Villa Clara se levanta

Con el esfuerzo de sus hijos y de brigadas solidarias de otras provincias, Villa Clara se recupera de los efectos del huracán Irma.

Distribución de materiales de construcción para damnificados por huracán Irma.
Camiones cargados de planchas de fibrocemento procedentes de la Comercializadora Escambray, hacen escala en la UEB Mayorista de Santa Clara, para descargar la mercancía en los puntos de venta de materiales de construcción habilitados en las zonas de defensa municipales. (Foto: Ramón Barreras Valdés)
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El 30 de septiembre de 1996, el pueblo de Santa Clara colmó la Plaza del Che. Bastaron apenas 12 horas. Todos querían ver de cerca a Fidel, escucharlo hablar… ¡Tanto tiempo sin venir por estas tierras!

Planta Mecánica de Villa Clara produce plantas de zinc para techos.
Un equipo adaptado a laminador de tejas ha propiciado la elaboración en Planta Mecánica de más de 7000 planchas de zinc para reponer techos de viviendas afectadas. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Casi 21 años después, Villa Clara realiza una proeza similar en tiempo récord: restaurar lo más rápido posible los daños causados por el huracán Irma, el evento metereológico que más la ha afectado en toda su historia.

Fue feroz. La provincia quedó a oscuras en su totalidad. Decenas de miles de sus pobladores debieron ser evacuados; más de 52 000 viviendas con afectaciones de diversa índole; cientos de árboles caídos sobre techos y paredes; miles de hectáreas de cultivos perdidos en no más de 24 horas. Pero ninguno de sus hijos debió lamentar la pérdida de un ser querido.

No obstante, cuando apenas han transcurrido 21 días de aquel sábado terrible, el panorama ha variado inmensamente, y para bien. Contadas son las familias que carecen de electricidad, el servicio de abasto de agua quedó restablecido, los estudiantes ya asisten a sus aulas y la vida va adquiriendo, poco a poco, la normalidad. ¡Heroico! No hay otro calificativo para resumir lo realizado en las últimas tres semanas. 

Luz de ayuda solidaria 

Linieros de Holguín laboran en Villa Clara.
Linieros de nueve provincias integraron las 133 brigadas que intervinieron en la rehabilitación del sistema eléctrico en Villa Clara, considerada como la recuperación más rápida en la historia de los huracanes en Cuba. (Foto. Ramón Barreras Valdés)

Después de que «Irma» dejara en las tinieblas a los villaclareños, ante los considerables daños a la infraestructura eléctrica, la solidaridad de linieros de otras provincias resultó inmediata.

Fueron los holguineros y santiagueros los primeros en aliarse a las fuerzas del patio. Tras ellos llegaron contingentes de Artemisa, Mayabeque, La Habana, Pinar del Río, Isla de la Juventud, Cienfuegos y Sancti Spíritus, además de otras entidades de la Unión Eléctrica. Apoyados por brigadas populares, en 17 jornadas se reponía el vital servicio.

Al cierre de este viernes, el 99.61 % de los clientes contaban con electricidad aunque todavía unos 1000 aguardaban por la ansiada luz. No obstante —como expresó Ruber Reinaldo González, director de la Empresa Eléctrica en Villa Clara—, la mayoría de los casos pendientes coinciden con zonas alejadas o situaciones particulares, a lo que se añaden las lluvias de los últimos días, que ocasionan averías e impiden avanzar.

El huracán sacudió con fuerza las redes de la provincia, y de acuerdo con las palabras del directivo, habrá que proceder más adelante al ajuste y el mantenimiento del sistema y la atención a zonas de bajo voltaje. Nuevos refuerzos de Mayabeque, Artemisa, Santiago de Cuba y Holguín se encargarán de continuar la misión para que no quede un solo cliente sin electricidad. 

Comunales:  limpiar y limpiar bien

Limpieza de calles en Santa Clara tras huracán Irma.
(Foto: Carolina Vilches Monzón)

♦ Hasta el 25 de septiembre, en Villa Clara se habían recolectado 508 233 m3 de desechos sólidos. En función de la recogida se encuentran 261 camiones y 139 máquinas ingenieras (motosierras, buldóceres y otros implementos mecánicos).

♦ Se vincularon al saneamiento de la provincia, además de los obreros de Comunales, 2933 trabajadores civiles que formaron 101 brigadas de apoyo a la recuperación, a las que se sumaron otras dos, provenientes de las provincias orientales y de Mayabeque.

♦ Se contabilizan 48 401 viajes a los cuatro vertederos abiertos por causa del huracán, que promediaron 10 500 m3 de desechos por viaje.

