Mislenys, en un aula verdeolivo

«Con el ascenso se distingue la consagración y el tiempo de servicio, pero constituye además el homenaje a la familia que respeta y se enorgullece».

Minint de Villa Clara inicia año de instrucción 2019

Mislenys García González
Mislenys García González. (Foto: Carlos Rodríguez Torres)
Visto: 1331

Que los amores lleguen en oleadas, debe ser una de las experiencias más intensas que pueda vivir cualquier ser humano. Conoces al hombre, te enamores y tienes a sus hijos, aunque no puedes definir quién te atrae más, si él o su carrera. Pero que después de graduada en la Universidad Pedagógica —de ejercer como maestra en la especialidad de Agronomía y de resignarte a arreglártelas sola porque su trabajo no entiende de días, noches ni de mujeres que esperan— todavía sientas que lo que falta para colmarte el alma está en su mismo camino de sacrificios, ya habla en voz alta del valor de la vocación.

Mislenys García González siguió la suya, una que la alejó de las aulas corrientes, aunque nunca es más útil el magisterio que cuando se ejerce entre quienes sufren o equivocaron el rumbo. En el 2006 dio un salto de fe, como dirían muchos, y comenzó a trabajar en el Ministerio del Interior (Minint), atendiendo directamente el área de Menores. Victimización, trastornos profundos de conducta, niñas y niños elegidos por la desventura y el desamor…Siete años después, quedaría vacante el puesto de jefa del Centro de Recepción, Clasificación y Procesamiento de la actividad de prostitución. Mislenys conocía de adolescentes en crisis y de pedagogía. Su buen corazón y probada profesionalidad le garantizarían el nombramiento.

—¿Le resultó muy chocante la transición hacia otra realidad social tan o más preocupante?

 — Mucho. En poco tiempo, varias de las niñas que había atendido antes, en Menores, llegaban convertidas en adolescentes o jovencitas que se prostituían. Algunas provenían de familias disfuncionales, con carencias económicas irresueltas o un historial de violencia. Otras eran casos nuevos, muchachas que ni siquiera incurrían en esa conducta antisocial por una necesidad real, sino para obtener beneficios personales que se traducen en motivos puramente materialistas.

«Y duele. En primer lugar, porque ello demuestra que existen rupturas en el trabajo preventivo que se realiza, el cual, teóricamente, debería fluir desde la comunidad, involucrar a las organizaciones y a la familia, y transitar ordenadamente por cada eslabón de la cadena. El último somos nosotros, las fuerzas del orden, pero antes de llegar a este punto ya deberían haberse agotado todas las demás vías para prevenir tal desenlace».  

—En una unidad donde el tránsito de las jóvenes es muy breve, ¿cómo pueden desarrollar una labor educativa que logre ser convincente y efectiva?

—Aparte de dirigir el centro y mantener el orden interno, trabajamos a diario con las muchachas. Se les da un tratamiento diferenciado, de acuerdo con la individualidad de cada historia. Incluso, las que  esperan juicio, porque aún después de agotados todos los recursos de prevención y profilaxis persistieron en su conducta, reciben las mismas orientaciones educativas sobre temas vitales: inserción social, infecciones de transmisión sexual, las oportunidades laborales y estudiantiles que tienen a su alcance…Les hablamos del futuro, pues una vez que están en la unidad no es momento de recriminaciones, sino de comprensión, de demostrarles que la decisión de asumir una mejor versión de sí mismas les compete enteramente.

—Y supongo que a usted, como maestra y madre de dos hijos, estos casos le conmuevan más de lo que algunos suponen.

—Me es inevitable imaginarme bajo la piel de esas familias. ¿Qué haría si fuera mi hija? ¿Cómo acompañarlos mientras crecen, lograr que confíen en nosotros y encaminarlos en una vida de decencia y respeto? Este constituye el motivo por el cual nos imponemos instruir a los familiares, hablarles de estos temas en medio de sus problemas. Nos ha sucedido que las muchachas sí interiorizan lo negativo de su comportamiento, pero cuando los patrones educativos son incorrectos y en vez de diálogo y control encuentran anuencia y hasta complicidad, corren el serio peligro de normalizar lo errado, incorporarlo a sus creencias y transmitirlo.

«Por ello, siento que soy una maestra a tiempo completo, pues no tengo que pararme frente a un grupo para formar, escuchar y detectar dónde se encuentran los grandes vacíos afectivos y en la formación. Sin embargo, tal y como sucede con los docentes que encaran a alumnos difíciles, esta profesión te enfrenta a grandes dudas e insatisfacciones: ¿hiciste todo lo posible por ayudarlas?, ¿por qué no pudiste enmendar las fallas del sistema preventivo?, ¿había que llegar a una sanción que las marcará de por vida? Te afecta, porque comparas a tu propia familia con el drama de estos desconocidos que también tienen una hija a la que le fallaron. Creo que la sociedad, en sus distintos niveles, debe hacer más para evitar tales angustias.  

A estas horas, Mislenys ya guardó las tres estrellas que la reconocían como Capitán del Minint. Ascendida a Mayor, considera que este reconocimiento es tan suyo como de sus seres amados.

«Sin su incondicionalidad, ejercer una carrera militar podría ser casi imposible para una madre de familia. Con el ascenso se distingue la consagración, el compromiso y el tiempo de servicio del combatiente, pero constituye además el homenaje a la familia que respeta y se enorgullece. Ellos completan mi vocación».

Se han publicado 2 comentarios

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

  • nery

    Estoy super orgullosa de ti, testigo soy de tu gran entrega profesional. Dedicación y consagración son palabras que te caracterizan, pero sobre todo de tu gran amor por tu familia y tu trabajo los cuales has sabido sobrellevar a la par, en nombre de todos te damos las más sinceras Felicitaciones por tu ascenso, lo mereces, te amamos mucho!!!

  • Milaidys Martinez Romero

    Mislenys muchas felicidades en tu ascenso tuve el privilegio de compartir contigo muchos momentos cuando pertenecían al Grupo de Trabajo Preventivo Municipal de Santa Clara en la que todos te extrañamos cuando dejaste de estar con nosotros.Eres muy talentosa ,dedicada y sacrificada .Felicidades.