Apenas unas horas después de conocerse el deceso del joven pugilista de 19 años de edad Yerandy Fuentes López, debido a una muerte súbita, según el dictamen forense del Instituto de Medicina Legal, el boxeo cubano volvió a enlutarse con otra triste noticia: el fallecimiento de Candelario Duvergel Odelín, a causa de un infarto.
Natural de la oriental provincia de Guantánamo, Duvergel fue reconocido en los cuadriláteros del patio y foráneos como un artífice de la riposta.
Las primeras referencias sobre él me llegaron en mi época de estudiante de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, allá por el año 1982, cuando en ocasión de uno de los topes bilaterales entre las escuadras de Cuba y Estados Unidos, Duvergel se batió de tú a tú con el formidable Mark Breland, quien se había alzado con la presea dorada en la división de los 67 kilogramos, en la tercera cita del orbe realizada en Munich, entonces República Federal Alemana.
A partir de ahí, boxeando en los 63.5 kilos o en los 67, su presencia en los podios de premiaciones en eventos de jerarquía fue una constante. Solo le faltó una medalla en citas estivales, pues cuando estaba en su momento de esplendor, nuestro país dejó de asistir a las Olimpiadas de los íngeles-1984 y Seúl-1988.
Terminó como subcampeón mundial de los 67 kilos en Reno-1986, donde sucumbió ante el estadounidense Kenneth Gould y cinco años más tarde, en Sydney-1991, se colgó el bronce en los 63.5. En honor a la verdad, Duvergel poseía atributos suficientes para haber llegado aún más lejos en justas universales.
En Juegos Panamericanos se proclamó monarca en los 63.5 en Caracas-1983 e Indianápolis-1987, oportunidades en las que aventajó en los pleitos por el título a los norteamericanos Jerry Page y Todd Foster, respectivamente.
Asimismo, en 1990, se vistió de oro en la Copa del Mundo y en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, estos últimos con sede en Ciudad México.
Ocho veces se ajustó la faja de campeón en los torneos nacionales Playa Girón y en seis ocasiones se anexó el metal áureo en la lid que rinde tributo a Giraldo Córdova Cardín, joven pugilista de 22 años, caído en el asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953.
Con la muerte de Candelario Duvergel suman tres los medallistas cubanos del campeonato mundial celebrado en Reno, hace 30 años, que han desaparecido físicamente. En el 2012 fallecieron Teófilo Stevenson, que en esa confrontación de los puños se coronó por tercera ocasión en los supercompletos, y Arnaldo Mesa, bronce en los 54 kilos.