El hijo ilustre de los zulueteños

El 18 de abril, el pueblo zulueteño le otorgó la condición de Hijo Adoptivo a Camilo Cienfuegos.

Camilo Cienfuegos
(Foto: Archivo)
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Este año, Zulueta y toda Cuba conmemorarán el aniversario 60 de varias fechas vinculadas con el inolvidable Camilo Cienfuegos, entre las que se encuentra el 18 de abril, día en que el pueblo zulueteño le otorgó la condición de Hijo Adoptivo.

Aquel 18 de abril de 1959 fue una jornada de desbordante júbilo popular. Una fiesta que exteriorizó de modo fehaciente la confraternidad entre la población y su libertador, surgida precisamente al calor de la jornada bélica, sellada con el triunfo del 1.º de Enero del propio 1959.

Quien escribe, testigo de ese momento, recuerda el reencuentro del Héroe de Yaguajay con el pueblo zulueteño, que tuvo lugar frente al antiguo Ayuntamiento, donde le fueron entregados los atributos de la honrosa distinción: una gran llave dorada y una medalla grabada en una de sus caras, cuya inscripción decía: «Zulueta agradecido a su héroe comandante Camilo Cienfuegos, 23 de noviembre de 1958, 15 de diciembre del 58, 21 de diciembre del 58».

Esas fechas corresponden a los tres momentos relevantes de la presencia del Comandante en el poblado: el primer ataque al cuartel del ejército batistiano, la entrega de prisioneros a la Cruz Roja y la toma definitiva de la guarnición.

Posterior al homenaje, Camilo se traslada para la antigua colonia española, frente al parque principal, y allí pronunció un discurso para agradecer el cálido homenaje. Luego, acompañado por la multitud, depositó una ofrenda floral ante el busto a José Martí.

A seis décadas del acontecimiento, los zulueteños no olvidan ese momento y se sienten honrados por ser el único poblado de Cuba que hizo Hijo Ilustre al Señor de la Vanguardia.

Se han publicado 1 comentario

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  • Guillermo

    Mucho falta por hacer en el reconocimiento que este Héroe genuinamente cubano merece, no sólo es la "imagen del pueblo", su devoción y respeto a Fidel lo marca como el amigo imprescindible, quiero dejarles un pasaje de la historia:

    Camilo se encontraba en los montes de Tanquera, en Mir, Holguín, cuando fue ascendido, un combatiente le comunicó haber escuchado por Radio Rebelde su ascenso a Comandante, refiere Antonio Cervantes que “...acogió la noticia con la modestia, que siempre lo caracterizó. Después vino el teniente Delfín Moreno y le entregó la orden oficial del Comandante en Jefe. Al felicitarlo nos dijo: “Esto significa un compromiso mayor para con la Revolución y Fidel”.
    Y entonces nos expresó algo que nos llenó aún de más orgullo y de admiración hacia su persona:
    “Ese ascenso no es sólo mío, sino también de ustedes, que lo han hecho posible con su actitud”.

    El Che diría de él:

    “Lo que a nosotros, los que recordamos a Camilo como una cosa, como un ser vivo, siempre nos atrajo más, fue lo que también a todo el pueblo de Cuba atrajo: su manera de ser, su carácter, su alegría, su franqueza, su disposición de todos los momentos a ofrecer su vida, a pasar los peligros más grandes con una naturalidad total, con una sencillez completa, sin el más mínimo alarde de su valor, de sabiduría, siempre siendo un compañero de todos, a pesar de que ya al terminar la guerra era, indiscutiblemente, el más brillante de todos los guerrilleros”.

    Fidel rememorando los días de la lucha armada aseguraba:

    “¿Cuál fue la proeza de Camilo? Camilo se separó de nosotros no sé cómo —habrá que reconstruir todos esos detalles, tienen que haber compañeros vivos que recuerden los detalles—, se dirigió al cuartel, entró al cuartel y desarmó a los conspiradores, los sometió; entró con un puñado de hombres y con su autoridad, con su moral, con su presencia, con su valentía, los doblegó. No hizo falta que el pueblo llegara al cuartel”.

    Honrar honra.