Dí­az-Canel: Somos pequeños gigantes en un mundo donde imperan la hipocresí­a y la crueldad

El presidente cubano intervino en la Cumbre virtual CARICOM-Cuba, en la que llamó a la solidaridad y la cooperación entre los pueblos del Caribe.

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Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, interviene en la cumbre virtual Caricom-Cuba.
(Foto: Estudios Revolución)
Tomado de la edición digital del periódico Granma
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08 Diciembre 2020

Intervención de Miguel Mario Dí­az-Canel Bermúdez, presidente de la República de Cuba, en la VII Cumbre virtual CARICOM-CUBA, el 8 de diciembre de 2020, «Año 62 de la Revolución »

(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)

Buenas tardes, CARICOM.

Una vez comprobado que se encuentran listas todas las conexiones, procedemos a inaugurar esta Cumbre.

Doy la bienvenida a todos los que están conectados.

Honorable Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y las Granadinas y presidente de la Conferencia de Jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (CARICOM);

Honorables Primeros Ministros y Presidentes de los paí­ses miembros de CARICOM;

Excelentí­simo Embajador Irwin LaRocque, secretario general de la Comunidad;

Excelentí­simo Señor Didacus Jules, director general de la Organización de Estados del Caribe Oriental;

Excelentí­simo Señor Rodolfo Sabonge, secretario general de la Asociación de Estados del Caribe;

Distinguidos jefes de delegaciones e invitados especiales:

Aprovecho la posibilidad que nos brinda este encuentro para reiterar las felicitaciones a los primeros ministros de Dominica, San Cristóbal y Nieves, Jamaica y San Vicente y las Granadinas por su reelección en esos cargos y a los presidentes de Guyana y Surinam y al Primer Ministro de Belice, por sus victorias electorales. A todos les deseo éxito en sus funciones.

Es un gran honor para nuestro pueblo auspiciar la Séptima Cumbre CARICOM-Cuba, que las restricciones impuestas por la pandemia de la COVID-19 nos impiden hacer presencial.

Somos naciones pequeñas frente a retos colosales. Obligados a convivir en un sistema internacional injusto y desigual, que prioriza el avance y los beneficios para los más desarrollados, sentimos con más severidad los efectos de la pandemia sobre nuestros pueblos y nuestras economí­as.

En tiempos que demandan más solidaridad, cooperación y unidad, urge juntar esfuerzos.

En Cuba elaboramos un Plan Nacional para prevenir y controlar la pandemia sobre la base de la gestión articulada entre instituciones, que se apoya en las fortalezas del Sistema de Salud, del desarrollo cientí­fico y la participación responsable del pueblo, todo lo cual nos permitió crear y aplicar protocolos efectivos contra la COVID-19.

Importantes avances en la biotecnologí­a y la producción de medicamentos de factura nacional han favorecido el enfrentamiento a la epidemia con resultados a la vista, mientras nuestros cientí­ficos trabajan intensamente en cuatro candidatos vacunales, ya en fase de ensayos clí­nicos.

Siguiendo nuestra tradicional vocación solidaria, en la medida de las posibilidades, respondimos a las peticiones de apoyo que hemos recibido con personal de la salud.

Agradezco la confianza depositada en los 681 profesionales cubanos de la salud que para combatir la COVID-19 se unieron a los que prestaban servicios en paí­ses y territorios del Caribe.

La feroz campaña del Gobierno de los Estados Unidos contra la colaboración médica cubana, que privó de servicios de salud a varias poblaciones latinoamericanas, no pudo impedir que nuestros abnegados colaboradores apoyaran a las hermanas naciones del Caribe.

Esto se ha logrado en un contexto marcado por el recrudecimiento del injusto bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, que CARICOM ha rechazado con firmeza en una posición que agradecemos.

La actual administración norteamericana, responsable del endurecimiento de la polí­tica de cerco, también desarrolla acciones de abierta injerencia contra Cuba al estimular, financiar y conducir actos ilegales en nuestro territorio, que persiguen desesperadamente promover inestabilidad social y polí­tica.

Estimados colegas:

Es posible perfeccionar los intercambios para diseñar y trabajar en oportunidades y proyectos conjuntos. Tenemos la voluntad polí­tica para llevarlos a cabo.

