Piropos: civilización contra barbarie

El piropo, más que una expresión de cubanismo, ha devenido vulgaridad y misoginia en la sociedad cubana actual.

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Piropear, más que un acto de sana «frescura», constituye parte de la idiosincrasia del cubano. ¿Cuántas veces nosotros, mujeres y hombres, hemos recibido el elogio de algún desconocido(a)? Desde frases hechas y trilladas, aspavientos de falsos infartados, hasta juramentos de improvisados «astronautas», diariamente se inventan nuevos y simpáticos piropos. En no pocas ocasiones, pese al atrevimiento de quienes los «sueltan», hemos tenido que mostrar una tímida sonrisa para evitar la carcajada.

Caricatura de Alfredo Martirena sobre los piropos.
(Ilustración: Alfredo Martirena)

El piropo, hermano de la picaresca, se ha consolidado a través de temas de la cancionística y oralidad popular cubanas. «Si tú cocinas como caminas hasta la raspa me como yo», gritó cantando un panadero a una mulata salsosa. «Niño, ¿tu mamá es escultora? Porque hace unos muñecos…», fue la expresión de una joven de secundaria que pretendía «enamorar» a un muchachón del preuniversitario. Sin embargo, otros piropazos son más conservadores y, según un joven vecino, «una chealdad». Algo así como ''Si me pides te bajo la luna'' puede convertirte en chico muerto… hay que ser más original», me explicó mientras disertaba sobre los nuevos piropos «que dan en el clavo».

Sin embargo, más que una expresión de cubanismo, ha devenido vulgaridad y misoginia en la sociedad cubana actual, hasta traspasar los límites del sano juicio para entrar en terrenos de la vulgaridad y la desvergüenza.

Ningún ciudadano tiene el derecho de ofender verbalmente, aunque en términos de cortejo, a otro. Actualmente, un sinfín de piropos «a la moda» constituye abierta muestra de incultura social, pobreza de espíritu y discriminación de género, expresiones totalmente demandables por la intimidación que encierran.

Pero sin lugar a duda, es el sexo femenino el más vulnerable ante semejante «barbarie» lingüística. Muchas de esas frases, impropias para cualquier medio de prensa, expresan abiertas no, «explayadas» alegorías al acto sexual o a nuestras «partes» más íntimas. Otras tantas, grotescas expresiones como «¡Yegua!» y «¡Cachorra!», lejos de lograr el cortejo —que ha de ser el fin— terminan en reprochables actitudes que rozan en la enferma psiquis de unos tantos «piropeadores».

El reggaetón y el trap, tendencias musicales de moda, incitan a la desmesura y a la violencia verbal. Y peor aún, nuestra variante cubana del español ha ido aceptando dichas expresiones y palabras obscenas, sin resistencia social y lingüística alguna.

Y si continuamos ampliando la lista, un cúmulo de expresiones alega el supuesto carácter femenino de prostitución y facilismo, herencias todas de la insolente apertura que se les ha regalado a ciertos y determinados ejemplares de la música cubana e internacional. Entonces, el hecho va colapsando, traspasando diametralmente los terrenos de lo social y lo lingüístico, para herir los cimientos de la cultura.

Si bien no podemos controlar ni la pandemia de la descabezada música «de moda», ni la epidemia del seudopiropo, podríamos al menos evitar las aberrantes provocaciones con correctas normas del vestir. Aunque, a veces, ni un vestido por los tobillos nos salva del ¿elogio?

Piropear es un tipo de cortejo, de carácter cultural, para socializar entre géneros. No dejemos que las (no) normas de nuestra  «civilización» corroan una expresión que, por sexualidad y naturaleza, debería resultar galante.

  • Juan Antonio Hernandez Caraballo

Dígame Yinet Jiménez Hernández su opinión sobre el siguiente piropo: ¨¨ Si yo fuese el mar y tú una roca, haría subir la marea para besar tu boca¨¨


  • Juan Antonio Hernández Caraballo

El tema de los piropos es tan antiguo como el desarrollo de la civilización humana, no sé si será cierto que los hombres primitivos piropeaban con una maceta sobre la cabeza de las damas, pero es verdaderamente bello en la actualidad decirles a las muchachas piropos apropiados, sin grosería, oportunos. Por ejemplo yo le podría decir a usted hoy amiga periodista Yinet Jiménez Hernández, que ¨¨yo quisiera tener una flor como usted diariamente en mi jardín¨¨, dejando a un lado edad y distancia, es un piropo decente. Se podría afirmar que el piropo es un condimento ligero, agradable, casi desinteresado en el bregar cotidiano por las calles entre los hombre y mujeres de nuestra sociedad, cuando aun nunca se hayan visto. Pero es una verdad como un templo que cuando una dama regresa a la casa después de un día de trabajo o de paseo y no haya recibido un piropo es causa de una sustancial preocupación, quizás se revise el vestuario, el uso de los cosméticos, o el estilo del peinado y las más entraditas en años irán directamente al espejo para ver si están ya comenzando las paticas de gallinas o incipientes arruguitas. También es verdad que a casi todos los hombres le gustan piropear y a casi todas las mujeres le gustan ser piropeadas. Pero como usted bien dice en su trabajo ¨¨piropear es un tipo de cortejo, de carácter cultural, para socializar entre géneros. No dejemos que las (no) normas de nuestra «civilización» corroan una expresión que, por sexualidad y naturaleza, debería resultar galante.¨¨
Pero la sociedad debe comenzar a pensar que los hombres también tenemos derechos a ser piropeados por las damas, al pasar los tiempos las costumbres y hábitos se transforman y evolucionan, muchas cosas ya en nuestra época son muy diferente en las relaciones entre hombres y mujeres,¿por qué el piropo no puede formar parte de esa evolución?.

