Con el vaso medio lleno

Un futuro gobierno encabezado por Donald Trump y con abundancia de multimillonarios y generales retirados, provoca incertidumbre  en Estados Unidos y el resto del mundo.

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Cuando en el año 2000 un capítulo de la serie animada Los Simpson recreó la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, nadie pensó que este absurdo pudiera acontecer algún día. El público solo se divirtió con las ocurrencias de la familia animada. Pensaba que disfrutaban de otro momento cumbre de la sátira social, pero nunca imaginaron que asistían a una especie de visión profética.

Ilustración de Alfredo Martirena sobre el mundo y el año 2017.
(Ilustración: Alfredo Martirena)

Todavía el magnate no ha tomado oficialmente su cargo y ya la política exterior norteamericana ha vivido momentos de sobresaltos. Desde la red social Twitter, en un estilo al que le llaman «diplomacia de los 140 caracteres» ha provocado incidentes con Cuba, China, Medio Oriente…

Dicen los expertos que el uso de las redes sociales pudo catapultar su éxito electoral (aunque no ganó el voto popular), pero lo cierto es que esta herramienta también lo ha metido en serios problemas.

Declaró que frenaría los pasos de avance en las relaciones con el gobierno cubano, criticó a los chinos por decisiones económicas y militares, confesó una conversación telefónica con Tsai Ing-wen, presidenta de Taiwán (acto que rompió con décadas de política exterior hacia el gigante chino), y tiene gestos de cordialidad con Vladímir Putin.

La cuenta de Trump desde su apertura ha publicado unos  34 200 tuits. Mensajes que en los últimos meses mantienen en vilo a la Casa Blanca, la cual ha tenido que salir al paso, explicar, enmendar —hasta cierto punto— los desatinos del futuro presidente.

En enero tomará el poder un gobierno al cual la prensa especializada considera atípico y caracterizado por la abundancia de multimillonarios y generales retirados. Debido a esta composición y al personaje que lo encabeza, reina la incertidumbre. Los expertos no vislumbran con certeza los rumbos políticos de los Estados Unidos en los próximos años.

Más allá del triunfo del magnate, el 2016 ha sido un año peculiar, especialmente para Latinoamérica.

La racha negativa comenzó con Argentina y la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada a finales del 2015. Al año de su administración, y según reportó TeleSur, la tercera economía de América Latina se encuentra en recesión y en julio registró una caída de 5,9 % en la actividad económica. Tan solo en 300 días de gestión se despidió a miles de  trabajadores, aumentaron las tarifas de los servicios públicos, y la inflación creció casi un 50 %. Quienes votaron por el macrismo deben sentirse muy «satisfechos» de lo logrado en el país.

Por su parte, el gigante brasileño también vivió momentos controversiales. La presidenta Dilma Russeff fue sometida a juicio político y destituida de su cargo. Juzgada por violar la Ley de Responsabilidad Fiscal y tras un escándalo de corrupción que dañó a su gobierno, pero con el cual no tiene relación directa; tuvo que dejarlo en manos de Michel Temer (en funciones desde el 12 de mayo).

A Dilma no pudieron tocarle su moral, no robó ni un centavo. Temer, quien prometió acabar con la corrupción tras llegar al poder, ha perdido a tres ministros por esta causa. ¿Y qué ha pasado? ¿A quién han juzgado? ¡A nadie! ¡Increíble!

Colombia también acaparó titulares. El mundo quedó perplejo cuando triunfó el NO. El 50,2 % decidió votar en contra del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las FARC-EP, lo que demostró cuán polarizada está la sociedad colombiana y cuán complejo puede ser el proceso de sanar las heridas tras tantos años de conflicto. En las zonas afectadas venció el SI, pero no fue suficiente.

En noviembre pasado se anunció un nuevo acuerdo y a principios de mes Juan Manuel Santos logró refrendarlo sin acudir a la forma electoral.

Venezuela también ha vivido momentos tensos debido a la guerra económica y a las constantes tensiones con la oposición. Cuba, por su parte, recordará para siempre este año. Los libros de historia hablarán de la visita de un presidente norteamericano a la Isla, del deshielo, del fin de la posición común de la Unión Europea, pero el pueblo nunca olvidará la muchedumbre que despidió a Fidel, a su Fidel, al hombre que hizo de esta nación un país mejor.

A pesar de los pesares, siempre resulta más constructivo mirar el vaso medio lleno. Más que un mal año, estos 12 meses han sido diferentes, controversiales. El mundo se reconfigura­ y solo el tiempo podrá sopesar el alcance de las decisiones.

Dicen en la calle que la culpa la tiene el 29 de febrero, que así son los bisiestos. Empecemos entonces el 2017 con la tranquilidad de saber que solo vendrán 365 días y con la esperanza de que estos sean mejores.

  • Atreyu

jajaja por dios!!! no me esperaba que los creadores de Los Simpsons y Futurama, habrían llegado a poner algo así :D lo cierto es que nos tiene preocupados a todos, es una especie de cachumbambé de opinión

  • rey

Asi es, esperemos pues como usted dice que estos 365 sean mejores