♦ Los municipios más avanzados en la recogida son Santa Clara, Ranchuelo y Manicaragua. En el caso de la capital provincial, ya se ajustaron los ciclos normales de recogida de basura, con excepción de los consejos populares José Martí y Hatillo-Yabú, que todavía mantienen una situación compleja. En la Zona Centro, la recogida se normalizó desde hace más de diez días, lo cual se ha ido extendiendo al resto de las áreas comunales. Al cierre de esta información, Manicaragua y Ranchuelo también habían reiniciado su programación habitual de recogida, y se estima que los demás territorios se incorporarán de manera progresiva, en la medida en que los consejos de defensa municipales anuncien la posibilidad de hacerlo.

♦ El director provincial de la Empresa de Servicios Comunales, Leonardo Álvarez Rodríguez, informó que el próximo paso de la entidad es comenzar a trabajar en los microparques. Los ubicados en Santa Clara fueron entregados a las empresas del municipio, para de este modo impulsar la higienización y el embellecimiento en las jornadas previas al homenaje al Che Guevara. 

Agua de calidad 

El denso y prolongado itinerario de «Irma» prendió las alarmas y acrecentó los peores temores, fundamentalmente, en lo referente a la restitución de los servicios básicos. Sin embargo, el abasto de agua, tantas veces deficitario, no ha resultado la faceta más crítica de las jornadas posteriores al huracán.

En menos de diez días, la Empresa Provincial de Acueducto y Alcantarillado —sin recibir el apoyo de otras brigadas el país— ya había recuperado el 98 % de sus sistemas de bombeo, aun cuando las dificultades en la estabilidad han originado insatisfacciones ocasionales en diferentes zonas del territorio villaclareño.

Julio César Amores Hernández, director de dicha entidad, explicó a Vanguardia que «mientras no se restablezcan totalmente las averías en el servicio de electricidad, Acueducto tendrá que parar sus operaciones para dar vía libre a la Empresa Eléctrica.

Etecsa después de «Irma»

Liniero de Etecsa participa en recuperación tras huracán Irma en Villa Clara.
(Foto: Carolina Vilches Monzón)

Telefonía fija: Después de tres semanas de intenso trabajo, la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA) ha logrado restablecer el servicio de telefonía fija en un 93 %. Aún quedan pendientes más de 1500 servicios de un total de 32 855. Las causas fundamentales de las afectaciones obedecen a las fallas de electricidad y averías en la infraestructura tecnológica.
Todavía permanecen incomunicadas tres localidades de la zona montañosa del Escambray, debido a los daños en la tecnología que presta servicios en estas comunidades, con un total de 47 teléfonos. Santa Clara, Remedios, Encrucijada y Camajuaní se mantienen como los municipios más afectados en este sentido.

Telefonía móvil: En el caso de la telefonía móvil, sufrieron daños 18 radiobases, las cuales ya se restablecieron en su totalidad.

Internet: De un total de 28 áreas wifi que prestaban servicios en Villa Clara antes del paso de «Irma», se han restablecido 27. Solo queda pendiente la del Centro Recreativo Cultural El Bosque, local que en este momento se encuentra en pleno proceso constructivo, al ser destruido por la caída de grandes árboles.

Durante la etapa de recuperación, Villa Clara recibió el apoyo de 95 trabajadores de provincias como Granma, La Habana, Sancti Spíritus, Cienfuegos, Las Tunas y Guantánamo, los cuales laboran, fundamentalmente, en los municipios de Caibarién, Remedios, Placetas, Camajuaní y Santa Clara.

 

«Todavía hay municipios como Santa Clara, Camajuaní y Remedios que promedian casi 200 interrupciones eléctricas diarias, y eso afecta demasiado nuestros sistemas de bombeo. La población debe conocer y comprender que, al menos durante un mes y medio más, la situación se reiterará, pues de lo contrario no llegaría a completarse la tan urgente rehabilitación energética».

—A solo horas de finalizar septiembre, ¿cómo marcha la recuperación en la provincia?

—En este momento, nos encontramos al 99.6 % del restablecimiento del servicio de abasto de agua. Aún tenemos 15 estaciones afectadas, aunque ya se buscaron alternativas para que la población continúe recibiendo el agua. Otras dos estaciones no están prestando ningún tipo de servicio. La de Arroyo Bermejo, por causa de la inaccesibilidad de los caminos, y la de Güinía de Miranda, dado que hay que esperar a que baje el nivel del río —muy crecido debido a las recientes precipitaciones—, para empatar la conductora que se rompió. Para estas comunidades hemos empleamos medidas paliativas.

