Entre bares y cantinas, más allá de llorar las penas

Los bares santaclareños ofrecen a la juventud nuevos espacios de intercambio y una cultura del consumo que nos invita a beber con cautela.

Bar El Sótano de Santa Clara
Bar El Sótano, perteneciente al Hotel Santa Clara Libre. (Foto: SMB)
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En Santa Clara, mientras los bares adquieren inusitada popularidad, la cultura de la coctelería crece a velocidad vertiginosa. Y, contrariamente a lo que dicta la mala fama, para los jóvenes de esta ciudad dichos establecimientos no constituyen pañuelos en donde desahogar las penas, sino espacios de vida social que propician un «desconecte» de la rutina diaria.

Haciendo gala de novedosas tendencias del diseño de interiores, no hay cliente que pueda resistirse al buen gusto de sus propietarios. Nombres de establecimientos privados —La Nave, Virginia, M. Happy, Blanco y Negro, Piraterías— y estatales —El Sótano, Taberna Don Antonio, Bar Plaza— adquieren renombre fuera del territorio como obligados referentes si de recreación santaclareña se trata.

Bar La Nave de Santa Clara
Bar La Nave, en Santa Clara. (Foto: SMB)

Aunque no existen recias concepciones respecto a la tipología de estos centros, sus productos y servicios responden a un eclecticismo a la cubana, que incluye desde la oferta de cervezas y tragos, hasta saladitos, sándwiches, pizzas y meriendas.

A propósito del tema, Vanguardia conversó con dueños y clientes de los bares de esta ciudad, para adentrarse en el mundo de una tendencia que, a todas luces, llegó para quedarse.

Bares para escoger

En las tardes, los bares devienen plataformas de intercambio amistoso y profesional. Así lo constata René Espinosa, dependiente gastronómico de la Taberna Don Antonio, del grupo empresarial Palmares, desde hace más de cinco años. «A nuestra instalación acuden estudiantes de Ciencias Médicas y de la Universidad, profesionales de la cultura como escritores y músicos. Por ello estamos tratando de diversificar la oferta de comestibles, especialmente diferentes tipos de quesos».

Taberna Don Antonio en Santa Clara
Taberna Don Antonio, ubicada en la calle Independencia de Santa Clara. (Foto: SMB)
Bar El sótano de Santa Clara
Bar El sótano de Santa Clara
Bar El sótano de Santa Clara
«El Sótano» constituye un bar especializado porque, además de las tapas, allí ofertan comidas relacionadas con temas españoles, lo que atrae muchísimo al turismo de ese país europeo. (Fotos: SMB)

También, desde su apertura el 5 de mayo, el bodegón estatal El Sótano, perteneciente al hotel Santa Clara Libre, ha tenido muy buena aceptación. Con un promedio de 150 a 200 visitas diarias, los ingresos sobrepasan los 1000 CUC. «El ambiente y el aire acondicionado son detalles que se agradecen, así como la calidad de los productos. La sugerencia de la casa es la pizza y la cerveza dispensada», declara Mileidy Ramos Martín, dependienta gastronómica de la entidad.

Otro de los sitios más frecuentados y con excelente ranquin de popularidad resulta el bar Mejunje. María Caridad Chávez lo frecuenta con sus amigos. «Prefiero este tipo de bar porque en otros, casi siempre estatales y en moneda nacional, no ofertan prácticamente nada. Cuando preparan tragos no lo hacen bien: si el daiquirí es con añejo blanco, le echan el tipo de alcohol que tengan. Y si logran hacer algo bueno, cobran igual o más que el particular. En el «Mejunje» uno paga el trago, pero consciente de lo que toma».

Santa Clara nocturna, sumida en una fiebre de encuentros íntimos y con mayor estilo, no solo recibe eufóricos aplausos de los más jóvenes de esta ciudad. Sobresale la preocupación de otros tantos que, con la luz de la conciencia activada, temen al efecto del consumo indiscriminado de bebidas alcohólicas.

