Cambios técnicos en 17 Federaciones Nacionales después del Mundial 2026.

Zidane, Márquez, Xavi y Forlán encabezan la lista de los 17 seleccionadores que inician su trayectoria como directores técnicos de Federaciones Nacionales.

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Diego Forlán, nuevo director técnico de Uruguay.
Con Diego Forlán, Uruguay busca establecer las bases de un recambio generacional. (Foto: Tomada de Internet)
Niurys Castillo Hernández
Niurys Castillo Hernández
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15 Agosto 2026

El Mundial 2026 cerró un ciclo competitivo. Sin embargo, la final de New York inició un debate profundo sobre el rumbo que tomarían las selecciones nacionales. Revitalizar el juego, el retorno a la escencia del escudo y el mantenimiento del legado histórico han sido las órdenes que, desde las federaciones condujeron a la disposición de 17 cuerpos técnicos.

La designación de figuras como Xavi Hernández en Países Bajos, Rafael Márquez en México y Diego Forlán en Uruguay refleja una tendencia clara: construir proyectos con referentes que conocen, viven y suenten la camiseta desde dentro. Pero, ¿por qué tomó tanto auge esta revolución futbolística?

Según medios especializados L' Equipe, Marca y ESPN más del 30 % de los técnicos que participaron en el Mundial México- Estados Unidos- Canadá fueron reemplazados después de la actuación en el evento. En este apartado, Europa lidera las estadísticas con ocho relevos nacionalistas.

Tras un cierre de 14 años como DT, Didier Deschamps colgó las directrices francesas, y medios locales señalan a Zinedine Zidane como principal candidato. En su paso por el Madrid Zizu demostró sus aptitudes como cabeza de vestuario, por lo que se espera que Francia continúe siendo una de las favoritas, tanto a nivel regional como del orbe.

Xavu Herbñabdez, Dt de Países Bajos.
Xavi intentará adaptar la intensidad de Países Bajos para fortalecer el dominio del centro del campo y ampliar el área ofensiva. (Foto: Tomada de Internet)

Alemania estuvo en la otra cara del ciclo. Con una década alejada de los títulos y la élite europea la Federación Alemán de Fútbol apuesta por la sabermetría de Jürgen Klopp. Su capacidad de aunar diferencias y rescatar legados lo hace el candidato ideal para dirigir a los Campeones de 2014.

Javier Aguirre fue reemplazado por Rafael Márquez, confirmó ESPN Deportes al anunciar el nombre del nuevo seleccionador azteca. Por su parte, Croacia cedió el lugar a Slaven Bilić, Bélgica busca sustituto para Rudi García y Portugal se suma a la vacante tras la finalización del contrato de Roberto Martínez.

En rueda de prensa con medios nacionales e internacionales, Diego Forlán asumió como técnico interino de la Selección Nacional de Mayores y la Sub-20. Según reportó el medio Ovación, el exdelantero charrúa pretende dar una oportunidad a Luis Suárez si alcanza el nivel establecido para un último baile en la cita de 2030. Dichas declaraciones se hicieron eco de un reclamo orquestado por la hinchada celeste, tras la ausencia del nueve, y el papel de la selección, en este 2026.

La sorpresa de la semana fue la designación de Xavi Hernández como seleccionador de Países Bajos. De acuerdo con la información de Marca y De Telegraaf, la estrella española tiene contrato hasta 2030 y su objetivo principal es recuperar el juego táctico de la Naranja Mecánica.

Sin embargo, la historia reciente muestra que no todos los ídolos triunfan como entrenadores. Casos como Maradona en Argentina o Stoichkov en Bulgaria evidencian que la pasión no siempre se traduce en resultados. La gestión de grupo, la presión mediática y la táctica moderna requieren habilidades que van más allá de la experiencia como jugador.  

Los exjugadores aportan algo que los técnicos de carrera rara vez tienen: legitimidad emocional. Márquez y Forlán fueron capitanes y símbolos de sus selecciones; Xavi, aunque no jugó para Países Bajos, representa un modelo de fútbol admirado y respetado globalmente. Su llegada genera ilusión, cohesiona al vestuario y conecta con la afición. En la última década, solo algunos ex lograron consolidarse como técnicos: Didier Deschamps con Francia y Gareth Southgate con Inglaterra son ejemplos exitosos.  

La tendencia de confiar en exjugadores como técnicos es un arma de doble filo: puede revitalizar proyectos y devolver ilusión, pero también corre el riesgo de caer en la nostalgia sin resultados tangibles. El Mundial 2030 será el verdadero examen para esta nueva camada que, más allá de su pasado glorioso, deberán demostrar que pueden construir futuro. 

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