Lo que «Irma» no se puede llevar

Habrá de garantizarse la seguridad de más de 288 mil residentes en zonas de alta peligrosidad.

Evacuiaciones
Momento de la evacuación en Isabela de Sagua. (Foto: Ramón Barreras Valdés).
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Por el efecto de las lluvias intensas y persistentes, así como por concepto de inundaciones costeras, en Villa Clara —actualmente en Fase de Alerta, exceptuando a Caibarién, decretado en Fase de Alarma— habrá de garantizarse la seguridad de más de 288 mil residentes en zonas de alta peligrosidad, aunque la premisa manejada por el Consejo de Defensa Provincial (CDP) radica en considerar que todo y todos somos vulnerables ante el paso del fenómeno hidrometeorológico más demoledor de la última década.

Desde el miércoles inició la desconcentración de los estudiantes internos en planteles docentes, dado que varios de estos inmuebles funcionan como centros de evacuados —con 150 previstos a nivel territorial— en situaciones de emergencia.

Asimismo, la máxima dirección del territorio decidió que antes de que concluyera el jueves, debían quedar resguardados los habitantes de las zonas vulnerables, especialmente los de áreas costeras y/o proclives a inundaciones.

Esperanza González Barceló, presidenta de la Comisión de Evacuación en Villa Clara, informó a Vanguardia que con la activación de los órganos de dirección, en pleno conocimiento respecto a la magnitud y las posibles afectaciones del huracán «Irma», se procedió a activar los planes de las entidades para el enfrentamiento de contingencias meteorológicas.

«Cada empresa y ministerio tiene bien definidos sus niveles de involucramiento y las acciones a acometer en este tipo de situaciones. Sin embargo, la responsabilidad para con el pueblo constituye la máxima prioridad, pues tanto en la orientación como el traslado hacia los centros de evacuados, resultan determinantes la disciplina y la labor conjunta del Transporte, el Minint, Salud Pública y todos los demás organismos que puedan tributar a la alimentación, la seguridad y el bienestar de los villaclareños».

¿Quiénes son los más vulnerables?

La presidenta de la Comisión de Evacuación en Villa Clara señaló que en el territorio existen áreas priorizadas debido a la exposición a las inundaciones. El Consejo Popular Marcelo Salado y el litoral de Caibarién; los poblados de Isabela de Sagua, Carahatas y La Panchita; las zonas de los cursos bajos de los ríos Sagua la Chica y Sagua la Grande —que se extiende a Encrucijada, Sagua la Grande, Camajuaní, Placetas, Ranchuelo y Santo Domingo—, los cursos bajos de los ríos Cubanicay y Bélico, en la capital provincial, y el Valle de Jibacoa, en Manicaragua, fueron intervenidos desde el miércoles para agilizar la evacuación en refugios y casas seguras.

En cuanto al polo turístico de Cayo Santa María, el presidente del Consejo de Defensa Provincial, Julio Lima Corzo, y Regla Dayami Armenteros Mesa, jefa del Subgrupo de Turismo en Villa Clara, comprobaron personalmente la puesta en marcha de los planes y medidas para este tipo de contingencias, por lo que se decidió evacuar desde el jueves a los 4600 huéspedes que se alojaban en las once instalaciones del balneario.

Canadá, en su condición de principal emisor de turistas hacia la Mayor de Las Antillas, se comprometió a regresar a sus ciudadanos —constituyen el 60% de los turistas que se hospedaban en la cayería noroeste del país— antes de que el devastador huracán Irma se haga sentir sobre suelo cubano. Según informó Manuel Marrero Cruz, ministro de Turismo, los restantes viajeros procedentes de otras naciones del orbe, serán reubicados en Varadero, La Habana, Trinidad y Cienfuegos.

Con 35 zonas bajas y una cifra ascendente a 4790 personas a proteger, Santa Clara resulta una de las urbes más comprometidas del territorio, aunque los 13 municipios villaclareños muestran propensión a las inundaciones.

El riesgo de exposición en áreas agua abajo se extiende a 104 comunidades, eminentemente rurales. La prolongada sequía en el centro del país ha provocado que las 12 presas y 68 micropresas de la provincia apenas mantengan un nivel de llenado del 23,3%, por lo que los embalses villaclareños podrán asimilar, sin necesidad de verter, aproximadamente 800 millones m3.

El CDP de Villa Clara prevé asimismo el reto que ofrece el mantener fuera de peligro a los 3151 pobladores de las 46 comunidades —todas rurales— que podrían quedar aisladas si las inundaciones limitaran la accesibilidad por vía terrestre. El municipio montañoso de Manicaragua resulta el más desfavorecido en este sentido, con 29 zonas de peligro que también coinciden, en varios casos, con asentamientos proclives a deslizamientos de tierra. Por este concepto, la población villaclareña en riesgo suma 6085 personas.

Al cierre de esta información, Lima Corzo informó que ya se encuentran protegidas 20 mil personas, número que irá incrementándose en las próximas 24 horas, cuando las condiciones climáticas se deterioren al punto de que las precipitaciones acumularán cientos de milímetros y las olas alcancen más de diez metros de altura.