«Los municipios más golpeados de la costa norte  tienen funcionando sin problemas sus sistemas de bombeo, por supuesto, bajo las condiciones de las interrupciones del servicio eléctrico, pero en ese caso utilizamos los grupos electrógenos. En el territorio existen 129 estaciones de bombeo, de las cuales 126 ya se conectaron al Sistema Electroenergético Nacional (SEN)».

—Amén de los problemas con la estabilidad de la electricidad, ¿Acueducto ha mantenido, en la medida de lo posible, los ciclos habituales?

—Hasta ahora hemos buscado opciones para que los ciclos se mantengan en un rango adecuado, sin mayores molestias para la población. Sí debemos reconocer que nos ha afectado mucho la turbiedad del agua, sobre todo en las zonas altas de Santa Clara, que se alimenta de fuentes superficiales, aunque tal situación ha ido normalizándose con el paso de los días.

«En el caso de Isabela de Sagua, donde el servicio prácticamente colapsó, el Consejo de Defensa Provincial (CDP) decidió llevarles agua, incluso, por ferrocarril, lo cual nunca se había hecho en Villa Clara. Se trasladaron hacia esa comunidad más de 200 m3 del vital líquido; se “tiró” agua en motobomba, una experiencia sin precedentes para nosotros, y además trabajamos a lo largo y ancho de la provincia con grupos electrógenos que trasladamos en camiones para, al menos durante algunas horas, garantizarle el servicio a la población.

«Todas estas acciones posibilitaron que, tras el paso del huracán, los villaclareños no hayan vivido las grandes crisis de agua que ocurrieron en otros momentos, y algo que corrobora la satisfacción del pueblo es que en todo este tiempo prácticamente no recibiéramos quejas».

—¿La infraestructura de Acueducto está en condiciones de mantener el servicio, más allá de las interrupciones inevitables?

—Afortunadamente, nuestras instalaciones no sufrieron problemas mayores por el nivel de rigurosidad que se dedicó a la protección de medios y áreas de trabajo. Algo que hay que destacar es que ninguna de nuestras bombas sufrió ningún tipo de afectación por el huracán, lo cual resulta un alivio enorme, ya que en el país no existe esa maquinaria. Tampoco tuvimos grandes afectaciones en las conductoras.

—¿Cuenta la provincia con proyectos concretos para mejorar el abasto de agua?

—Hoy se está trabajando en terminar un tramo de conductora, de los pozos de Rojas, en Caibarién, tras una inversión aprobada por el país a raíz de «Irma». Asimismo, se ejecutan 1.9 km de la conductora en los Pozos Jimaguas de Sagua y una estación, y ya comenzamos a construir una conductora nueva en Sagua la Grande, la cual repercutirá significativamente en el bienestar del pueblo.

«También se trabajará en el mejoramiento de las redes de Vueltas, las del consejo popular José Martí y en la zona Centro de Santa Clara. El cierre del anillo del tanque de la Autopista-José Martí-Circunvalación constituye otro de los planes inmediatos para mantener el servicio, independientemente de que haya algún fallo. 

«Lo que falta de las prestaciones de Acueducto en Villa Clara no depende de nosotros, sino del clima y de la electricidad. Enfrentamos el reto de buscar la forma de que lo que se arregle quede mejor que antes; lograr, de conjunto con los organismos implicados, la estabilidad en los servicios de la entrega de agua a la población, un agua que habrá de tener cada vez más calidad». 

Por el bienestar del pueblo 

Colchones para damnificados por huracán Irma.
Colchones liberados de la reserva estatal aguardan para familias afectadas en los almacenes de la UEB Mayorista perteneciente al Grupo Comercializador de Productos Industriales y de Servicios Universal Villa Clara. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

El Comercio Interior, uno de los sectores más susceptibles y determinantes para la calidad de vida de la población, no estuvo exento de los embates del huracán Irma, y aunque las mercancías fueron puestas a buen recaudo, 81 bodegas sufrieron daños.

Sin embargo, la solidaridad entre empleados y vecinos resultó inmediata, al ofrecer sus viviendas para reubicar 35 bodegas y continuar la atención a los clientes. En estos momentos, parte de estas han sido recuperadas.

Digna Morales Molina, directora del Grupo Empresarial del Comercio (GEC), informó a Vanguardia que ya inició la distribución de la canasta básica correspondiente a octubre en los territorios más afectados.

