En una ocasión en que Lien y Rey recorrían los Andes quedaron perplejos con la luna que aquella noche alumbraba las cordilleras. Convinieron, entonces, que cuando tuvieran una hija la llamarían igual que el astro.
Luna Pantoja Rodríguez tiene solo 11 años y estudia en cuarto año de violonchelo en la escuela Vocacional de Arte de Matanzas. Es la invitada más joven que ha tenido el Encuentro de trovadores «Longina canta a Corona » en estos veinte años.
En el espacio de la peña dominical de Roly Berrío acompañó a sus padres, el dúo Lien y Rey, que, aunque se han presentado anteriormente en el festival, el público había quedado con ganas de escucharlos.
La niña los sigue con su instrumento. Forrada hasta el cuello saca la manita del abrigo y se hace notar.
«Empecé con mis padres haciendo algunos temascuenta Poco a poco fui mejorando en el manejo del instrumento, sobre todo con temas de Silvio Rodríguez. Después mi papá me hizo arreglos para acompañarlos en conciertos y actividades ».
Luna creció escuchando música clásica. Le gusta ver al dúo en escena. Se emociona con las canciones tan logradas que componen sus padres.
«Es que tienen temas con textos muy lindos y con armonías preciosas. Eso me hizo querer tocar el chelo. Cuando ellos se iban de gira me ponía muy triste, me pasaba días sin salir del cuarto porque desde muy pequeña me ponía ansiosa por verlos llegar a la casa ».
«En la escuela siempre me comentan que los ven en la televisión. Eso me enorgullece. Yo quiero ser concertista, llegar a los grandes escenarios de Europa y Latinoamérica y de hacer canciones también, construir mi propia obra ».
«Es muy rico tocar y ensayar con tus padres. Me quita mucho tiempo de mi infancia, pero es que la música es una de las mejores maneras de jugar ».
Lien y Rey se acoplan a la perfección. Constituyen un proyecto de dúo único en el país de acuerdo a su proyección estético-musical. Parten de una formación académica poco usual en el cultivo de la canción trovadoresca con un singular tratamiento melódico-armónico. Apelan a una sonoridad más ligada a contextos expresivos internacionales al tiempo que logran insertar la tradición cubana en su obra.