Che Guevara, cómo leerlo para aprender

Gerardo Hernández Nordelo, Héroe de la República de Cuba, destacó la minuciosa labor investigativa que resume el libro Resonancias de futuro. Para leer al Che.

Gerardo Hernández Nordelo y María del Carmen Ariet García en presentación del libro Para leer al Che, en universidad de Santa Clara.
En el centro la Dra. María del Carmen Ariet García, autora del libro, y el Héroe de la República de Cuba, Gerardo Hernández Nordelo, quien tuvo a su cargo la presentación. (Foto: SMB)
Visto: 469

En este 14 de junio la doctora María del Carmen Ariet García, coordinadora científica del Centro de Estudios Che Guevara, llegó a la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas para hacernos una sugerente propuesta que, en síntesis, se resume así: Para leer al Che, un libro que constituye una de las últimas producciones salidas de ese Centro bajo impresiones de las editoriales Ocean Press y Ocean Sur.

El mejor de los días para presentarlo fue justo en el aniversario 90 del natalicio de Guevara, ocasión en que su autora expresó la profunda satisfacción por poder decirle a Aleida March: «Cumplimos».

Al presentar el volumen de 295 páginas, el Héroe de la República de Cuba Gerardo Hernández Nordelo, vicerrector del Instituto Internacional de Relaciones Internacionales (ISRI), no ocultó su emoción y, en el plano de lector, destacó la minuciosa labor investigativa y el valor de un texto que resume una historia de vida.

Estamos en presencia de uno de esos libros que con solo hojearlos despiertan el interés por adentrarnos en su mundo; un ejemplar que nos obliga a detener la mirada en cada uno de sus 19 capítulos. 

Carátula del libro Para leer al Che, de María del Carmen Ariet García.
(Foto: SMB)

Vale resaltar el titulado «El ultraje de una emboscada», que expone con detalles de qué forma ocurrieron los acontecimientos que silenciaron la vida al grupo de Joaquín (Vitalio Acuña Núñez) en la emboscada de Vado del Yeso, en Bolivia.

En el caso de «Recuento de una búsqueda turbulenta y enigmática», la autora asume un rol protagónico en su condición de integrante del equipo de expertos cubanos que, dirigidos por el Dr. Jorge González Pérez, encontró los restos del Che y de varios guerrilleros en la pista del antiguo aeropuerto de Vallegrande. Este hallazgo se inscribe como un hito de la ciencia cubana y demandó paciencia y una acción investigativa encomiable.

Obstáculos a vencer, dificultades y una pormenorizada cronología de los principales objetivos para lograr el empeño dan cuerpo a este segmento.

María del Carmen Ariet confesó que a la hora de escribir no puede apartarse de su raíz como pedagoga, y subrayó que todo lo que se redacta debe tener un sentido de utilidad. La motivación principal —dijo— recae en enseñarles a las nuevas generaciones la manera de estudiar y leer al Che.

No deja de reconocer que sintió mucho miedo cuando Aleida le pidió que le ayudara a ordenar la papelería dejada por un hombre universal. «Fue un reto, pero a la vez una satisfacción, porque tener en las manos documentos originales del Guerrillero Heroico era como adentrarse en el mundo interior de alguien que para todos resulta muy grande».

Previamente se presentó el documental Ernesto Guevara, páginas de una vida con testimonios de personalidades allegadas al Che y valoraciones sobre sus apuntes filosóficos y económicos. El audiovisual aborda, entre otras aristas, las motivaciones para constituir el Centro de Estudios Che Guevara, el valor de la fotografía como fuente testimonial, y los retos que tuvo que vencer Aleidita a fin de prologar muchos de los textos escritos por su padre.

Durante los últimos días por las selvas bolivianas, Che nunca abandonó su pesado ejemplar de El Quijote, libro que, según muchos, constituyó su mayor inspiración. Quizás retomó la cabalgata del legendario hidalgo con las ansias desesperadas de liberar a la América.

Estas presentaciones formaron parte del evento Che en los 90: su presencia en la Cuba de hoy, desarrollado en la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas, a cuya sesión asistieron Ramón Labañino Salazar, Héroe de la República de Cuba y vicepresidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores; Marisol García Cabrera, secretaria de la Asamblea Provincial del Poder Popular; Aleida March de la Torre, directora del Centro de Estudios Ernesto Che Guevara; Aleidita, Celia y Camilo, tres de los hijos del Che.

También estuvieron algunos de los compañeros de lucha, entre ellos, el general de brigada Harry Villegas Tamayo, (Pombo), el coronel Leonardo Tamayo Nuñez, (Urbano), en la guerrilla de Bolivia, así como el Comandante del Ejército Rebelde Víctor Dreke Cruz, segundo del Che en la guerrilla del Congo. 

Se han publicado 1 comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

  • Adilia Fernández

    Me encantó este artículo. Se sale de lo rutinario. Gracias por publicarlo.