  • osmany

Con lo linda que es usted debe recibir a diario muchos piropos, si te veo por lo menos tendras el mío. saludos

  • acc

Mi corazón, tienes 100% de razón, pero que hombre que se respete en este mundo, no sería capaz de piropear ese rostro tan bello que tienes. Es cierto, hemos perdido muchos valores y considero que en ello, hasta se pierde nuestra cultura, pero lo peor es que hasta nuestras jóvenes les gustan esos piropos vulgares, porque están de "moda", es horripilante escuchar en plena calle, frente a públicos de todas las edades, palabras obscenas dichas por personas de todos los sexos y de todas las edades, lo mismo en un ómnibus urbano, que en una cola, o simple mente gritado desde un auto a toda garganta a una bella mujer, que antes de sentirse orgullosa, la hace enrojecer de la pena, este trabajo suyo, aunque es un granito de arena, contribuye a resolver estos problemas, tengo 53 años, pero me alegra que jóvenes como usted, traten estos temas, si todos ponemos un granito de arena, se convierte en una montaña que tapa todas estas barbaries. Felicitaciones

  • juan

Me gustó su comentario. El español es tan rico y se utiliza tan poco. Escucho en ocasiones barbaridades que son muy ofensivas.. Cuando vi su rostro y la foto exclamé como es posible que a una joven con tantos atributos naturales e intelectuales la hayan ofendido.

En nombre de los hombres le pido disculpas su bella y cándida imagen solo merece ternura

  • Clara Egues

Todo muy real Yino
Cariños y éxitos en tu carrera de Periodismo

  • Clara Egues

Así es Yino
Besitos ante todo.
Muy cierto .
Hay piropos bonitos y otros asquerosos.Alagar a una persona sin faltar el respeto es saludable pero hay hombres vulgares que no pueden ni abrir la boca.
Te quieto mucho prima
Te deseo éxitos en tu carrera de Firologa y Periodista.

  • Joel Yu Martinez

Coincido plenamente con UD,y digo mas,no creo en el seudo piropo,pienso que ya con la no floracion de valores positivos,el piropo junto a ello va en via de extincion.Muchos,pero muchos jovenes incluso desconocen lo que es un piropo,su concepto y su objetivo.Sin dudas,es algo mas para lamentar.

  • Leonel torres

Yo felicito a esta joven por escribir de un tema como este. La sociedad latina y especialmente la cubana le otorga a la mujer un pedestal de honor. Por lo menos asi pensamos los q casi llegamos a casi 7 decadas. Actualmente el mundo se ha sexuado por completo y hasta los productos , q las tiendas ofrecen para inicios del curso escolar, tienen mensajes sexistas. Todo es un bombardeo de sexualidad que no siempre influye positivamente -a mi juicio- porque se deja a un lado el encanto de las cosas y de las personas. . Musica, videos clips, anuncios, programas, todo se salpica de sexo con concepciones demasiado materialistas y evidentes, q dejan a un lado el idealismo de las cosas. Ahora bien, en cuanto a admirar la belleza, esto no es un pecado, para mi es una confirmacion de la personalidad de cada cual y el nivel de inteligencia y cultura conque se aborde y manifieste ese sentimiento que causa la belleza en cada cual. Unos piropos son comicos, otros son ardientes, otros adecuados y algunos "démodés"; pero cuidado con estos ultimos porque todo lo nuevo se construye sobre lo viejo. Entregar admiracion a lo lindo cuya representacion final es una mujer, es lo mas humano que existe en este mundo y entregarlo o manifestarlo nos hace mas humanos y mas personas, porque todos necesitamos expresarnos cuando se trata de impulsos positivos y halagadores: ya sea de un hombre a una mujer o viceversa. Uno de los piropos mas lindos q he conocido es cuando en una cancion de la vieja trova, alguien le dice a una mujer que: "cuando cierras los ojos parece q va cayendo la tarde" Yo particularmente, vuelvo a felicitar a esta joven y si me pidiera algun consejo le diria de corazon, que no se exponga mucho en estos tiempos de resplandor al sol , porque sucede q hasta los bombones se derriten.