Inocencia interrumpida

Munchausen por poder, abuso sexual, tratamientos quebrantados a fuerza de irresponsabilidad y voluntarismo: las muchas caras del maltrato infantil.

Maltrato infantil
(Foto: Tomada de Internet)
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Al maltrato infantil podría comparársele con la paciente misión de colocarle una correa a un colibrí. Si el asunto se redujera a descubrir moretones a plena vista, y las víctimas declararan contra sus agresores a voz en cuello, la detección, el control y los procesos penales transcurrirían sin mayores complejidades: justicia exprés. Pero existen maneras tan retorcidas de violentar a un niño….

A través del Dr. Wilmer Pedroza Martínez, psicólogo clínico que atiende en el hospital «José Luis Miranda» a los pacientes de los servicios de Pediatría General y Endocrinología, escuchamos por primera vez el término: síndrome de Munchausen por poder, considerado como una de las modalidades de maltrato infantil más ocultas y difíciles de precisar para el personal médico y psicológico.

«Se trata de padres y/o familiares a cargo del cuidado del menor, que les inventan o provocan síntomas de enfermedades que no padecen, por lo que estos niños deberán enfrentarse a ingresos y exámenes invasivos y dolorosos, mientras no se conozcan las causas que permitan realizarles un diagnóstico. En nuestro centro tuvimos hace pocos meses a una niña de dos años cuya madre le inyectaba insulina para provocar las reacciones típicas de una diabetes descompensada. A pesar del grado crítico en que la recibimos, la pequeña logró sobrevivir, la madre fue acusada, se puso a disposición de los tribunales y ya está pendiente a sentencia.

caricatura de un niño sobre un signo de interrogación
(Caricatura de Alfredo Martirena)

«Ha ocurrido también con diabéticos reales cuyos padres o cuidadores no les suministraban las dosis correctas de insulina, lo cual los coloca en serio riesgo y demanda de prolongadas estancias intrahospitalarias. Es que son tantas las historias difíciles…. Tenemos a una pequeña con VIH que no recibía el tratamiento. Los padres decidieron no administrárselo, y recaía constantemente debido a las enfermedades oportunistas; hemos ingresado a menores con signos de anorexia provocada, y pasamos meses estudiando a una niña, supuestamente epiléptica, de quien ni médicos, ni enfermeras, han presenciado una sola convulsión. Pero como saben que ante todo nos preocupa la seguridad de los niños victimizados y que se les ingresa para indicarles pruebas, los adultos aprovechan la cobertura».

¿Y cuáles podrían ser las intenciones reales de quienes someten a sus hijos a los riesgos de una exploración médica altamente invasiva?

—Obtener beneficios, algún tipo de ganancia secundaria, que va desde recibir la recompensa de la atención de la pareja —sucede, sobre todo, con los matrimonios en conflicto o separados—, hasta solicitar ayuda económica de familiares en el exterior, exigir mejoras laborales, asistencia del gobierno, etc.

¿Cuán complejo resulta diagnosticar un Munchausen por poder?

—La detección se dificulta sobremanera, pues la entrevista al padre o tutor constituye una de las herramientas fundamentales del médico para determinar qué ocurre en realidad con el paciente. Instintivamente, esa información debería ser verídica, pero en el Munchausen proporcionan datos falsos, o inducen los síntomas con medicamentos.

«Hasta hoy, aunque trabajamos varios casos similares, nunca debimos lamentar el fallecimiento de algún pequeño, cosa que, no obstante, podría ocurrir en cualquier momento. Debido a ello nos mantenemos atentos para, de ser necesario, realizar una pronta denuncia ante las fuerzas del orden. De hecho, varios colegas de otros servicios han servido de testigos en procesos penales por casos de maltrato y lesiones que derivan del Munchausen por poder».

La cadena de menores con infecciones de transmisión sexual (ITS) que se identificó desde fines del 2017 en el «José Luis Miranda» y en otras áreas de Salud de Santa Clara, también tuvo un seguimiento judicial que implicó a varios facultativos del pediátrico villaclareño. La Dra. Marta Yanet Cardosa Orellana, especialista en I Grado en Dermatología, recibió al primer caso —un niño de seis años— que llegó un domingo al Cuerpo de Guardia con lesiones perianales.

«Lo trasladaron a nuestro servicio para que hiciéramos la impresión diagnóstica por la parte dermatológica, y cuando lo examinamos  determinamos que se trataba de un condiloma plano. Al desvestirlo y revisarle las palmas de las manos y las plantas de los pies, comprobamos que, además, presentaba lesiones sugestivas de un secundarismo sifilítico evidente. Los análisis corroborarían el diagnóstico.

