Lo mejor del central Perucho Figueredo: su gente

El ingenio encrucijadense asume el compromiso de cumplir el plan de azúcar, a pesar de las contingencias climatológicas.

Central Perucho Figueredo, Encrucijada
(Foto: Narciso Fernández Ramírez)
Visto: 1531

Cada día Nelson Fanjul mira al cielo para ver si hay algún atisbo de aguacero hacia la costa norte, y cada día sin llover es una victoria que alcanza en aras de hacer valer la palabra empeñada de cumplir el plan de azúcar de la presente zafra.

Y como el director del «Perucho Figueredo», a las nubes miran también decenas de sus trabajadores, pues, como dicen los viejos guajiros de la zona, cada vez que orina una rana, se inunda la costa norte y resulta imposible continuar los cortes de caña.

Refiere este hombre delgado —con tres zafras al frente de la UEB Perucho Figueredo— que comenzaron con el pie derecho y le ganaron seis días al inicio de la molienda, con una zafra chica excelente y 1475 toneladas de azúcar producidas, de las 746 planificadas; o sea, una arrancada a lo Usain Bolt.

Trabajadores del Central Perucho Figueredo, de Encrucijada
Nelson Fanjul, el director del «Perucho Figueredo», a la derecha, confía en sus trabajadores y ha logrado agrupar a expertos conocedores del proceso industrial del azúcar: «Hay que saber tratar a la gente, estimularla cuando hace falta y criticarla si fuera necesario». (Foto: Narciso Fernández Ramírez)

Igualmente, tuvieron un buen mes de enero, con los 31 días de molienda. Pero ya en febrero comenzó la agonía reiterada de cada zafra y el central estuvo 15 días inactivo a causa de la lluvia, y marzo tampoco les dio demasiadas posibilidades fabriles y las moliendas estuvieron bajas.

No obstante, la disposición de cumplir con las 15 442 toneladas del plan se mantiene intacta y hacia ese compromiso productivo enfocan sus esfuerzos los trabajadores del central.

Cierto que el central posee una añeja maquinaria y piezas casi de un siglo atrás, pero los cambios tecnológicos hechos en los últimos años y, sobre todo, el empuje de su gente otorgan visos de credibilidad a la meta propuesta.

Confiado en sus trabajadores, Nelson Fanjul Orozco respondió sin titubeo: «Nosotros cumplimos, pues lo mejor del «Perucho Figueredo» es su gente y con ella contamos».

El pailero springfield

Trabajadores del Central Perucho Figueredo, de Encrucijada
El pailero Springfield en plena faena, dando mandarria a una tubería para ventilador de bagacillo. (Foto: Narciso Fernández Ramírez)

Tiene el sobrenombre de un famoso fusil norteamericano, pero también le conocen por otro menos belicoso: la Manchita. En realidad, se llama José Antonio Ruiz Sánchez y este 18 de marzo cumplió 68 años, una edad en la que muchos piensan en el retiro o disfrutan ya del merecido descanso laboral.

Pero ese no es el caso de Springfield o la Manchita, como lo llaman indistintamente sus amigos y compañeros, pues, con 47 años trabajando en centrales azucareros como pailero, dice sentirse todavía con fuerzas para seguir dándoles mandarria a los hierros para que el ingenio nunca pare; al menos, no por su culpa.

«Ahora mismo le estoy dando ángulo a una tubería para ventilador de bagacillo. Casi siempre trabajo en la casa de calderas del central en funciones de reparación y mantenimiento, y lo hago esencialmente entre los meses de junio a diciembre para poner la fábrica a punto y comenzar la molienda en tiempo.

«Toda mi vida la he echado entre estos hierros. Provengo de las antiguas escuelas de capacitación del Minaz, ahora Azcuba, y mi principal orgullo es llegar a cincuentenario».

Padre e hijo: Dos expertos torneros

Lo mejor del sector azucarero es la trasmisión del oficio de padres a hijos, tradición que asegura calidad y dominio de los secretos de la profesión.

