El sol renace en «Emilio Córdova»

En el antiguo batey del central Nazábal —hoy consejo popular Emilio Córdova—, en Encrucijada, se construyen 54 viviendas para los damnificados por el huracán Irma.

Batey del central Emilio Córdova.
El consejo popular Emilio Córdova, severamente afectado por el huracán Irma, se recupera. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
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Tras el paso destructor del huracán Irma, muchos lugares de Villa Clara quedaron prácticamente devastados. Como si las fuerzas ciegas de la naturaleza, exacerbadas por el cambio climático, deseasen sepultar la obra humana de siglos.

Así sucedió en el antiguo batey del central Nazábal —hoy consejo popular Emilio Córdova—, en Encrucijada, un lugar de tradiciones patrióticas, pues allí fue constituido uno de los soviets de obreros y campesinos, en 1933, durante las luchas contra la dictadura de Gerardo Machado. En esa comunidad del ingenio se alzaron las voces de los dirigentes comunistas Jesús Menéndez Larrondo y el médico Nicolás Monzón.

En las horas iniciales pos-Irma, el poblado quedó en silencio y muchos de sus habitantes, abatidos por la pérdida de sus casas y efectos personales. Pero luego del shock inicial —ese que derrumba momentáneamente el espíritu de los hombres—, sobrevino la lucha tenaz por la recuperación.

Desde aquel 9 de septiembre han trascurrido casi exactamente tres meses, el panorama en el «Emilio Córdova» ha cambiado de manera radical y el sol de la Revolución renace con más brillo y fuerza.

Hoy, en ese alejado paraje costero, se levantan 54 casas y un nuevo asentamiento poblacional cobra vida. 

Sin horas para el descanso 

Bárbaro Monteagudo Fernández, Tatico, es uno de los nombres infaltables en el recuento de lo sucedido en el «Emilio Córdova».

Bárbaro Monteagudo, vicepresidente del Consejo de Administración Provincial.
A pie de obra, y de sol a sol, Tatico, como conocen al vicepresidente del Gobierno en Villa Clara, impulsa el trabajo y «mete el hombro» en cuanta faena haya que realizar. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Por indicación del Consejo de Defensa Provincial, Monteagudo cambió su traje de vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial y se vistió de constructor, de obrero laborioso, con la tarea de coordinar el trabajo por realizar allí casi en tiempo récord.

Y lo hizo gustoso. Encrucijadense de pura cepa y persona querida en su terruño natal —con gran ascendencia entre la gente por el respeto ganado durante los años como presidente del Poder Popular—, predica con el ejemplo y le pone el corazón a cuanto hace, cualidades que lo convierten en líder natural del lugar y dirigente al que todos prefieren tener al lado.

No gusta hablar de sí, y no hace falta. Por él hablan los hechos. No obstante, durante el recorrido que realizara el martes el jefe de la Región Estratégica Central, general de Cuerpo de Ejército Joaquín Quintas Solá, para evaluar los avances de la recuperación, tuvimos la posibilidad de dialogar unos minutos con él y constatar que es poco el descanso y extraordinario el esfuerzo que se hace cada día.

«Las jornadas laborales son largas. Se empieza aproximadamente a las 7:30 de la mañana, y a las 7:00 de la noche aún continuamos a pie de obra.

«Se construyen 54 viviendas de manera simultánea. Llevamos buen ritmo de trabajo. Las primeras cimentaciones comenzaron el 10 de noviembre, y cuando solo ha transcurrido un mes, casi todas están a nivel de cerramiento y algunas más adelantadas todavía.

«Hemos tenido que sobreponernos a las lluvias y a la falta de algunos recursos, pero ha sobrado voluntad para cumplir el compromiso contraído y finalizar antes de que concluya el año. Estamos convencidos de poder hacerlo.

«Contamos con la fuerza constructiva necesaria, y cada día se chequea a pie de obra lo avanzado y se toman decisiones para resolver las dificultades que se presentan sobre la marcha. El cumplimiento de la tarea asignada con la calidad requerida constituye una prioridad para todos nosotros. Es lo que este pueblo trabajador y revolucionario merece». 

Los responsables de 20 casas 

En el nuevo asentamiento que se construye, las casas están repartidas entre diversos organismos estatales. La mayoría de ellas fueron asignadas al Micons (Ministerio de la Construcción): un total de 20 viviendas. Otras 15 le corresponden a la Agricultura, y 14 a Mantenimiento Constructivo, como las entidades más comprometidas.