«Ese niño llegó a la consulta con una vecina, ni siquiera con un familiar, porque le dijo que sentía dolor. Desde el propio interrogatorio emergió que el paciente provenía de un hogar disfuncional, donde los padres no cumplían con sus funciones de guarda y cuidado. Trasladamos el caso al programa de ITS de su área de salud —el policlínico Santa Clara— y, cuando concluyeron con la encuesta epidemiológica, detectaron a otras tres hermanitas positivas a sífilis. Inmediatamente, pusimos al tanto al Minint y la Fiscalía».   

Niña acosada
(Foto: Tomada de Internet)

A mediados del 2018, el caso de una niña víctima de abuso sexual e infectada con condiloma acuminado, llegó hasta los tribunales de la capital provincial. Ese mismo año, el servicio de Dermatología diagnosticó a un quinto niño, de cuarto grado, con un chancro sifilítico. Compañero de escuela de las niñas enfermas. ¿Atención familiar?: de poca a nula.

Algunos meses atrás, otro pequeño con lesiones genitales acudió a la consulta. «Los padres revelaron que sospechaban que un vecino había violentado sexualmente a su hijo —explica la Dra. Cardosa Orellana— y, en estas situaciones, el protocolo es realizarle una biopsia para preparar un expediente. Dio positivo a condiloma acuminado, se llevó a los tribunales y los médicos que participaron en el procedimiento prestaron su declaración».

El abuso sexual se concibe socialmente como una de las manifestaciones más ruines y enfermizas de la depravación humana: si fuese posible imaginar una escala que cualificara tristezas, las víctimas infantiles ocuparían el puesto más oscuro. Dada la naturaleza abominable de dicho delito, su enfrentamiento distingue entre los más exhaustivos e implacables. Sin embargo, a los pediatras les preocupan otras expresiones del maltrato infantil que, irónicamente, pocos interpretan como tal.

Fuga de ángeles

El Dr. Yandry Alfonso Chang, subdirector del «José Luis Miranda», habla sin rodeos y con palabras duras: «las fugas constituyen, a nivel institucional, una de nuestras principales preocupaciones. A la vez, representan una manifestación grave de maltrato infantil». ¿Fugitivos dentro de un hospital?

«Muchos padres deciden interrumpir el tratamiento de sus hijos ingresados y se los llevan a pura voluntad. En la dirección del centro manejamos estos casos en un informe que se actualiza a diario y que recoge el Reporte de Altas Fugadas, una tendencia creciente en los últimos tiempos. Reconocemos que incluir solamente en este documento a los menores de un año, resulta una deficiencia interna a superar. Aunque tengan cinco, diez o 12 años, continúan siendo niños enfermos cuya seguridad está en riesgo».

Niño hospitalizado
(Foto: Tomada de Internet)

¿Qué protocolo adopta la institución?

—Primero lo reportamos al puesto de mando del propio hospital, que se encarga de activar la alerta en Salud provincial y el PAMI. Dichas estructuras son las que continúan tramitando la información. No obstante, los retornos pueden demorar 24 horas, 48, o no se producen nunca, no sé si porque los padres se niegan, o por fallas en las gestiones. Lo cierto es que las víctimas, que son los menores enfermos, quedan vulnerables y desatendidas. La ley los ampara, pero lo legislado no se cumple en su pleno alcance.

En entrevista con Vanguardia, el director del Minsap en Villa Clara, Dr. Diovani Hernández Plasencia, detalló cada paso posterior a la denuncia.  

«La provincia contacta con el directivo del municipio de donde procede el paciente, ya que a ese nivel se deciden las acciones. Este, a su vez, se comunica con el área de Salud, y de ahí van al consultorio para que el médico de la familia intente convencer a los padres. Si se trata de un caso grave, el retorno es obligatorio. De ser necesario, se puede activar la Comisión de Prevención de la que el Minsap forma parte, y que también incluye al Minint y la Fiscalía».

Demasiados «cabos» a atar; tantos peldaños intermedios que, de la voluntad inicial al éxito de la «misión», puede ocurrir más de una parada. Y la comunidad, teóricamente impuesta como la base de la prevención social, calla más de lo que dice. «Si no es asunto tuyo, da la vuelta y evita el problema».                                                 

En este sentido, Brenda Aguilera Duarte, máster en Trabajo Social Comunitario del Centro de Atención a la Mujer y la Familia en Villa Clara, afirma que en dicha institución realizan, fundamentalmente, una labor de tipo  preventiva con el propósito de evitar que los menores sufran cualquier tipo de maltrato físico o psicológico.

