa. Fui parte de este importante grupo de jóvenes, desde el año 2003 hasta el 2011, cuando un determinado "comité de expertos" dictaminó que muchos "sobrábamos". En mi caso fui graduada con Título de Oro como Trabajadora Social y luego como Licenciada en Psicología. Pero nada de eso se tuvo en cuenta, ni las evaluaciones de superior que siempre alcancé por mi excelente trabajo en la comunidad. Me declararon disponible, sin ofrecerme ningún empleo, porque el MTSS no disponía de plazas para mí. Quedé desvinculada y en el mismo nivel que aquellos jóvenes, que con mi trabajo logré reincorporarlos al trabajo y/o al estudio. Después del país destinar tantos recursos en formar un ejército de Trabajadores Sociales, preparados para el trabajo comunitario, de reinserción social, todo eso fue echado por la borda. Los pocos Trabajadores Sociales que quedaron, pasaron a formar parte del MTSS, pero muy alejados del trabajo que realmente se hace en una comunidad, de las intervenciones y proyectos sociales, de todas las tareas que llevábamos a cabo y en las cuales se insertaba toda la población de una forma u otra. Espero que esta experiencia negativa no se vuelva a repetir, que se reconozca la importancia que tiene, la labor de un Trabajador Social para la comunidad y para el país.

    • SSP

      Ahora es que deben retomar todas las iniciativas del comandante Fidel Jajaja al fi al eliminar an a diario todos los esfuerzos de el pero al final hay que retomar las ideas del supremo comandante #viva Fidel

  • Alberto

    Me gustaría que siendo el único periódico que aparece de forma gratuita en redes sociales se actualizara está información digital un poco más temprano. Si dicha información está impresa desde la madrugada. Además la información de la situación epidemiología si se da la premicia al espacio habitual en la conferencia de prensa. Porque no se publica minutos después. Personas como yo existen muchas que no siempre podemos verla en el horario habitual y tenemos que escuchar a la población decir verdades y/o mentiras o en ocasiones hacer trizas la opinión de algún revolucionario y no tener con que refutar a esa persona. Existen otras APK pero tampoco actualizan temprano la misma. Pienso que con el avance digital que tenemos en redes sociales hoy día es posible que a las 10am sea posible actualizar esta información de la covid-19 y así nos sirva para consultar y hasta refutar falsos comentarios. Gracias.