«Uno va a esos bares, más que para embriagarse, para socializar. Yo los frecuento muchísimo y nunca he visto un joven borracho. Los bares estatales de la Gastronomía popular, ¡esos sí preocupan! Suelen acudir personas con tendencia al alcoholismo o con bajos recursos, y a veces acaban con el bar. Y la oferta es única: ron “santiaguado”, tabaco, cigarro, café y condones», explica Daniel Pérez López.

«Para frecuentar un bar privado lo primero que hacen las personas es preocuparse por su imagen. He visto a algunos estudiando en esos lugares, porque en muchos hay silencio, la música es discreta, se habla bajito. A veces no ves ni la seguridad activada porque no hace falta. De la higiene no vamos a hablar, porque da gusto: las copas brillan».

Algunos santaclareños alegan que los costos de los bares son excesivos. «Que ostentan aires europeos». «Que hasta los turistas salen con los bolsillos calientes y la cara amarrada». «Que hay traguitos ribeteados en oro». «Todo muy lindo a la entrada, pero a la salida…». Sin embargo, algunos jóvenes eligen un bar y se «casan» con él para sus salidas y festejos.

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social no reconoce la actividad de los bares. Próximamente, en el mes de diciembre, entrarán en vigor las nuevas regulaciones en el sector cuentapropista que harán lícita la actividad de estos establecimientos a través de la licencia de servicios de bar y recreación.

Yanelis Beltrán Jiménez, estudiante universitaria, comenta que, a pesar de no tener grandes ingresos en su familia, acude un par de veces al mes a «M. Happy». «Ahí hay tragos para todos los gustos y bolsillos. ¡Hasta malteadas de 15 pesos, que es lo que pido! Pero si quieres “derretir” dinero, también podrás darte el lujo. Lo que sí no puedo costearme dos veces al mes es la entrada a una discoteca», afirma.

Uno de los reclamos a voces respecto a los servicios de los bares es el esbozado por el periodista Andy Rodríguez Sánchez, aficionado al deporte. «En otras provincias existen bares estatales que transmiten en vivo eventos deportivos de factura extranjera que no pueden ser vistos en la Televisión Nacional. Sin embargo, cada vez que en Santa Clara comienza alguna experiencia, se suspende. Algunos directivos se quejan de que asiste demasiada gente. Pero si se diversificara este servicio, no habría masividad y se beneficiarían ellos mismos económicamente».

Bar Blanco y Negro
Bar Blanco y Negro, ubicado en la calle Unión de Santa Clara. (Foto: SMB)

Si bien los jóvenes exigen mayores ofertas recreativas atemperadas a sus gustos y motivaciones, los bares santaclareños han comenzado a rellenar vacíos inexistentes años atrás. Íntimos para enamorar, cálidos para conversar entre amigos, entretenidos para olvidar las penas, pero «exquisitamente» caros para ahogarse en ellas: a falta de pan, algún que otro bar no hace daño a nuestra juventud.

Los artistas: detrás de las barras

Hoy, como profesión hecha y derecha o un intento de part time a la extranjera para elevar ingresos mensuales, muchos jóvenes dan fe de la constante superación y el arduo trabajo detrás de las barras.

«Los bartenders deben tener estudios y en caso de no ser graduados de la Escuela de Hotelería y Turismo, pueden aprender autodidactamente. Pero la práctica constituye lo más importante. Es un mundo precioso que tiene un campo inmenso», revela Yoandry Bravo Olazábal, quien agrega que «el misterio de la profesión radica en el detalle».

Bar Blanco y Negro
Los bartenders cuentapropistas poseen una vasta cultura de la coctelería. Gran parte de ellos han emigrado del sector turístico o se encuentran trabajando en dichas instalaciones. (Foto: SMB)

«Si te pasas un poco de la medida, ya no estás preparando el trago del inicio, sino otro que puedes nombrar».

En el plano personal, los profesionales de los bares deben consagrarse en cuerpo y alma a su trabajo. Uno de los bartenders de «Yerba Buena», licenciado en Turismo, comenta: «Estar frente a un bar exige de preparación física: a veces me paso hasta 15 horas de pie trabajando. Ese mismo tiempo uno está fuera de casa, alejado de la familia y las amistades. Si realmente te gusta lo que haces, te conviertes en esclavo del trabajo. Cuando creas un compromiso con los clientes, te identificas con ellos y se convierten en tus amigos.