Inpud de Villa Clara produce cocinas de kerosén para damnificados de huracán Irma.
Unas 400 cocinas de queroseno, fabricadas en la Inpud Primero de Mayo, son entregadas a damnificados. La industria tiene el compromiso de aportar otras 4000 unidades con destino al país. (Foto: Idalia Vázquez Zerquera)

Asimismo, Bárbaro Monteagudo Fernández, jefe del subgrupo de Alimentos del Consejo de Defensa Provincial, manifestó que se procederá a la entrega, en los municipios más azotados por «Irma», de un donativo de arroz y granos en bodegas (cuatro libras de arroz y dos de frijoles), cinco huevos per cápita a 1,10 centavos cada unidad —además de mantenerse los de la canasta básica— y cinco libras de papa por consumidor, a 1,00 peso cada una.

Se refirió a la venta de carne de res enlatada para los consumidores de toda la provincia al precio de $1.50. Los núcleos de hasta tres personas recibirán una lata; hasta seis corresponderán dos, y tres los integrados por más de siete.

De igual modo se decidió entregar 400 cocinas de queroseno a familias damnificadas que no reciben gas licuado, un módulo de cocina de inducción en los lugares más afectados u ollas multipropósito para personas con derrumbes totales o parciales, cuyos  equipos sufrieron averías, previo dictamen de las zonas de defensa.

Existen, además, otros dos módulos: el primero contiene artículos de aseo (jabón de lavar y tocador, pasta dental y detergente); el segundo incluye toallas y sábanas cameras o personales. Monteagudo Fernández precisó que «no deberán faltar los productos liberados como el arroz, granos, pollo troceado y queso fundido en la red minorista de Comercio, en dependencia de las entregas de la industria y los proveedores».

Afirmó que la merienda escolar está garantizada, al igual que los  alimentos en los centros educacionales y asistenciales de la Salud, entre otros.

Agricultura, ¿qué comeremos?  

Campesinos secan maíz tras paso de huracán Irma.
Tras el paso del huracán Irma, los campesinos también trabajaron para salvar todo lo acopiado o los productos recuperables de los campos. (Foto: Carolina Vilches Monzón)

Carne de cerdo: A pesar de las afectaciones sufridas en 110 naves porcinas, la producción se ha ido recuperando. Se asegura la estabilidad de la venta a la población en lo que resta de año, al precio de $16.00 pesos la libra.

Santa Clara continuará recibiendo un promedio de 150 cerdos diarios, y entre 250-300 los fines de semana. El resto de los municipios oscilará entre los 10 y 40 diarios.

La Empresa de Comercio recibe cada día unos 200 cerdos con vistas a satisfacer las necesidades de la Gastronomía, la Empresa de Alojamiento, la venta liberada en varias casillas de Santa Clara y la producción de ahumados y otros derivados.

La Casita del Cerdo mantendrá un suministro estable.

Arroz: El cultivo sufrió serias afectaciones, al perderse más de 7000 toneladas del cereal. También fueron dañados, sobre todo en los techos, los molinos de El Purio y Sagua la Grande, así como otras 48 instalaciones.

Actualmente se trabaja para recuperar unas 2000 toneladas, de las cuales han sido aprovechadas algo más de 800 t.

Para la cosecha del 2018 serán sembradas 6000 ha, y se espera recoger más de 20 000 toneladas de arroz cáscara húmeda.

Platanales de Villa Clara dañados por huracán Irma.
El plátano fue severamente dañado. (Foto: Manuel de Feria García)

Viandas y hortalizas: Se reajustó el plan de siembra de frío con un incremento de más de 2000 hectáreas en viandas y de 2 181 ha en hortalizas.

También aumentó la cantidad de hectáreas a sembrar de granos, sobre todo de maíz. De una superficie de 212 ha pasó a 900,3 ha, lo que representa un incremento del 324 % del área cultivable.

El plátano —severamente afectado— entra en un proceso paulatino de recuperación. Se planifica aumentar su área de siembra en cerca de 300 hectáreas.

Con el boniato, se prevé un aumento del área de siembra de 502 hectáreas. Dado su cultivo escalonado, se aseguran niveles de disponibilidad en agromercados y placitas.

La yuca, con daños considerables, pasó de un plan de siembra de 4114 ha a 5804,9 ha, y deberá asegurarse su presencia para fin de año.

En el caso de las hortalizas, se labora de manera intensiva en la siembra de calabaza, pepino, boniato, cebolla, tomate  y otros cultivos de pronta cosecha o ciclo corto, para lo que se dispone de la suficiente semilla, debidamente certificada.

Aquí se incluyen también el ajo, el pimiento, melón, zanahoria, habichuelas, berenjena, rábano, quimbombó, entre otras hortalizas, incluidas las de hoja, como la lechuga y la acelga.

También se planifica un área mayor de la siembra de papa, que pasará de 300 ha en el 2016, a 410 ha.