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Amigos y ¿amantes?, satisfacción en números y Doña Flor se muda a Sudáfrica

¿Enamorarse del mejor amigo? ¿Comparar amantes? ¿Creerse que ya todo está dicho en cuestiones de sexo? Gajes del vivir, no más que eso.

Amor y amistad
(Foto: tomada de Internet)
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Estos días de tardes grises y vientos que retozan bajo el vestido, mientras al año se le deshojan sus últimos días… me he sentido de 18 —con el estómago vacío y una mochila demasiado pesada—, estirando el brazo derecho, a un lado de la carretera, para pedir un aventón hasta Santa Clara; con la mano izquierda, intentando contener el vuelo de la falda, y con los ojos, animando a las otrora tímidas y nuevas amiguitas a acompañarme en el intento por pescar rápido a un chofer de buen corazón. ¡El bicho de la nostalgia!, que pica hondo y duro en estas noches de frescores inesperados, y te sorprende siendo la mamá de alguien, la esposa de alguien, la responsable por algo más importante que cubrirse la retaguardia en un octubre ventoso.

Ay, San Antonio, ¿dónde me escondiste esos años? Todo eso y más he intentado filtrar en esta página nuestra que, no sé si lo han notado, ha servido de extensión de lo que soy y he vivido. Estamos hechos de historias, así que, a la hora de juzgar las actitudes del prójimo, recuerden que cada cual se calza con sus memorias para emprender el camino propio.

¿Enamorarse del mejor amigo? ¿Comparar amantes? ¿Creerse que ya todo está dicho en cuestiones de sexo? Gajes del vivir, no más que eso. Sobre tales temas hablaremos en esta edición de «Sexeando», y si se quedan con hambre de saber, contáctenme a través del correo liena@vanguardia.cu, puerto donde pueden anclar sus dudas. En noviembre nos encontraremos otra vez. Se me cuidan, por favor, y no olviden la ruta. Hasta entonces, y, como siempre, les deseo salud, suerte y mucho amor.

Mundosex

Te ha visto y lo/la has visto vomitando en el inodoro de una discoteca, con expresión de lagarto desmayado y balbuceando incoherencias, y en vez de rechazo o vergüenza, la situación apretó los lazos. De él/ella recibiste el abrazo que te sostuvo en pie el día en que te golpeó la peor noticia de tu vida. Su olor se siente como un regalo. Le enseñaste el tatuaje que ni tu madre sabe que tienes. Le hiciste jurar que, en caso de que mueras primero, deberá dedicarte una ronda de tequila en tu bar favorito y que nunca, nunca —así sea con alzhéimer— olvidará tu nombre. Amor, ni más ni menos: no le busquen otra explicación.

Amistad y amor
(Foto tomada de Internet)

Sin embargo, cualquiera de esas situaciones resulta perfectamente ajustable a lo que viven/tienen los mejores amigos. Intenso, ¿verdad? Un par de almas similares que comparten el creyón o la bicicleta, y casi nadie se atreve a cuestionar la legitimidad de su vínculo. El topetazo ocurre cuando la dupla la integran un «él» y una «ella», y salen a relucir todos los posibles porqués que inhabilitan lo «sano» de ese tipo de relación: «Un hombre y una mujer, ¿amigos? Cuando la rana eche pelos y el salario dure un mes».

Que si se celan entre ellos. Que si la novia le guarda más rencor que yo a la cocina, y él le espanta los pretendientes porque los ven siempre juntos. Que si no respetan los límites del otro, porque ella piensa que es la voz de su conciencia, y él, el padre. Que si jueguito de manos… ¡Que no, y ya!

En 2016, un grupo de investigadores de la Universidad de Wisconsin, en Estados Unidos, publicó en la revista especializada Journal of Social and Personal Relationshipslos resultados de un estudio que desarrollaron durante más de un año y que, bajo el sugerente título de «Benefit or burden?Attraction in cross-sex friendship» («¿Beneficio o carga? Atracción en la amistad entre sexos»), lanzó un balde de agua helada al rostro de los fervientes defensores del inocente lazo amistoso entre mujeres y hombres: «varones y féminas tienen una percepción muy distinta de los mensajes que reciben del sexo opuesto. Esto, muy especialmente en el caso de los hombres, les lleva a malinterpretar las señales», declaró AprilBleske-Rechek, la psicóloga al frente del equipo de trabajo.