Acá en el «Perucho Figueredo» nos tropezamos con dos buenos torneros padre e hijo. El veterano se nombra Ramón Guerra Álvarez, de 63 años, y el joven retoño, de 24, se llama Alexander Guerra Pérez, quien con orgullo afirma:

«Vine por mi papá y estoy acá desde los 16 años. Incluso, para poder empezar tuve que solicitar un permiso especial del órgano del trabajo».

Trabajadores del Central Perucho Figueredo, de Encrucijada
Ramón y Alexander Guerra, padre e hijo, ejemplo de dos buenos torneros. (Foto: Narciso Fernández Ramírez)

Los dos tienen la calificación de Tornero A, y según Nelson Fanjul, son realmente eficientes en el trabajo, pues dominan el oficio y laboran con calidad.

Cercano a ellos, trabajando en un torno, estaba otro joven a quien el amor por las maquinarias y los hierros le llega también por tradición familiar:

«Me llamo Yaniel Garcés de Armas, soy operador de máquinas herramientas, tengo 29 años y desde los 14 trabajo acá. Mi abuelo Alberto y mi tío Asbil de Armas laboran también en la industria azucarera.

Trabajadores del Central Perucho Figueredo, de Encrucijada
Yaniel no escatima tiempo para lograr la excelencia en su trabajo, cuyas piezas se emplean en varios centrales de la provincia y la región central. (Foto: Narciso Fernández Ramírez)

«Toda mi vida laboral ha estado vinculada al azúcar. Trabajar en un central tiene que gustar y estar «faja'o» con estos hierros también».

Yaniel en ese momento estaba enfrascado en poner a punto una pieza metálica y pudiera estar trabajándola cuatro o cincodías para terminarla, si hiciera falta. «Trabajo apurado no sirve», comentó.

El regulador de la electricidad

Heriberto Rodríguez Hernández tiene 22 años, y se desempeña como operador de cuadro eléctrico.

A su cargo está regular la frecuencia del generador de electricidad y voltaje. Además, tiene otra no menos importante tarea: sincronizar el central con el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), lo que posibilita general energía para la fábrica y su excedente a la red eléctrica nacional.

Conocedor de la importancia de su trabajo, afirma: «No puedo equivocarme, si yo fallo, falla el central».

Trabajadores del Central Perucho Figueredo, de Encrucijada
El joven Heriberto tiene la misión de regular la electricidad para el central y para el Sistema Electroenergético Nacional (SEN). (Foto: Narciso Fernández Ramírez)

Estos hombres, junto a Miriam González Olivera, al frente del Laboratorio y del control de la calidad de producto final: miel, azúcar, cachaza y bagazo, forman parte de la fuerza de trabajo de la UEB Perucho Figueredo, en Encrucijada.

Una tropa envuelta en una contienda tensa, donde del esfuerzo de todos dependerá cumplir los planes productivos y ayudar a Villa Clara, la provincia más azucarera de Cuba, a llegar a las 190 000 toneladas del dulce grano comprometidas con el país, y a producir más azúcar si fuera posible.

Por eso, hasta mediados de mayo, Nelson Fanjul, el director del «Perucho Figueredo», seguirá mirando al cielo cada mañana y para sus adentros pedirá a San Isidro Labrador, el santo patrono de los agricultores, que quite el agua y ponga el sol.

Se han publicado 18 comentarios

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

  • osbel

    HAce falta rendimientos para la zafra y asi tener un poc mas de azucar tanto para el consumo como para la exportacion, pero de lo que si estoy seguro es que donde Fanjul ponga la mano va a existri resultados, FELICIDADES hermano.

  • lory

    Muy bien por ti Nelson y por tus trabajadores, somos testigos del esfuerzo que realizan día a día para producir cada grano de azúcar.

