Del cubano y su anglosuficiencia

Hoy Tengo la palabra pone sobre el tapete idiomático los anglicismos más populares del cubano, o sea, las palabras que provienen del inglés. 

Visto: 873

Desde que en Cuba la gente coge un break, el tiempo es más productivo. Y si los cubanos hacemos business es porque “no” entendemos de negocios. Óigame, nuestras jovenzuelas se cambian el look porque les sale más económico que rejuvenecer la imagen.
Entiendan que irse de party debe ser muy divertido porque lleva un toque anglosajón, de la high life.

Ilustración de Martirena
(Ilustración: Martirena)

Ahora es regla y no excepción que nuestros comentaristas deportivos hablen de ranking y no de orden, y nuestros artistas, de casting y no de selección.

Así pasan de boca en boca los extranjerismos: sustituyendo palabras auténticas. Pronunciados al estilo ultraperfeccionista o deformados a la más popular interpretación. Adquieren tal vida propia, que cuando los vemos escritos en su versión original nos parecen salidos de otro planeta.

Cuando la anglosuficiencia inunda la boca de los hispanohablantes, estos pecan por exceso. No hay nada más triste que ver cómo lenguas vecinas, poderosas, destiñen la nuestra, que es vulnerar la nacionalidad y la soberanía nacional.

Sin embargo, como lingüistas, somos conscientes de que la interacción idiomática resulta vital. Rara vez, los idiomas se bastan por sí mismos: necesitan de otros para complementarse, para rellenar vacíos inexistentes en las nuevas realidades de países o regiones.

Estos vocablos han ejercido y ejercen una gran influencia sobre el habla del cubano, que es una esponja. Importados directamente de los vecinos del norte, o a través de la emigración de los braceros antillanos, muchos anglicismos llegaron —hace tiempo— para quedarse: bróder (brother), bisté (beefsteak), blúmer (bloomer), estraple (strapless), estrés (stress)…

Por ejemplo, en la Mayor de las Antillas ya no sorprende un abuelo hablando de iPod y tablets de microwave, wifi, clicks o de Facebook. Ahora entienden, a su manera, lo que es formatear una memoria, escanear un documento o pasarle un e-mail al hijo o el nieto que vive en el exterior.

Dichos anglicismos se pulen en la lengua, naturalmente: se cuecen en un lento proceso de selección natural y adaptación, como la vida misma. Tiempo después, muy pocos habrán de notar que vinieron desde muy lejos, a enriquecer el español que hablamos los cubanos.

Se han publicado 2 comentarios

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

  • Ruffini

    "Vinieron desde muy lejos" a enriquecer nuestro inglés.

  • Guillermo RoCar

    Que bueno que vuelvo a leer otro de tus artículos Yinet, aclaro que pongo una versión combinada de mis apellidos, pues ya vi otra opinión de un tocayo en otro artículo.
    Independientemente de la palabra o frase que se utilice en Inglés u otro idioma para referirse a algo que tiene una palabra o frase en Español y sobre todo, en buen cubano, considero que nos aleja de nuestra propia identidad, quizás la razón sea sentirse más a la moda con esas palabras o frases, pero, sustituir palabras que siempre nos han comunicado entre nosotros por otras importadas siempre implica un grupos de riesgos; que los otros no nos entiendan, que de tanto repetirlas sustituyan a las propias, que sigamos importando palabras o frases, que nos acostumbremos, en fin pudiera enumerar otros, y ahora con la extensión y uso de las redes, cada vez son más lo que publican frases y palabras en idiomas que no son el nuestro y desgraciadamente en muchas ocasiones sin que se utilice la correcta escritura de ellas, y no decir ya de la gramática, lo que no creo que nos de valor cultural entre aquellos que nos siguen en esas redes, que puede ser Pepito el de la esquina o un conocido sólo de redes en cualquier rincón conectado del mundo. Ahora me pregunto, ¿esta tendencia no se aprecia en nuestra música bailable?, o ¿en el nombre de agrupaciones; populares y más elitistas?, muchas agrupaciones musicales, que no nombraré, pero que imagino muchos escuchen y conozcan, en su afán de ser cada vez más comerciales; generalmente cada vez con menos calidad en letras y arreglos musicales, utilizan hasta el cansancio y el abuso, frases y palabras de otros idiomas, ¿acaso eso no perjudica nuestra identidad cultural?, o ¿es que el valor de lo que vendemos como música es superior al valor de defender lo nuestro?, es cierto que muchas palabras importadas hoy forman parte de la cotidianidad, todos nos entendemos cuando decimos, "vamos pa´la shopi" o "abur", casi seguro haciendo referencia al Francés, au revoir; adios, en la traducción a nuestro idioma, pero, ¿no nos preocupa que la cotidianidad se convierta en rechazo a nuestra cultura?, no niego que "se pegan" y sería mentir si dijera que no las uso, como sería iluso creer que van a desaparecer, pero la alerta nunca está de más.