Los autores explican que en los niveles de atracción sexual inciden factores fundamentales, como el tiempo que los individuos llevan siendo amigos, las peculiaridades de la forma en que se conocieron, la complejidad de las experiencias emotivas que han compartido juntos, y la frecuencia e intimidad de su interacción. Bleske-Rechek confirma que los hombres son quienes sienten mayor interés sexual por sus amigas e, incluso, confunden la calidez de la otra parte con un sentimiento recíproco. Nosotras, sin embargo —amén de que detectamos a vuelo de pájaro las señales inequívocas que, en circunstancias y con personas diferentes, sí expresan intenciones manifiestas—, solemos decodificar la cordialidad y gentileza de los amigos a modo de consecuencia natural de su cercanía.

La forma en que emitimos y aceptamos ciertas insinuaciones subidas de temperatura también indica claras diferencias en la naturaleza romántica de unas y otros. Cuando la iniciativa la tomamos las mujeres, así sea por mera picardía, ellos creen detectar un signo clarísimo de seducción; pero, habitualmente, si el mismo mensaje va de ellos a ellas, nuestra interpretación inicial se limita a que la confianza es tanta que podríamos decirnos cualquier cosa. ¡Bendita inocencia! ¿En serio?

En 2018, una nueva investigación sobre el tema —esta vez, desarrollada en la Universidad de Boise, en Idaho, Estados Unidos— colocó el listón más alto y añadió el sexo casual como el ingrediente de la eterna lealtad. El 20 % de los 300 encuestados reconoció haberse ido a la cama, en una o varias ocasiones, con su mejor amiga o amigo; de esta cifra, el 76 % aseguró que la amistad mejoró significativamente, y ¡más del 50 %! declaró haber iniciado una sólida relación de pareja con otra persona después de esa experiencia, pues su autoconfianza era mucho más consistente tras intimar con quienes mejor les conocían.

Sin traumas, por favor, que hablamos de seres humanos, multimediados por mil y un factores socioculturales y psicológicos, no de matemáticas. ¿Que podría suceder? Sí, podría. No obstante, el único punto coincidente de estos estudios se localiza en una conclusión elemental: cuando una o las dos partes protegen y disfrutan de una relación amorosa estable y con proyecciones futuras, la amistad no debe correr peligro alguno. Toca, entonces, ser feliz por la dicha de ambos e incorporar a la pareja del amigo al círculo de afectos cercanos.

Mas, si la mera amistad no resulta suficiente para entender lo que les hace sentir la otra parte del dúo, no se regodeen en hurgar la llaga y rómpanle el cuero al silencio. Callar también es una opción, aunque solo quien carga ese peso sabrá si puede vivir con él.

¡No me lo vas a creer!

Saquen papel y lápiz, que vamos a hablar de récords. De los hots e inesperados —ya mordieron el anzuelo, ¿verdad?—; de la clase en que muchos quisieran clasificar, mientras otros nos preguntamos cómo demonios no aparece Cuba en esos listados, si nosotros somos de lo mejorcito de la creación divina.

«El imperialismo cultural, que invisibiliza los logros del tercer mundo», me parece escucharle decir a un querido profesor de la universidad, y, en este caso, lo asumo como explicación para que quedásemos excluidos de ciertos «méritos». ¡Allá va eso!

Los brasileños ocupan el segundo lugar entre los diez países con mayores índices de satisfacción sexual
(Foto tomada de Internet)

En el Top ten de las naciones donde se registran los mayores porcentajes de satisfacción sexual, de acuerdo con los resultados de encuestas realizadas en cinco sitios digitales de citas, Latinoamérica clasifica en el segundo y en el décimo lugares, con Brasil y México, respectivamente. La frecuencia y calidad de los encuentros íntimos, el turismo sexual, más la afición generalizada por los cuerpos esculpidos y voluptuosos —al cierre del 2019, en el gigante del sur se contabilizaron 2 226 405 cirugías estéticas, con lo que se ubicaba en el puesto número dos a nivel mundial— han sido los ganchos para la hipersexualización de mujeres y hombres. En tanto, el 63 % de los mexicanos entrevistados alegó sentirse muy satisfechos tanto con su desempeño bajo las sábanas como con el de sus parejas sexuales.