«En mi caso, al inicio no fue fácil, porque cuando uno comienza a trabajar en un lugar en el cual no conoces a la clientela, es necesario saber sus gustos y lograr empatía. Me gustan las personas difíciles porque son los que requieren esfuerzo y competencia profesional. Te obligan a crecer. Y cuando te lo ganas, se convierte en cliente para toda la vida».

Bar Yerba Buena en Santa Clara
Bar Yerba Buena, en la calle Marta Abreu de Santa Clara. (Foto: SMB)

Los criterios de los usuarios en cuanto al trato y profesionalidad de los bartenders son totalmente favorables. Erika Rey del Sol, joven asidua a «Piraterías», asegura que «forman un tremendo espectáculo elaborando los tragos. Lo dejan a uno con la boca abierta. Y cuando llega tu bebida, estéticamente es tan bella que te da lástima echarle a perder los colores».

No dudamos de que la parafernalia de los bares en Santa Clara esté siendo impulsada por el consumo de modos de vida foráneos. Tampoco, que ciertos y determinados establecimientos hayan infringido leyes, alentado la ilegalidad o exacerbado malas posturas cívicas. Son hechos que las autoridades deben combatir.

Sin embargo, lejos de dañar a la juventud, los bares santaclareños ofrecen nuevos espacios de intercambio, nuevas experiencias, nuevos horizontes de actuar como profesionales y una cultura del consumo que nos invita a beber con cautela.

Se han publicado 8 comentarios

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  • TELO

    Muy de acuerdo, lástima que no incluyan al Cubo de Luz, que es un centro de referencia de atención y arte, más sus diferentes programas cada día de la semana y teniendo un resultado con méritos y primeros lugares, en las competencias provinciales y ahora mismo, se efectúan las nacionales en Camagüey. Y ojala algún día estos bares de referencia de nuestra ciudad, sean ejemplo para cafeterías igualmente estatales como “La cafería Hanabanilla” centro situado en un lugar privilegiado y en abandono, un antro de bebedores, fumadores y negociantes reunidos y tirados por el piso dando un pésimo ejemplo, a los tantos estudiantes, niños, jóvenes y adultos que pasan por sus portales, frente a una terminal de Ómnibus nacional, una Tienda CIMEX y una para de guagua , por no seguir citando lugares y poniendo ejemplos . Recorrer Santa Clara , periodistas y decir también,, Santa Clara dice.

  • yo

    Fui al bar Blanco y negro y el trato fue malisimo, cobraron lo que les parecio y no por los precios que tenian en la carta y tremenda demora para que me atendieran, no lo recomiendo fue decepcionante

  • Serfer

    Todo lo que brilla, no es oro. frecuente los lugares y descubrirá los baches o lagunas existentes. Uno en especial, aunque el ambiente es acogedor no acaba de brindar el mismo servicio en todo su horario. El Sotano, 4 domingos seguidos, dos de ellos sin serveza dispensada, uno se acabó despues de la primera jarra a las 5 de la tarde. 3 domingos tratando de comerme una pizza y ni modo no alcanzan ni para el 50 % del tiempo que debe estar abierto y para completar se acabaron las croquetas de queso a las 5 de la tarde. ¿Porque sucede esto quien tiene que ver con este servicio que debe ser el mismo desde las 10 am hasta las 12 de la noche?. 5 domingo entre un poco mas temprano como a las 3 de la tarde a la quinta va la vencida habia pizza, pero con tantos deseos no podia rechazarla pero para mi estaba hecha no a la orden, fria totalmente. si vuelvo despues de picarla se la devuelvo al cocinero.

  • El T

    Uno de las visitas que más disfruto en la noche son esas al Piraterías, tragos de primera linea acompañados de arte y buen gusto... Me llama la atención que no mencionen Habanos Bar y hablen tanto de pizzas en el articulo, cuando las pizzas del Sótano no se pueden comparar con las del Habanos Bar ni en fotos.

