Percusión + danza + cubanía

La ecuación de Habana Compás Dance, compañía que regaló un excelente espectáculo este jueves en el teatro La Caridad.

Las sillas percutivas les sirvieron como método para aprender percusión. Visualmente se ven elegantes, sugerentes, novedosas… (Foto: Ramón Barreras).
Visto: 1241
«El premio de la popularidad en el programa televisivo Bailando en Cuba nos sorprendió mucho, es un honor saber que tantas personas votaron por nosotros». Aseguró el director musical Eduardo Córdoba Reyes. (Foto: Ramón Barreras).

Energía, mezcla, pasión… tambores que marcan el ritmo, cuerpos que danzan sin miedo, libres, sin necesidad de moldes estilísticos, como en plena creación.

Habana Compás Dance supo lograr un sello propio en una escena artística donde, en ocasiones, se auscultan notas monocordes en fiel apego a la norma.

Este jueves la compañía presentó en el teatro La Caridad el espectáculo Fusión y Pasión. Como de costumbre, no podían faltar las sillas percutivas, los shequerés, los tacones, las chancletas, las claves y los taburetes en una simbiosis entre lo africano y lo español que sabe a Cuba.

La dirección musical está a cargo del percusionista Eduardo Córdoba Reyes, quien explicó que nacieron como grupo en el 2004 bajo la dirección de Liliet Rivera, quien no pudo venir a la provincia por compromisos de trabajo.

«Comenzaron con música grabada. Luego entré yo en el 2009 con la idea de incluir la percusión. Me dediqué a enseñarles los rudimentos, controles de baquetas, primero técnicamente y luego en los instrumentos».

Resultado de este aprendizaje los bailarines dominan la percusión y eso, además de otorgarles un sello, le impregna dinamismo en la escena, elegancia… De forma tal, que la música también emana de sus cuerpos devenidos instrumentos musicales en una sui géneris orquesta que danza y hace vibrar.

«Ellas logran independizar sus movimientos —explicó Córdoba Reyes— llevar la parte africana, sus patrones ritmáticos, con las manos y ponerle flamenco a los pies, con un estilo que nos diferencia».

La compañía está trabajando en los arreglos musicales de un nuevo espectáculo y prometieron estar pronto por Villa Clara. (Foto: Ramón Barreras).

Un estilo que se convierte en un espectáculo visual que el público agradece y disfruta.

La percusión marca el ritmo y también lo hace en el momento creativo. La bailarina Mónica Díaz García aseguró que primero nace la música y luego se le une el movimiento.

Con respecto a los hombres, Dianys Alonso García, otra de las bailarinas, explicó que la idea surgió hace unos cuatro años. «Tuvimos una gira por Corea del Sur y nos pidieron incorporar bailarines. Hicimos una especie de captación y nos gustó la unión de ellos con nosotras, porque abrieron una línea de percusión corporal que también asumimos ».

En la provincia tuvieron tres presentaciones. La primera en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas.

«Llegamos cansados —contó Dianys— pero el público nos acogió tan bien y nos dio tanta energía que bailamos sin importar el cansancio.

«En Caibarién estuvimos en el parque y fue increíble porque la gente soltaba el teléfono para vernos y aplaudieron mucho».

Los asistentes en el teatro santaclareño también ovacionaron la presentación.

Eduardo Córdoba precisó que la compañía tuvo que dividirse por la cantidad de trabajo.

«Decidimos ir a nuestros inicios de la percusión. Este fue uno de los primeros lugares en los que actuamos y quisimos traer esos conceptos iniciales, la representación de aquellos africanos que nos legaron una rica cultura musical».

En la actualidad, además de los instrumento de percusión incluyen piano, flauta, bajo...

Por esta mezcla resulta difícil hacerlos encajar en alguna clasificación sin tener que cortarles las esquinas a una creatividad que no permite esquemas.

La propia Mónica Díaz García aseguró que no existen clasificaciones para su trabajo, «porque no es danza, tampoco flamenco. Es algo único. Es Habana Compás Dance».

 

No hay publicado ningún comentario. Sé el primero en empezar el debate.

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.