  • Carlos

    Que bueno es ver la alegria que existe en este central por parte de sus trabajadores, su centido de pertenencia, pero lamentablemente no es asi en aquellos que un dia fueron iguales y hoy estan desactivados, son lugares olvidados en el tiempo, todo se acabo, solo tristeza y vivir de los recuerdos.Por ejemplo los 4 centrales del municipio de Cifuentes, invito a los periodista que realicen un reportaje en estos lugares, si quieren comiencen por Unidad Proletaria.

  • Mimisma

    Que bueno este reportaje al central "Perucho Figueredo" un combinado de gente y maquinaria aferrados en hacer de esta zafra lo mejor, lastima que su empeño a veces se vea opacado por la lluvia, una atención mas especializada al poblado que lo acompaña sería ideal, ellos son parte esencial en el cumplimiento de las metas de" Perucho Figueredo"

    • Narciso

      Gracias por comentar. Cierto, el batey es también alma y vida del ingenio, pues allí vive una buena parte de sus trabajadores. Hay que seguir mejorando cada uno de nuestros bateyes azucareros.

  • observador

    El verbo es “generar” ...... “general” puede ser un grado militar.... o algo común y corriente.... pero en nuestro español, es imposible “general energía” ... saludos

    • Narciso

      Observador, tiene usted toda la razón, es una lamentable errata. Muchas gracias por ser tan observador y lector acucioso.

  • Zidy

    Increíble historia de estas personas, incluso una tradición familiar el trabajar en el central. Muy buen artículo.

  • mercedez

    MUCHAS FELICIDADES A ESTE COLECTIVO , LOS QUE TRABAJAMOS EN LA INDUSTRIA AZUCARERA SABEMOS LOS GRANDES SACRIFICIOS QUE HAY QUE HACER PARA CUMPLIR , ANTE UN BLOQUEO CADA DIA MA SSEVERO QUE NO HAY PIEZAS DE RESPUESTOS, ENFRENTARSE A LOS CAMBIOS CLIMATICOS EN LOS CAMPOS , ESE DIA A DIA QUE ES MUY DIFICIL ANTE TANTAS DIFICULTADES QUE ENFRENTA NUESTRO PAIS
    POR LO QUE FELICITACIONES BIEN GRANDE

  • alz

    Grandes valores humanos que caracterizan a los trabajadores del sector azucarero en nuestro país. Éxitos en la presente zafra.

  • arias

    Realmente es admirable la labor de estos villaclareños, es digno de admirar, esos son los hechos concretos a los que el país hace el llamado y sobre todo la fuerza de trabajo joven, con talento y ganas de trabajar, de hacer las cosas bien, de cumplir con su trabajo, o que cada día se esfuercen por salir adelante, ¡felicidades a todos los compañeros!, que de que de una forma u otra laboran en ese central, y aportan tanto para que nuestra economía crezca.

  • Zenys

    Felicitaciones a los trabajadore , ejemplo de sacrificio en el sector azucarero como se menciono anteriomente una tropa envuelta en una contienda tensa, donde del esfuerzo de todos dependerá cumplir los planes productivos para ayudar a Villa Clara, la provincia más azucarera de Cuba

  • zumi

    El factor humano es primordial para lograr buenos resultados, ya lo tienen, ahora a producir¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

  • Zandy

    Cuando hay voluntad de hacer los obstáculos se vencen aunque cueste trabajo

  • Franz

    Para alcanzar las metas propuestas es decisivo contar con trabajadores consagrados a su tarea y este es el caso del Central Perucho Figueredo, estamos convencidos que a pesar de las contingencias que han enfrentado pueden cumplir.

  • Zenia

    La mayor fortaleza en una empresa debe ser el capital humano.

  • zafra

    comenzaron con el pie derecho y le ganaron seis días al inicio de la molienda, con una zafra chica excelente y 1475 toneladas de azúcar producidas, de las 746 planificadas; o sea, una arrancada a lo Usain Bolt.

  • alexiZ

    Que eperiencia vivida hasta tradición familiar ,Vale la pena .Me llama la atención en la foto con el director el único que tiene casco es el directivo ,seguro era horario de almuerzo o merienda .Proteger es salvar