El hombre de los dos partidos

Carlos Baliño López nació el 13 de febrero de 1848 en Guanajay, territorio de Pinar del Río en ese tiempo.

Visto: 322
Carlos Baliño
(Foto: Tomada de Internet)

Ciento setena años posee porque los inmortales no mueren y las manecillas del reloj siempre giran a su favor. Esos hombres que tienen el valor de vivir en sus sueños, son héroes. Así es Carlos Baliño López, imperecedero y forjador de nuestra historia.

El tabaquero que estuvo con Martí, en 1892, mientras se fundaba un partido de nuevo tipo, el Partido Revolucionario Cubano; fraguado por los emigrados, para constituir la sociedad «con todos y para el bien de todos».

Baliño, revolucionario incansable que se opuso a la intervención norteamericana. Creador, en 1903, del Club de Propaganda Socialista, la primera organización cubana de carácter marxista. Allanó el camino para la divulgación de las ideas de Marx en la Isla. Junto a Mella, en 1925, fundó el Partido Comunista de Cuba, para aunar y dirigir la clase obrera más avanzada.

Sintetiza en su ser, la convergencia del pensamiento revolucionario, un puente de ideas que entrelaza dos periodos históricos. Sus cualidades lo llevaron a convertirse en el acompañante idóneo de grandes figuras.

La historia es nuestra, infinita, gloriosa y entre sus brazos se encuentra arropado el hombre que se sacrificó por dignificarla. Por eso, Carlos Baliño pertenece a la cuna de los inmortales, pues las páginas de su vida forma parte de la memoria histórica de nuestra nación.