En medio de las difí­ciles condiciones económicas que atravesamos, las limitaciones impuestas por la nueva realidad, reitero la disposición de Cuba de cooperar modestamente con nuestros hermanos caribeños en la esfera de la salud pública, en especial, en el enfrentamiento a la COVID-19.

Estamos en disposición de compartir nuestras experiencias, contribuir con asesoramiento en el campo epidemiológico y a la vez mantener el ofrecimiento de becas en medicina y otras especialidades. Hoy acogemos en nuestro paí­s a 741 becarios caribeños.

Actualmente, 2048 médicos, técnicos, enfermeros, entrenadores deportivos, ingenieros y profesores cubanos prestan colaboración en 19 paí­ses y territorios del Caribe y mantienen la disposición de continuar cooperando en las áreas en las que se necesite.

Hay otros espacios con gran potencial para la cooperación como la enseñanza de idiomas, tanto de español como de inglés; la preparación de nuestras naciones para la mitigación de desastres naturales y el enfrentamiento al cambio climático, en los que se constatan avances para enfrentar las vulnerabilidades comunes a los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y paí­ses de zonas costeras bajas.

En los últimos años, decenas de especialistas de la región se han capacitado en el manejo de la respuesta a desastres naturales con la participación de la comunidad cientí­fica cubana y la Unesco. La Defensa Civil de Cuba y la Agencia Caribeña de Gestión de Emergencias y Desastres firmaron un acuerdo para expandir e integrar los sistemas regionales de alerta temprana.

El Centro de Estimulación del Desarrollo de Niños, Adolescentes y Jóvenes con Necesidades Educativas Especiales que desarrollamos junto a Guyana, puede utilizarse por todos los paí­ses de CARICOM.

Nuestras economí­as tienen potencial para el intercambio intrarregional. Sabemos que resulta difí­cil lograr un comercio fluido y mutuamente beneficioso, pero podemos identificar los nichos comerciales a explotar en beneficio de nuestras naciones aprovechando el Acuerdo Revisado de Comercio y Cooperación Económica entre CARICOM y Cuba y su Segundo Protocolo Adicional.

Debemos potenciar los incentivos empresariales que nos ofrecen los instrumentos firmados para avanzar en el área económica.

Reafirmo nuestro llamado a revisar y modificar los actuales criterios de «graduación » para recibir la Ayuda Oficial al Desarrollo, de modo que reflejen adecuadamente la realidad y las necesidades especí­ficas de los paí­ses de renta media altamente endeudados, en particular, de los Estados caribeños.

Los actuales criterios no reflejan los niveles reales de desarrollo económico y social, ni los efectos multidimensionales de la pobreza, la desigualdad y la vulnerabilidad.

Igualmente nos preocupa la inclusión de Estados miembros de CARICOM en las listas de jurisdicciones fiscales no cooperativas y llamamos a cambiar este enfoque con consecuencias negativas en la economí­a de los paí­ses caribeños que han demostrado su disposición de cooperar y dialogar a fin de encontrar soluciones mutuamente ventajosas para las partes.

Estimados hermanos:

Apreciamos que se han consolidado las estrechas relaciones que CARICOM y Cuba forjaron y que fueron empeños personales del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz y del General de Ejército Raúl Castro Ruz. La idea de nuestros lí­deres de cooperar solidariamente, apoyarnos ante los retos que nos impone el pasado colonial y defender la esencia de nuestra amistad, permanece firmemente defendida por todos nosotros.

Agradezco, una vez más, la solidaridad, el respeto y la valentí­a del Caribe en su relación con nuestro paí­s. Somos pequeños gigantes en un mundo donde imperan la hipocresí­a y la crueldad.

Los invito a compartir los temas de la agenda de manera que este encuentro sirva para confirmar que la unidad de los pueblos es esencial para el mejoramiento humano y para alcanzar un mundo más justo, equitativo y sostenible.

Defendamos la solidaridad y la cooperación como fuerzas indispensables para enfrentar juntos los grandes desafí­os y las amenazas que nos acechan.

Tomo las palabras del General de Ejército Raúl Castro Ruz en la anterior cita de Antigua y Barbuda, para ratificar que «El Caribe siempre podrá contar con Cuba. ¡Así­ ha sido y así­ será! ».

Muchas gracias.

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