Un remediano en el corazón de Lombardia

Carlos Carides Ian, un villaclareño que combate la COVID-19 en el punto más peligroso de Italia.

Hospital de los médicos cubanos que combaten la COVID-19 en Lombardía, Italia.
El hospital de los cubanos en Lombardía. (Foto: Cortesía del entrevistado)
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Carlos Carides Ian, enfermero de Remedios, Villa Clara, a punto de entrar en la zona roja del hospital cubano en Lombardía.
Carlos Carides Ian, uno de los cubanos que labora en el punto italiano de más impacto del virus. (Foto: Cortesía del entrevistado)

Hay impactos que quedan grabados para siempre en la vida de los humanos y todavía Carlos Carides Ian recuerda los minutos finales en el aeropuerto internacional José Martí, de La Habana, cuando un grupo de italianos presentes abandonaron sus asientos para, con lágrimas en los ojos, gritar: «Gracias, Cuba».

Algo similar ocurrió a la llegada a Roma, luego de que un vuelo de Alitalia cruzara el océano para de llevar al primer grupo de cubanos afiliados a la Salud a la propia Lombardía, la región más golpeada de Italia por la COVID-19.

Un mes y diez días han transcurrido, pero a las 48 horas de estar allá, la brigada inauguró el hospital de campo dotado de 32 camas y una sala de cuidados intensivos.

«Laboramos a plena capacidad, rodeados de enfermos en su totalidad, y con asistencia completa que demanda diversos tratamientos, incluido el aseo», refiere este enfermero de 53 años, con 35 de ellos dedicados a su especialidad y máster en Enfermedades Infecciosas.

A veces Carlos Cariles se pregunta si es cierto que vive en el epicentro de la enfermedad en la urbe italiana, con cifras de infectados verdaderamente alarmantes, sin contar el número de fallecidos en el resto de los centros asistenciales de la ciudad.

«El primer mes resultó en extremo difícil, pensaba en los niños; nuestro hospital solo atiende adultos. En ese tiempo no conocimos lo que era el descanso. Todo el personal en turnos rotativos, incluso en las noches de guardia».

Mientras Carlos cuenta sus vivencias, leo un cable que subraya: «Lombardía, la región más golpeada de Italia, anuncia medidas más estrictas para frenar el avance del COVID-19», pues ese país alcanzó la cifra más alta de decesos en el mundo y un nuevo récord de 792 víctimas en un día.       

Muchas veces Carlos Carides se remonta a su islita, a ese San Juan de los Remedios que tanto ama e imagina. Extraña a sus vecinos, a su gente, a quienes día a día comparten el buchito de café si lo hay o, simplemente, la alegría.

Y por las noches, antes de conciliar el sueño, piensa mucho en su familia. Trae a la mente a sus dos hijos: Sisi y Gerson,  orgullo permanente, y se pregunta cómo habrán pasado la jornada. Sabe que sin el sostén familiar todo se desvanece. Ellos son su razón de ser, a ellos les dedica sus éxitos profesionales y como persona.

Carlos Carides Ian, enfermero de Remedios, Villa Clara, en plena labor en el hospital cubano en Lombardía..
Carlos (sentado) en plenas faenas dentro de la carpa.  (Foto: Cortesía del entrevistado)
Carlos Carides Ian, enfermero de Remedios, Villa Clara, que labora en Lombardía, Italia, contra la COVID-19.
Una señal de victoria desde el punto italiano de más impacto del virus. (Foto: Cortesía del entrevistado)

Ya sus padres no están, pero los siente a cada segundo y van con él dondequiera que esté.

«Lo más grande que me ha sucedido fue perder a mi madre cuando estaba cumpliendo otra misión sumamente delicada, combatiendo el ébola en Sierra Leona. Es una de las cosas más terribles que me han sucedido…» Y una lógica pausa impone el silencio.

—Dos vivencias desgarradoras: ébola y COVID.

—Así es, en el primero caso fue una experiencia inigualable entre 2014 y 2015. Jamás nos habíamos enfrentado a un virus tan letal en el propio centro del fenómeno. Era difícil todo, portar el traje ante las altas temperaturas africanas, sin menospreciar la letalidad de la enfermedad. Se trabajó muy duro, pero salvamos vidas, y nos queda la satisfacción, tanto en una como en otra misión, del privilegio de reinsertar a los enfermos en la sociedad y su medio familiar.

—Sabes que todas las noches la población sale a las calles a tributarles un aplauso a sus valientes…

—Estamos al tanto y lo agradecemos; aunque a decir verdad, no soy un héroe ni un valiente, sino un simple continuador de las ideas de nuestros antecesores, de todos en cada una de las épocas, de Fidel y de Raúl. Ellos lucharon en su tiempo, a nosotros nos toca este.

—¿Por qué enfermero?

Carlos Carides, enfermero remediano en Lombardía aprecia gestos de solidaridad del pueblo italiano.
Carlos Carides ante muestras solidarias con Cuba del pueblo italiano. (Foto: Cortesía del entrevistado)

—Por la grandeza de ver la vida de otra manera. Pertenezco al grupo de batas blancas que el objetivo supremo es hacer por la existencia. Tener el regocijo de ver cómo el paciente grave regresa a su hogar y recibe el afecto de los suyos luego de una enfermedad, como también sufres, y mucho, cuando resulta imposible lograrlo.

«Si se logra el propósito de reanimarlo, duermes con una tranquilidad enorme».

—¿Qué vivencias estremecen tu corazón en Lombardía?

—Existen innumerables muestras de gratitud. Cada paciente que marcha de alta deja una carta de agradecimiento a nuestro hospital. Hay que ver los contenidos, de esos que te aprietan el corazón, te aplauden en las calles, y ves las banderas cubanas e italianas unidas, y se nos acercan para conocer de cerca a los que vinieron a ayudar. ¿No es eso impresionante?

—A Cuba, a Remedios, ¿algún mensaje?

—Que seguiremos luchando dentro y fuera de nuestro país, que cumplan todas las medidas necesarias para vencer cualquier contingencia, y mucha fuerza, la que siempre hemos demostrado.

«Felicidades, Cuba; felicidades adelantadas a todo el personal de Enfermería, pues el próximo 12 de mayo estaremos celebrando nuestro día».

Así se despide Carlos Carides Ian, quien anda por otros lares cumpliendo su deber con la humanidad, el integrante de la brigada Henry Reeve que llegó en el primer vuelo a Lombardía, luego de vencer diez horas desde La Habana hasta Roma, y 60 minutos adicionales para llegar a una de las 20 regiones que conforman la República Italiana. El nfermero de profesión, y por sobre todo, ser humano; el incondicional hijo de su añorado Remedios.

Se han publicado 4 comentarios

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  • Yasmani

    Nos agrada ver a la representación de los colaboradores de la salud en otros países ayudando al resto del mundo a controlar el virus que tanto azota y mal trae , más todavía si son de nuestra provincia

  • Yesenia

    Qué buena actitud de los colaboradores villaclareños en el mundo nos llena de satisfacción.

  • Julito

    UN DIGNO HIJO DE ESTA TIERRA REMEDIANA CUNA DE TRADICIONES, PERO TAMBIEN DE VALIENTES QUE DAN SU ABRAZO A LA SOLIDARIDAD. FUERZA AMIGO !!!

  • Graciela

    Me siento feliz al ver mi vecino en tan ardua labor, poniendo bien alto el sentimiento de solidaridad de todos los cubanos, ejemplo para todos, enamorado de su profesión, recibe el respeto y admiración de tus vecinos que todos los días a las 9 te gratificamos con aplausos