El Mejunje en la cima del Turquino

Crónica sobre el ascenso al Pico Turquino del promotor cultural y fundador del complejo cultural El Mejunje, Ramón Silverio, para celebrar su cumpleaños 70.

Ramón Silverio y un grupo de amigos en el Pico Turquino.
Ramón Silverio (al centro, con sombrero) junto al grupo de amigos que le acompañaron al ascenso del Pico Turquino para celebrar los 70 años del reconocido promotor cultural y padre fundador del centro cultural El Mejunje. (Foto: Francisnet Díaz Rondón)
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Cuando estuvimos ante el busto de José Martí, el cansancio se transformó  en alegría y dicha indescriptibles. Más allá de llegar al Pico Turquino, la cima más alta del archipiélago cubano, habíamos cumplido con la promesa de arribar todos juntos luego de vencer obstáculos y contratiempos.

Once «aventureros» acompañamos a Ramón Silverio, el padre fundador del complejo cultural El Mejunje, quien decidió celebrar su cumpleaños 70 cerca del cielo y rodeado de nubes. Hubo escépticos que descartaron la posibilidad de que el veterano teatrista y promotor soportara la agotadora travesía. Pero, olvidaron la trayectoria de un hombre que toda su vida ha vencido pruebas tan duras como los peñones de la Sierra Maestra.

Promotor cultural Ramón Silverio en el Pico Turquino.
El grupo en un breve descanso cuando se dirigía al Turquino. (Foto: Francisnet Díaz Rondón)

Subimos por la provincia de Granma, donde a cada paso se halla un pedazo de historia viva. Sobrecogía observar por el camino tarjas y monumentos erigidos a Céspedes, Perucho Figueredo, Bartolomé Masó, al Comandante en Jefe Fidel, al capitán Braulio Coroneaux, y a un sinnúmero de mambises y rebeldes que edificaron con el alma la Cuba de hoy.

Desde Santa Clara salimos 11 y en Bayamo se nos sumó un nuevo amigo. Así que fuimos 12 en total, ese número místico presente en disímiles leyendas y hechos históricos, pero que en nosotros solo reflejaba la esencia de lo que El Mejunje ha promulgado durante años: una sociedad verdaderamente justa, diversa e inclusiva.

Entre los 12 había blancos, negros y mestizos, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, heterosexuales y gais, tatuados y sin tatuajes, obreros e intelectuales, trabajadores y estudiantes, citadinos y campesinos, cultivadores del rock y amantes del son, pero todos muy unidos. 

Ramón Silverio, director del Centro Cultural El Mejunje, ante el busto de José Martí en el Pico Turquino.
Ramón Silverio a los pies del Apóstol. (Foto: Francisnet Díaz Rondón)

Durante la jornada de ascenso anduvimos 16  km de difíciles caminos, desde el campamento y comunidad de La Platica hasta el Turquino. Subimos y bajamos lomas, cruzamos ríos y árboles caídos, evitamos huecos y barrancos, soportamos frío y calor, hambre y sed, mosquitos e insectos de todo tipo.  

Aunque jamás escaseó el pomo de agua para un compañero necesitado, la mano extendida para ayudar a caminar, el compartir la escasa comida, el cargar el equipaje de alguien para que no se esforzara demasiado, el esperar a los más rezagados para darles aliento y continuar adelante.

A cada paso el agotamiento se hacía sentir. El camino se volvía cada vez más tortuoso e interminable, y la cima del Turquino se tornaba inalcanzable. No obstante, la voluntad colectiva se imponía ante la flaqueza individual, y el liderazgo de Silverio, con sus 70 años a cuestas, nos impulsaba a continuar hasta las nubes. Cinco, siete, nueve, diez, quince kilómetros… ¡y llegamos! a lo más alto de Cuba, a los pies del Apóstol.

Allí, frente a Martí, desplegamos la bandera cubana, la del 26 de Julio y la de la comunidad LBGTI, esta última la primera en llegar a la cima del Turquino, según comentaron guías y lugareños.

La voluntad y el amor lograron lo aparentemente imposible. Doce hijos de esta nación cada vez más diversa e inclusiva, profundamente humanista y justa, con seres diferentes e iguales derechos, llegamos hasta lo más alto de la Sierra Maestra, a la cima de la Patria, que es decir, de la humanidad.

Se han publicado 6 comentarios

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  • curbelo

    Di que sí “Sodoma y Gomorra”.

    • CUIDAD NARANJA

      lo de Sodoma y Gomorra, lo dice la biblia........es verdad..... pero yo no puedo aseguralo pq no estuve alli, lo que si puedo asegurar es el gran trabajo de Silverio por lograr la igualdad de todos los cubanos, por lograr la tolerancia a lo diferente que existe entre personas como usted que son discriminatorias de las mayorias hacia las minorias, pero minorias que tambien son seres humanos.
      FELICIDADES RAMON SILVERIO !!!!!!!!

  • ulises

    Bueno en este caso no es una hazaña laboral, pero si una hazaña escoger para celebrar los 70 años el ascenso al Turquino, felicidades Silverio y que cumplas muchos mas.

  • TELO

    Felicidades, Silverio.
    Un ser humano con una sencillez y humildad, como pocos, siempre listo para escuchar y ayudar al que se le acerca, aun sin conocerlo, NO necesita que venga de parte de alguien, sabiduría e inteligencia, un ser de pueblo. Muchos años y salud. Para Ud. mis respetos.

  • rafao

    Felicidades, Silverio.
    No dudo de sus nobles ideas y de su condición de revolucionario, pero luciria más linda la foto incial sin la bandera que lo identifican como homosexuales, las ideas políticas son independiente de la preferencias sexuales...No se si existe una bandera de heterosexuales... se imagina si toda persona que sube a tan sagrado sitio llevase su bandera de preferencia sexual.
    Todo tiene su momento y lugar.
    Reitero mis felicidades y hago un llamado de no mezclar ideas políticas con preferencias sexuales ( Ah y no soy homofóbico que es la palabra con la que nos tildan a todo el que manifiesta una idea similar a está)
    Gracias a Vanguardia por respetar las opiniones del pueblo.

    • A R

      Rafao, esa bandera representa un sector de la sociedad que está dispuesto a darlo todo por la patria al igual que los representados por las otras dos banderas y las pruebas sobran en la historia.Somos un todo, somos Cuba.