La culpa…no es de «don Dinero»

El Centro Provincial de Enseñanza Artística (CPEA) «pide a gritos» una reparación capital, pero solo ha consumido el 3.3% del presupuesto asignado para este 2017.

Visto: 755
Cerca perimetral del Centro Provincial de Enseñanza Artística de Villa Clara.
Algunas planchas de la cerca perimetral del centro se encuentran en el suelo y otras desafían la topografía inclinada del terreno. (Foto: Cortesía del Cerca perimetral del Centro Provincial de Enseñanza Artística)

Cuando llega la oportunidad, tras 15 años de espera, y por «azar» de la vida no se puede aprovechar, dan ganas inmensas de hacer y decir tanto como se pueda. Eso sucede a los padres, estudiantes y funcionarios del Centro Provincial de Enseñanza Artística (CPEA) —antes, Escuela Vocacional de Arte Olga Alonso—, al advertir que no se ha podido consumir la totalidad del presupuesto otorgado este 2017 para la ansiada reconstrucción del inmueble.

El pasado 14 de noviembre, los directivos de la institución se reunieron con los máximos representantes de la Empresa de Construcción y Montaje de Villa Clara para conciliar la cantidad de dinero a consumir antes que finalice el año, así como para resolver problemas constructivos que amenazan la estética de la escuela y la seguridad de sus educandos. En aras de conocer las soluciones que urgen, Vanguardia ha seguido de cerca dichas problemáticas. 

La conciliación

Hasta la fecha, el presupuesto recibido por la institución en 2017, 500 000 pesos, está casi intacto: solo se ha consumido un 3.3 %.

«La empresa estatal no avanzó tal como se había calculado», señala Ángeles Savón Correoso, inversionista de la CPEA. También señala que durante 2017 los objetivos eran: la construcción de la trampa de grasa en la cocina-comedor, la terminación de ocho baños, la construcción de un salón de exposiciones en el bloque 1 y en el bloque 2, los locales de la dirección. Sin embargo, solo se trabajó en la impermeabilización de la cocina, un objeto de obra que no estaba contemplado inicialmente, pero debieron comenzarlo a raíz de la imposibilidad para ejecutar el resto de las acciones.

«La preocupación era que si no conciliábamos con la UEB el monto de dinero que gastarían hasta que finalizara el año, el 15 de diciembre hubiéramos perdido las oportunidades de invertir con el presupuesto de 2017», precisó Luis Reymond Álamo, director del centro. El inmueble de la institución «pide a gritos» la reparación capital, que aportará confort y modernidad a la enseñanza de las artes en el territorio.

René Pérez Naranjo, máximo responsable de la Empresa de Construcción y Montaje del territorio, alegó que la ausencia de sus «tropas» en la institución se debió a que los inversionistas de Cultura no habían podido comprar los recursos necesarios por el déficit de estos en el mercado estatal. «Para construir es necesario hombres, equipos y recursos. Por mi parte, van los hombres», insistió el funcionario de la Construcción, no sin antes señalar que los últimos dos han sido fuertes contrincantes en la reconstrucción de la escuela. 

En estos momentos los accesorios hidráulicos son el único impedimento para la reparación total de los baños, pues  los sanitarios y el resto de los recursos necesarios están almacenados en la escuela gracias a las gestiones de los inversionistas de Cultura.

Cerca perimetral del Centro Provincial de Enseñanza Artística.
(Foto: Cortesía del Cerca perimetral del Centro Provincial de Enseñanza Artística)

 Pero no todo ha dependido de los recursos. Entre las obras que la UEB No. 1 —la unidad ejecutora— debe concluir antes de terminar este año, se incluyen varias derivadas de una mala ejecución en la cerca perimetral y la cocina de la institución. Algunos trabajos de albañilería y la pintura de un bloque también deben comenzar a inicios de diciembre, según afirmaron directivos de la referida UEB.

En este punto, Reymond  Álamo confirma que de los 500 000 pesos asignados al CPEA solo consumirán aproximadamente la mitad.

Las enmiendas

Algunos objetos de obra concluidos dos años atrás dan fe de los erróneos procedimientos constructivos.

«Muchas de las planchas de fibrocemento de la cerca perimetral están en el suelo. El deterioro siguió después del ciclón Irma», comenta Reymond Álamo, quien agrega el mal enchape de la cocina.

Aunque el CPEA no ha contado con la mejor de las suertes para su remozamiento, otro gallo cantó con los 264 200 pesos que el gobierno municipal otorgó a la institución «para el 1 % del desarrollo local».

«Contratamos trabajadores por cuenta propia que han dado un gran impulso a las diferentes tareas que les encomendamos», señaló Reymond, mientras mostraba a Vanguardia los adelantos en la carpintería de los cubículos y en la terminación de los tabloncillos, espacios de ensayo para los futuros músicos y bailarines, respectivamente.

El ambicioso proyecto inversionista tiene como fin la creación de una sede con capacidad para aglutinar las seis especialidades del centro. Los directivos y los estudiantes del CPEA defienden la idea de disfrutar lo antes posible de ese proyecto, que urge.

«Aquí se está formando la mayoría de los artistas del territorio, y por eso la prioridad que el Ministerio de Cultura le ha dado a la obra. Por tanto, hay que tener la disposición de hacer y hacer bien», culminó Serguey Pérez Pérez, director de la Sectorial Provincial de Cultura.