Frank Alemán, representante del Micons que labora en Nazábal.
Frank Alemán Toledo, ejecutor principal del Micons en el «Emilio Córdova», afirma que los techos son resistentes a la intensidad de los vientos, aunque hay unos de zinc y otros de tabletas. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Frank Alemán Toledo funge como ejecutor principal del Micons. Está a pie de obra desde el 11 de noviembre y viene a Santa Clara, donde reside, no tan a menudo como quisiera.

«Comenzamos a trabajar temprano en la mañana y estamos acá hasta por la noche, pues tenemos luz eléctrica para extender la jornada.

«Contamos con una fuerza constructiva de 66 hombres, y almorzamos y merendamos aquí mismo para ahorrar tiempo. Los alimentos están bien elaborados, pues existe gran preocupación por parte de nuestra empresa y de las autoridades del territorio para darnos las mejores condiciones posibles.

«Los fines de semana varias entidades nuestras vienen acá a impulsar la obra. Son 20 casas de diversa tipología, desde un solo cuarto —con sala, comedor, baño, patio y patio de servicio— hasta las viviendas con tres dormitorios para núcleos familiares más numerosos.

«Las paredes son de bloques y el techo de algunas casas de tabletas, mientras que el resto tiene la cubierta de zinc galvanizado. Constructivamente, bien sólidas y capaces de enfrentar con éxito contingencias meteorológicas similares a las del huracán Irma.

«El ritmo de trabajo resulta intenso, propio de una obra cuyo compromiso de terminación es para finales de diciembre. Disponemos de los recursos materiales necesarios, por lo que finalizar en tiempo dependerá exclusivamente del esfuerzo de los hombres, y seguro no faltará, incluso, sobreponiéndonos a las lluvias, que han sido reiteradas en los últimos días». 

Palabra de orden

No pocas veces se ha incurrido en el error de pensar solo en la vivienda que hay que levantar, descuidando el resto de la infraestructura necesaria para asegurar la debida calidad de vida de los moradores.

En el nuevo asentamiento poblacional que se erige a la entrada del batey del «Emilio Córdova» no sucederá así, pues las 54 viviendas dispondrán de electricidad, agua potable y redes hidrosanitarias. El proyecto abarca, además, la reparación de los viales aledaños, del círculo social, las bodegas, la escuela y la posta médica. A ello se suma la construcción de una Tienda Recaudadora de Divisas (TRD), inexistente hoy en el poblado, y el mejoramiento de las comunicaciones.

De manera simultánea se trabaja en la rehabilitación del coche motor que transporta a los lugareños hasta Encrucijada, y en el alumbrado del asentamiento que resurge. No faltarán tampoco acciones de mejoramiento de la cercana playa de Nazábal, duramente afectada por los embates de «Irma».

En fin, se trata de una reanimación comunitaria completa, tanto en lo material como en lo espiritual, pues también el Sectorial de Cultura tiene deberes y responsabilidad con esos pobladores.

A manera de epílogo 

El futuro en el nuevo asentamiento del «Emilio Córdova» se muestra promisorio, pues se ha pensado y se trabaja para ello. El tiempo dirá allí la última palabra.

Casas en construcción en Nazábal.
(Foto: Ramón Barreras Valdés)

Fidel Castro, el artífice principal de la obra revolucionaria y la persona de mayor claridad y profundidad de pensamiento si de sobreponerse a huracanes y contingencias meteorológicas se trataba, dedicó no poco tiempo de su vida a evaluar qué hacer para superar esos inevitables daños de la naturaleza.

«El esfuerzo, principalmente, de nosotros, no es para compensar lo perdido; el esfuerzo de nosotros es para superar lo perdido, el esfuerzo es para crear condiciones de seguridad definitiva en la zona afectada por el ciclón», expresó Fidel el 17 de abril de 1999, en la primera sesión de trabajo de la Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe.

El sol que renace en el «Emilio Córdova» es la manifestación palpable de la filosofía aplicada por los villaclareños tras el paso arrasador de Irma.

De aquel pueblo silencioso nada queda. Si algo sobra ahora es el ruido continuo de los vehículos que transportan los materiales constructivos y los sonidos constantes del martillo y del serrucho. Y sudor, mucho sudor, y sacrificios.

  • la_esquina_del_home

he estado allí por mi trabajo..... y solo me deja de gustar que estas casas estan muy encima una de las otras, habiendo suficiente espacio, y teniendo en cuenta son perosnas de campo no habia que dejar casi menos de 0.5 metros entre casas