De este inventario calentico no sorprende que el primer lugar lo ocupen los griegos, cuya cultura e historia milenarias abordan, sin velos ni suspicacias, los exóticos encuentros y proezas sexuales de sus dioses y héroes. No obstante, que sean los chinos los inquilinos delcuarto escaño  dejó boquiabierto a más de uno, pues pocos suponían que los conservadores  hijos del gigante asiático fuesen tan activos, puertas adentro. De hecho, el ranking semanal de sus relaciones sexuales resulta mucho mayor que el de otras regiones menos «tímidas», como el continente africano, y América Latina y el Caribe. Tal parece que también pretenden apropiarse de ese gran «mercado».

Los alemanes, en sexto lugar, manifiestan que su don no es, precisamente, la habilidad en las artes amatorias; dato que quizás justifica sus altísimos niveles de satisfacción sexual: evidentemente, no exigen ni entregan demasiado. Los nigerianos, en la séptima plaza, apenas están dos puntos por detrás de los germanos, con un 74 % de satisfacción sexual. ¿Su as bajo la manga?: presumen del mejor promedio de duración de un encuentro íntimo, establecido en ¡24 minutos!

La calidad del coito y la belleza física no constituyen los únicos factores determinantes en cuestiones de complacencia, pues en la encuesta obtuvieron altos porcentajes de votos otros elementos clásicos, sobre todo para las mujeres, como el sentido del humor, lo agradable de la conversación y la intensidad de los besos.

A ver, séquense esos sudores fríos. Cuba sí aparece en una de las famosas listas de temas del corazón, nada más y nada menos que en The New York Times. A mediados de 2018, un artículo rubricado por Sonja Lyubomirsky, profesora del Departamento de Psicología de la Universidad de California, develaba los resultados de un estudio que incluía a más de 1760 personas, residentes en América y Europa, con uniones formales que superaban los 15 años de duración. ¿Su principal hallazgo?: el llamado impulso de felicidad no rebasa, como promedio, los dos primeros años del matrimonio. ¿Que dónde queda Cuba en toda esta historia?, en el octavo escalón de los diez países con mayores tasas de divorcio, con un 56 % de incidencia, en una lista formada exclusivamente por estados desarrollados.

Para preocuparse, la verdad.

Sexo al Derecho

Poliandria en Sudáfrica
(Foto tomada de Internet)

Algunos baten registros de rupturas, mientras Sudáfrica, cuna de una de las constituciones más liberales del planeta, con leyes de matrimonio que reconocen y normalizan las uniones homoafectivas y la poligamia para los hombres, apuesta por dar uno de los más osados pasos de su historia jurídica: permitir la poliandria, es decir, que las mujeres puedan tener más de un cónyuge a la vez.

Los sectores conservadores de la sociedad —encabezados, en gran medida, por líderes polígamos como el empresario Musa Mseleku, quien tiene cuatro esposas en casa— han alzado su voz para vaticinar los problemas de identidad de los futuros hijos engendrados en esas uniones con dos o más padres, a la vez que cuestionan el excesivo empoderamiento femenino y prevén los posibles enfrentamientos entre los hombres, «que podrían reclamarle a la esposa por pasar demasiado tiempo con el otro».

Por su parte, los activistas por la igualdad de género han aprovechado esta cobertura no solo para reclamar lo que conciben como un derecho ancestral de las mujeres sudafricanas —extirpado por los colonizadores tras la imposición del cristianismo en ese país, aunque legal en otros estados del continente, como Gabón—, sino para que el documento elaborado por el gobierno y próximamente sometido a debate público, incluya, además, la propuesta de reconocimiento legal de los matrimonios hindúes, musulmanes, judíos y rastafaris, los cuales se consideran inválidos en esa nación.

Justo cuando pensábamos  que lo habíamos visto casi todo…

Se han publicado 1 comentario

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  • George

    Hola Liena: De verdad muy interesante y esclarecedor estos trabajos y nos actualiza mucho.Muchos Saludos.