  • yinet

    Son tantos los bares en Santa Clara, que se nos hizo imposible abarcar todos los nombres. Para gustos se hicieron los colores y hoy los santaclareños se debaten entre cual de estas ofertas es la mejor. Sin lugar a dudas, los foros no hacen otra cosa que enriquecer, con los comentarios de nuestros lectores, este tema. Muchas gracias por sus opiniones.

  • Leo

    Si es verdad que hay varios bares en Santa Clara, pero casi todos particulares, donde no hay una regulacion de precios, porque al no existir mercado mayorista los dueños ponen el precio que que se les antoje para sacar ganancias enormes, el gobierno deberia actuar en esto, pues de seguro los precios a que venden no van con los impuestos al fisco y los afectados somos el pueblo. Los estatales que ultimamente se han abierto o reabierto estan muy buenos, pero son pocos aun. Propongo que se tencan en cuanta varios bares de Santa Clara para que se trabaje en ellos y se reanimen, por ejemplo el bar del Restaurante 1800, que siempre fue muy bueno y hoy esta muy deprimido al igual que el restaurante, tiene una posicion privilegiada en la ciudad, el del hotel Modelo, que hoy esta deprimiente y siempre fue un lugar de referencia en la ciudad, junto al restaurante y el hotel, los bares de menosr categorias como la Diana el Maribona, el que existia junto a la cafeteria de caretera a camajuani y calle C, el Castillito antiguo bar rojo, en carretera a camajuani y calle G hoy es un desastre y siempre fue tambien lugar de referencia y asi muchos otros, que el gobierno deberia tener en cuentas y hacerles reparacion.Asi nuestra ciudad volveria a ser lo cosmopolita que fue entre las capitales de provincia.

    • Juanillo

      Sr. Leo antes de opinar hay que documentarse, asi como los precios de las tiendas en CUC tienen su porcentaje sobre el precio costo debido al bloqueo economico, los particulares tienen que tener absoluta libertad sobre el precio de sus productos ya que no existe el mercado mayorista, y para hacer las cosas como estan establacidad por la ley y no andarse metiendo en ilegalidades con la materia prima que le roban al estado, hay que poner precios acorde a los costos, asi que por favor, en fin si ud. no esta de acuerdo con el precio de un coctel en un Bar, simplemente dirijase a otro sitio, pero el Estado no tiene por que ponerle precio al trabajo de los demas, Donde si deberia interferir el estado es en los precios de los alimentos y productos de primera necesidad. Ud sabe por que eñ servicio en Bares particulares es absolutamente superior al de los estatales? Simplemente porque el dueño se preocupa y hace una conciencia en sus trabajadores de brindar un servicio de excelencia, crean conciencia sobre el trato a clientes, asi de simple. Deje al gobierno que se preocupe por las cosas que tienen que preocuparse y no critique tanto al sector privado que sus impuestos son el futuro de la economia de la sociedad...pase buen dia!!!

  • Serfer

    Ya que se ha hablado del precio de los particulares, opino que el estado perdió una gran oportunidad de hacer un tope en los precios de los privados cuando se dió en arrendamientos tantos locales como bares, cafeterias, circulos sociales etc. En primer lugar entregando estos locales la empresa tenente de los mismos dejo de pagar su amortizacion, su mantenimiento, sus salarios, seguridad social, etc. Pero entonces le siguió vendiendo al por mayor al mismo precio que estos lugares vendian al detalle ¿Porque? ejemplo: Refresco enlatado si este se le hubiese vendido al por mayor al privado con un margen de ganancia de 20% y un impuesto sobre las ventas del 10%, entonces este podria comprarlo a $7.00 y venderlo a $10.00. De igual manera otros productos como las cervezas etc. etc. Entonces quien podia hacer un mercado realmente al por mayor como en todos los paises, solo el estado, pero este solo tiene el nombre y no el precio, he dicho. saque cada cual sus conclusiones.