Adiós al primer lanzador que ganó la triple corona en series nacionales

El béisbol cubano está de luto. Acaba de fallecer Modesto Verdura, uno de los mejores lanzadores de nuestras series nacionales en los años 60.

Fidel Castro Ruz y el pitcher cubano Modesto Verdura.Fidel Castro Ruz y el pitcher cubano Modesto Verdura.
Fidel dialoga con Modesto Verdura. (Foto: Archivo)
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El béisbol cubano despide a uno de los mejores lanzadores de nuestras series nacionales en la década del 60: el espirituano Modesto Verdura Alfonso.

Nacido el 14 de marzo de 1936, en Jatibonico, este tirador que en sus buenos tiempos gozaba de excelente velocidad y rápida curva, falleció el pasado 30 de enero, a los 82 años de edad.

Verdura, uno de los 116 hombres que echaron a andar nuestras series nacionales, en 1962, fue el primer serpentinero en conquistar la llamada triple corona de pitcheo, cuando vistiendo el traje de Azucareros, en 1963, lideró los casilleros de promedio de carreras limpias con 1.58, victorias (7), empatado con Manuel Alarcón y ponches propinados (55).

Ese fue un gran año en la carrera del estelar monticulista, quien venció en esa temporada cinco veces a Industriales, que terminó siendo el monarca de aquella II serie.

Meses después, en los Juegos Panamericanos de Sao Paulo, 1963, se convirtió en el primer lanzador criollo en derrotar en dos oportunidades a Estados Unidos en una misma cita, después del triunfo de la Revolución.

En el primero de sus triunfos no tuvo que excederse mucho, pues fue apoyado por una gran ofensiva de sus compañeros que fabricaron 13 carreras, mientras él aceptaba una. En el segundo choque contra los estadounidenses si tuvo que meter el brazo para doblegarlos, 3 a 1.

Un año antes, en 1962, había integrado el equipo que compitió en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Kingston, Jamaica, aunque allí los de la Mayor de Las Antillas quedaron fuera del podio.

Verdura tuvo otra excelente contienda nacional en la VII Serie (1967-1968), en la cual encabezó el departamento de ganados y perdidos con 11 y 0. En total intervino en 8 campeonatos en los cuales ganó 32 desafíos y perdió 20 y trabajó para 2.56 de efectividad.

«El caballo soy yo»

Tuve la oportunidad de conversar muchas veces con Modesto Verdura, principalmente cuando escribí mi libro Fidel nunca se poncha y él me contó sobre varios de sus encuentros con el Comandante en Jefe.

Me comentó que le lanzó dos veces en series nacionales. La primera el domingo 25 de febrero de 1962 en el estadio Latinoamericano, cuando el Coloso del Cerro sirvió de escenario a una hermosa jornada de fiesta beisbolera, en la que se celebró el Día de la Pelota, con la presencia de Fidel y Osvaldo Dorticós Torrado, entre otros altos dirigentes de la Revolución.

Al terminar el primer desafío del doble juego programado con apretada victoria de Habana sobre Azucareros, 4 carreras a 3, se efectuaron varias pruebas de habilidades y posteriormente en medio de una extraordinaria ovación, Fidel tomó el bate en las manos y empuñó frente a los lanzadores que tendrían la responsabilidad de escalar la lomita en el partido de fondo: Modesto Verdura y el matancero Manuel Enrique Amorós Hernández.

Tras pitchearle al Comandante en Jefe, Verdura desde el box de Orientales doblegó en cerrado duelo, 2 a 1, a Amorós Hernández que vestía el uniforme de Occidentales.

La otra ocasión en que le lanzó fue el 10 de febrero de 1963, al arrancar la segunda serie nacional.  Poco tiempo antes de comenzar el partido entre Azucareros y Orientales llegó Fidel. Su entrada en el terreno originó una ovación que se prolongó por mucho tiempo.

El Comandante en Jefe habló para todo el país a través de la radio y la televisión. «Ahora sí estamos celebrando un campeonato nacional». Luego, se dejaron escuchar las notas del Himno Nacional  ante una gran concurrencia que congestionó el «Latinoamericano». Al concluir el himno, Fidel se dirigió al plato para batearle a Modesto Verdura. Primero conectó un foul y después disparó jit, para dejar inaugurada la II Serie Nacional de Béisbol.

Pero de sus encuentros con Fidel, le gustaba recordar una simpática anécdota ocurrida en uno de esos partidos en que el mandatario cubano iba a batear la primera bola y le preguntó a Pedro Chávez: «¿Quién va a pitchear hoy?» «El caballo», respondió Chávez. ¿Y quién es el caballo?, preguntó Fidel y Chávez respondió: «Modesto Verdura». Entonces en tono de broma Fidel le dijo:  «Aquí el caballo soy yo».

Me confesó Verdura que los viernes, cuando no se jugaba beisbol en la serie nacional, muchas veces vino a buscarlo a él y a José Luis Sarduy para jugar a la pelota. «Siempre yo estuve en un equipo y él en el otro. Una vez me dijo: "Verdura, ¿por qué tu siendo tan delgado tiras tan duro?". Y a mí se me ocurrió responderle: "Será porque soy del campo, de allá de La Angelina, en Jatibonico".

       

 

Se han publicado 1 comentario

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  • Pedro Nolasco

    MODESTO VERDURA
    Yo tuve el privilegio de verlo lanzar en aquellas preciosas primeras Series Nacionales. Él y su hermano Domingo que también lanzaba, pero sin aquellas condiciones privilegiadas que tenía ¨Paíto¨ cómo lo apodaban.
    Lo vi jugar muchas veces porque en aquellos tiempos anteriores a la División Político Administrativa, el representaba a S. Spíritus y entre ellos y el equipo de Santa Clara estaba frecuentemente el campeón de Las Villas. Se daban juegos muy reñidos. Se jugaba sencillo el sábado y doble juego los domingos. Con aquel equipo, Modesto Verdura lanzaba frecuentemente el sábado para estar disponible el domingo por si había que relevar. Pero además cuando no salía a lanzar, jugaba de jardinero y ocupaba el cuarto o quinto turno al bate. ¡Ah! Y corriendo las bases era rápido y habilidoso.
    Verdura tenía una recta tremenda y una gran curva y según algunos peloteros de aquella época eran todavía más efectivas porque hacía los mismos movimientos para una que para la otra. Me contaron otros peloteros que de forma transitoria le sirvieron para calentar el brazo, que aunque al principio del calentamiento tirara flojo, ¨la bola le pesaba¨, es decir que se sentía diferente al caer en la mascota, en comparación a otros envíos de igual velocidad lanzados por otros pitcher también veloces. Eso es un enigma que he oído decir sobre algunos otros lanzadores y ese enigma se lo dejo a los físicos.
    Lindos tiempos aquellos anteriores a los Estadios Sandino y Huelga que vinieron después. Aquí se jugaba en el 26 de Julio que se llenaba desde la mañana porque en aquellos tiempos todos los jugadores del equipo nacional jugaban el campeonato de base con su pueblo. Esa es una generación digna de reconocimiento porque fueron los iniciadores, los que levantaron el interés de todos nosotros que se había ido del brazo del Habana o el Almendrares. Ya no estaba Formental, Pedro Ramos o Camilo, pero teníamos a Montejo, ¨Martillo ¨ Abreu, ¨Macho Colás o Inocente Miranda. Y frente a los nuestros, estaba, brillando como pocos, Modesto Verdura.
    Mis condolencias para su familia y para el deporte espirituano.