«En la prevención, la integración de la familia con Educación y la comunidad,  desempeñan un rol determinante, y de lograrse que colaboren juntos, la mayor parte del trabajo estaría garantizado. En caso de que un menor se presente en nuestro centro con evidencias de maltrato físico o psicológico, los especialistas  —dígase psicólogos, juristas, psicoeducadores, etc. — contactan inmediatamente con la Fiscalía», explica Aguilera Duarte.  

Los infantes pasarían entonces al Centro de Niños Víctimas, un proyecto que continúa desarrollándose de conjunto con la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), y de ahí, serán atendidos por un trabajador social. En el peor de los casos, se reintegrarán a otras familias. Hasta ahí sus funciones. Tampoco tenía referencias sobre las fugas.

Para Elina Ávalos Manresa, jefa del Departamento de Procesos Penales de la Fiscalía Provincial de Villa Clara, la realidad subyacente es solo una: quienes interrumpen por libre decisión el tratamiento de un menor hospitalizado, incurren en una violación a la ley vigente.

«En el Código Penal, estas tipicidades pueden estar recogidas en varios infracciones, porque se vinculan a la no atención y a la negación de asistencia por parte de los padres. O sea, estarían cometiendo un delito de Otros actos contrarios al normal desarrollo del menor —Artículo 315.1— que prevé sanciones de 3 meses a un año de privación de libertad, multas de 100 a 300 cuotas e, incluso, ambas. Por otro lado, si por falta de asistencia ese niño sufre otros perjuicios, entonces hablaríamos del delito de lesiones en cualquiera de sus tipicidades. Pero, de ser fatal el desenlace producto de la desatención, el responsable incurriría en un delito de homicidio, con un marco sancionador de siete a 15 años». 

¿Habían escuchado antes de esta preocupación del hospital pediátrico?

— Hasta el momento, la Fiscalía provincial no ha tramitado denuncias de esa naturaleza, ni teníamos conocimiento de que ello estuviese ocurriendo. Sin embargo, a partir del llamado de la dirección del hospital pediátrico, que manifestó públicamente su inquietud, hacemos nuestro el problema e instamos a las familias y a las fuerzas del orden, a reforzar el compromiso de protección con los más pequeños. 

«Si hasta ahora no se ha tramitado ninguna denuncia, les aseguro que es por pura casualidad, ya que muchos padres pueden estar involucrados, sin siquiera saberlo, en la comisión de cualquiera de estos hechos delictivos. La responsabilidad de la dirección del hospital concluye cuando informa sobre lo acaecido».

El Mayor Euclides Suárez Arias manifestó que «nunca antes habíamos escuchado sobre las fugas. De saberlo y ser necesaria la acción del Minint, acudiríamos para prestar nuestros servicios y darle seguimiento al problema. El procedimiento depende de la denuncia: si nadie la realiza, entonces la PNR no puede actuar».

Niña sentada en el suelo
(Foto: Tomada de Internet)

El subdirector del pediátrico villaclareño aspira a más, mucho más, aunque desde su experiencia profesional presiente que algo se rompió dentro del alma de la sociedad.

«Cambiaron las personas y las formas de valorar lo tradicionalmente importante. Vemos a madres y padres demasiado jóvenes, que ni saben ni quieren cuidar a sus hijos; familias desarticuladas, demasiada tolerancia y pasividad social, benevolencia excesiva, demoras e insuficiente apego a la ley. Las personas dan por hecho que las consecuencias de sus errores debe resolverlas Salud Pública, y temo que, cualquier día, recibamos una noticia terrible. Es una angustia permanente». 

La prevención, el enfrentamiento e, incluso, el acercamiento a un control realmente efectivo tanto en el plano institucional como en el social, demandan proactividad e involucramiento plenos, y no visiones fragmentadas del problema. Desde las «parcelas» individuales de las entidades responsables apenas se consiguen distinguir las consecuencias para luego condenar, y no es suficiente.

No bastan lágrimas para «adornar» desgracias, sin embargo, las culpas suelen buscarse en otros cielos y en otros victimarios: si alguien debe llorar, procuremos que no sean los más inocentes. 

Se han publicado 9 comentarios

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  • Dr. José Luis Aparicio Suárez

    Muy útil el artículo, para incentivar la reflexión. Nadie tiene derecho a interrumpir la inocencia de nuestros pequeños príncipes. Lo más importante, para la sociedad en su conjunto, es la salud y felicidad de los niños. Se procura la lactancia materna exclusiva hasta los primeros 6 meses de vida, por sus evidentes ventajas, y las madres tienen asegurados sus derechos. Se sigue con esmero el crecimiento y desarrollo de los pequeños. La ablactación es un tema de gran importancia. Los programas de inmunización y "Educa a tu hijo" se cumplen con rigor científico y profesionalidad. Los indicadores devienen expresión de voluntad, cultura y sentimientos. El equipo de salud, la familia, las organizaciones y la comunidad se integran por la salud de los niños. ¡Enhorabuena los análisis de problemas y las soluciones pertinentes!

