Falleció el diplomático y polí­tico cubano Ricardo Alarcón de Quesada

«Todo nuestro homenaje al querido Ricardo Alarcón en la lealtad a la Revolución, al Partido, a la polí­tica exterior y a la gloriosa tradición de @CubaMINREX», escribió en Twitter el Canciller cubano

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Vanguardia - Villa Clara - Cuba
(Foto: Tomada del Twitter de Bruno Parrilla)
Tomado de la edición digital del periódico Granma
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01 Mayo 2022

Ricardo Alarcón de Quesada, prestigioso diplomático y polí­tico cubano, falleció este 1ro. de mayo en La Habana, según confirmaron fuentes oficiales.

En Twitter, el miembro del Buró Polí­tico y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodrí­guez Parrilla, escribió: «Todo nuestro homenaje al querido Ricardo Alarcón en la lealtad a la Revolución, al Partido, a la polí­tica exterior y a la gloriosa tradición de @CubaMINREX ».
Por su parte, la Viceministra de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal, posteó: «A Ricardo Alarcón de Quesada, el Maestro de los diplomáticos de nuestra generación, le guardaremos siempre profundo respeto, admiración e infinito afecto. Gracias por el privilegio y el honor de haber sido sus discí­pulos. Nuestras sentidas condolencias a Margarita y Ricardito ».

Su biografí­a oficial señala que se vincula desde temprana edad a la lucha revolucionaria y al Movimiento 26 de Julio. En 1959 fue electo presidente de la FEU. En 1962 fue designado director de América del MINREX y más tarde embajador de Cuba ante la ONU.
En 1992 ocupó el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores hasta 1993, cuando es electo presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Fue miembro del Comité Central del Partido desde el II Congreso e integrante de su Buró Polí­tico desde el V Congreso.  
Será recordado como un revolucionario cabal por su antimperialismo y su fidelidad revolucionaria.
Sobre el Comandante en Jefe escribió en Granma en 2016: «Fidel es un personaje sumamente raro. Rarí­simo. Casi irrepetible. Ningún jefe de Estado en la historia (quizá Lenin) ha tenido ese “defecto” que es ser incapaz de dejar algo a medias, esa necesidad de llegar hasta el último detalle de las cosas. Ni la insaciable cultura que lo caracteriza. Ni su apasionado sentido del trabajo ».

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