Memorias de un boxeador

Dicen que anda medio olvidadizo, pero Rolando «Chico» Morales recuerda muy bien aquellos días cuando ganaba la felicidad a base de puñetazos.

Rolando «Chico» Morales
Rolando «Chico» Morales. (Foto: Leslie Díaz Monserrat).
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Para Rolando «Chico» Morales la fórmula de la felicidad contiene unos cuantos puñetazos. El peor golpe que ha recibido en su vida ha sido tener que bajarse del cuadrilátero, colgar los guantes en el mundo profesional.

Al deporte de los puños llegó casi de niño. Tenía unos 15 años cuando compitió por primera vez. Pertenecía a los pesos ligeros y todavía conserva las huellas de un cuerpo atlético.

Dicen que a veces olvida las cosas, pero recuerda bien sus actuaciones en Nueva York, Miami, Venezuela…

«Una vez gané 4000 dólares en una pelea», afirma y asegura que ya no le queda ni un centavo de la hazaña.

«Cuando tenía dinero me decían Don Tomás y ahora que no tengo, me llaman Tomás y nada más», jaranea.

Ahora puede imaginarse en medio de una pelea. Esquiva un golpe, saca la derecha, le pega fuerte a su adversario.

«La verdad es que di mucho, pero también me dieron cantidad».

Dicen que perdió muy pocos combates. Nació en Morón y llegó a Manicaragua por cosas de la vida y en ese pueblo trabajó como entrenador.

Con admiración recuerda a Rocky Marciano, Teófilo Stevenson, Adolfo Horta…

Tiene tres hijos, una hermana y más de 70 años. Vive en el asilo de ancianos de Manicaragua. «Pero solo hasta que regrese mi hermana que está fuera del país», aclaró.

Allí, rodeado de un grupo de ancianos que se balancean en los sillones azules, disfruta del privilegio de ser la celebridad.

Dicen que hay cosas que ya no recuerda, pero se pone en guardia y alinea los puños con la pose que tiene todo gran campeón.

Se han publicado 7 comentarios

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  • Hater

    "Memorias de un boxeador....dicen que anda medio olvidadizo..."
    Ya empezamos mal. Pero no es eso, no existen tales memorias en el artículo, apenas una más que breve reseña de un ex boxeador del que seguimos desconociendo todo.
    El hombre tiene buen porte, todavía intimida, le quedan muchos golpes por lanzar todavía. Faltó un esfuerzo para conocerlo mejor.

  • Leslie Díaz Monserrat

    Querido Hater, el aparente contrasentido es intencional, es un juego de palabras entre lo que olvidamos y lo que seguimos recordando cuando la mente nos juega malas pasadas y tambalea la lucidez. También es un guiño a nosotros, a que recordemos lo grande que fue Chico. Le aclaro que no es un artículo, sino una breve reseña o semblanza. Lo encontré de casualidad mientras hacía otro trabajo. No faltó un esfuerzo mayor por conocerlo, este trabajo no es el recuento exhaustivo de una vida, sino una sutil invitación a volver sobre la memoria y recordar. De todas maneras, agradezco más las críticas que los halagos. Los halagos pueden encender el orgullo, los señalamientos ayudan a crecer.

  • Hater

    Leslie, mi intención no era hacer una crítica destructiva, sólo quise expresar mi primera impresión al leerla. No me parece mal pero me quedé con ganas, por eso agradezco tu respuesta y la invitación a buscar más información sobre esta persona. Entre otras cosas sus peleas con Mantequilla Nápoles, Len Mathews o Tommy Tibbs. También la buena impresión que causó en Angelo Dundee al verlo boxear.
    Agradezco tu respuesta y creo en tu capacidad porque otras veces lo he señalado. Mucha suerte, también para Chico Morales.

  • Lunar

    El escritor manicaraguense Pedro Pérez Villol ha realizado desde hace algunos años una profunda investigación biográfica sobre Chico, que fue su entrenador en los años en que Pedro fue boxeador. Este es un libro que los aficionados al boxeo deberían leer si es que un día tiene la suerte de ser publicado.

    • Pedro Nolasco

      Me uno a ese ¨ojalá ¨ de Lorenzo. Los mas viejos le debemos a las nuevas generaciones todas esas historias de una época y un deporte muy duros, donde para imponerse había que ser igualmente duro.
      El Chico logró esa dureza dentro del ring y sin embargo no perdió la afabilidad por eso se ganó el respeto de muchos que lo conocimos.
      Ahora se está haciendo bastante por rescatar la historia del béisbol porque queremos que se reanime. Ojalá se pueda hacer tambien algo por el boxeo profesional aunque - con razón- no queramos que vuelva.

  • Pedro Nolasco

    Me alegra saber del ¨Chico¨.
    Lo conocí hace alrededor de diez años porque venía a Santa Clara a visitar a alguien, familiar, amigo, no recuerdo.
    Solía venir por el Parque Vidal donde quedaban algunos de sus admiradores, todos muy viejitos, claro.
    Era moderado, tranquilo, aceptaba elogios sin fanfarronería y bromas sin mal genio.
    Los que lo vieron pelear cuentan que sobre todo era muy guapo, fajador constante. Pero muy buena persona fuera del ring.
    Me alegra saber de él y probablemente merece algun trabajo mas detallado.

  • Jorge Menejias

    Hoy fue que leí este escrito sobre Chico Morales. Tuve el honor y placer de conocerlo y compartir con él cuando estuvo entrenando niños en Remedios. Al principio la relación fue un poco áspera, chico tenía un carácter peculiar, en poco tiempo demostró ser un compañero extraordinario. Lo recuerdo y seguro muchos de los que iban al gimnasio, haciendo suiza con una rapidez de un joven atleta, ningún presente lo igualaba cuando eran retados por él. Gracias por el trabajo.