  • Fernando

    Muy buen articulo, este hara reflexionar a padres y madres o tutores de los infantes, pero, debe existir leyes mucho mas fuertes en este sentido, pues estas acciones descritas solo reflejan la poca voluntad de estas personas inescrupulosas que ponen en gran riesgo la vida de un inocente, la negativa de una madre de ponerle un suero de hidratacion a su hija por exigir estar presente en la mnipulacion del mismo por las enfermeras y violando los protocolos establecidos para esto, y despues de negarse, llegan al extremo de abandonar el hospital por no dejarse cumplir con su deseo, poniendo en gran riesgo la vida de la pequeña.
    Las leyes , los mecanismos que se establezcan para enfrentar estos problemas deben de estar a la altura del riesgo que provoncan a estos niños y no se le puede permitir a nadie la comicion de estos tipos de comportamientos.

    • Nery

      Excelente artículo abogo por la inclusión de nuevas leyes para con los padres ,tutores y comunidad que siempre estarían encaminadas a preservar por sobre todo la salud y el bienestar de nuestros infantes sea cual sea su edad
      Saludos al colectivo que realiza tan bonito trabajo y todo aquel que comenzara a sumarsele

  • marbinmd

    Saludos.Desde mi labor como pediatra del Hospital Infantil Jose Luis Miranda habia escuchado acerca de estos articulos que por varias razones no habia podido leer hasta ahora, de los comentarios positivos que habian tenido y de todo el revuelo que han generado sobre todo institucionalmente.Felicitaciones a la perdiodista, mis parabienes por su valentia al exponer un tema que aunque parezca distante o ajeno ocurre dia dia, ahora , aquí. Los que nos dedicamos al cuidado y atención de los niños bien lo sabemos, nos toca lidiar en nuestra profesión con estos fenómenos tan duros, tan hirientes no solo para un médico, para cualquiera con alma y sensibilidad.Pero hay que tener mucho cuidado con otra forma de maltrato, o al menos con algo que puede ayudar a fomentarlo y perpetuarlo....adoptar la comoda y a veces conveniente actitud del avestruz, esconder la cabeza para no ver o negar lo que a todas luces esta ocurriendo en nuestros hogares y a nuestros niños.Usted como lector puede asumir estas historias como ficción, negarlas o ignorarlas...nuestras instituciones legales, del orden público, sociales no. Muchas veces nuestro mayor reto para ayudar a las victimas es contar con la poca colaboración o la poca receptividad de quienes les asiste y tienen la obligación de tomar cartas en este asunto más allá de nuestra labor sanadora... y nos sentimos entonces de manos atadas.Felicidades a Liena , gracias por abrirnos al publico las puertas a algo tan triste pero tan cotidiano. Toda mi gratitud.

    • Liena M. Nieves

      Gracias a ti Marbin, a mi madre que también es pediatra y a cada uno de los profesionales de la salud que están en sus puestos para curar, para aliviar, para salvar vidas. Es poca toda gratitud posible para recompensarlos a ustedes. Que Dios los bendiga siempre!!

  • Adelis del Toro Corrales

    Es increíble lo publicado en este artículo, pero nos deja claro que no estamos totalmente preparados desde el punto de vista jurídico y penal para hacer valer las garantías de los niños cuando de padres maltratadores y familias desarticuladas se trata.

  • Daily

    Muy triste pero desgraciadamente real,dios bendiga a todos nuestros médicos y demás personal de la salud!!?

  • nolia

    Es absurdo que situaciones tan lamentables ocurran,leyendo el artìculo se me oprimia el corazòn, como pueden existir padres tan crueles.Felicitaciòn a esos mèdicos nuestros ,tan atentos a cualquier situaciòn que se presente en nuestras Instituciones,que como expresò Martì :La verdadera medicina no es la que cura, sino la que precave.

  • Eglys Alverdi Jimenez

    Qué historias tan tristes!me han hecho llorar,yo tengo una niña diabética insulinodependiente y con todo el gusto y el placer del mundo le donaría mi páncreas por verla bien,y le doy gracias miles a todo el equipo de endocrinólogos de este mismo hospital por el amor y la dedicación que le tienen a nuestros niños,gracias .