Debate constitucional en torno al Presidente

Los artículos 121 y 122 están entre los más debatidos del proyecto constitucional cubano.

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Amplio debate ha suscitado en el pueblo lo referente a la edad mínima y máxima para ser presidente de la República, y también lo relacionado con el límite propuesto de solo dos períodos presidenciales.

Muchos abogan por eliminar la edad límite de 60 años y, sobre todo, por quitar esa «camisa de fuerza» legal de reducir a solo dos los mandatos presidenciales. Otros apoyan el texto constitucional, tal y como lo recogen los artículos 121 y 122, pero casi siempre, de un modo u otro, sugieren modificaciones, incluida la elección directa del mandatario del país.

Edad para presidente
(Ilustración: Martirena)

Junto a los artículos referentes al matrimonio igualitario, el de la concentración de la propiedad y el cargo de gobernador y su elegibilidad, están entre los asuntos que mayores niveles de polémica han provocado.

Más, si nos remitimos a la experiencia cubana, las constituciones mambisas, con la excepción de la de Baraguá, en 1878, estipularon la edad mínima para ser presidente, así como los requisitos para ocupar tan alta investidura.

La de Guáimaro, en 1869, lo recogía en su artículo 17: Para ser Presidente se requiere la edad de treinta años y haber nacido en la Isla de Cuba. En tanto, la de Jimaguayú, en 1895, estableció un Consejo de Gobierno y decidió que para presidirlo se requería «la edad mayor de 25 años».

Más explícita era la Constitución de la Yaya, aprobada en octubre de 1897, pues, según el artículo 19: Para ser Presidente o Vicepresidente se requiere ser cubano de nacimiento o ciudadano cubano con más de diez años de servicios a la causa de la Independencia de Cuba; haber cumplido la edad de treinta años.

Luego vendrían los dos textos constitucionales en la etapa republicana. La Constitución de 1901, lastrada por el apéndice de la Enmienda Platt, la cual en su artículo 65 exigía haber cumplido cuarenta años de edad y el artículo 66 que regulaba la duración del cargo en cuatro años consignando, además, que «nadie podría ser Presidente en tres períodos consecutivos».

Y la Constitución de 1940 –en su momento la más avanzada del continente- la cual establecía en el artículo 139 que para ser elegido presidente de la República se necesitaba haber cumplido los 35 años de edad y en el artículo subsiguiente definía un único mandato de cuatro años.

La Constitución Socialista de 1976 instituyó en su artículo 91 un grupo de atribuciones al presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, sin delimitar edad mínima alguna ni tampoco períodos de mandato.

Y aunque el actual proyecto sí lo hace, con 35 años como mínimo, nada de esto es privativo de Cuba, pues el 73 % de las constituciones en el mundo también regulan la edad mínima para aspirar a la presidencia.

En el caso de América Latina los rangos de edades van desde los 25 años, como en Nicaragua; los 30, en Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Honduras, República Dominicana, Venezuela; los 35, que exigen Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador, México, Paraguay, Panamá, Perú y Uruguay, hasta llegar a los 40 años de edad definidos en Guatemala.

Es preciso aclarar que estas constituciones latinoamericanas distan de otras similares europeas que no cuentan con requisito mínimo de edad. Por ejemplo, en Dinamarca, España, Francia, Noruega y Reino Unido, el requisito para postularse a dirigir el país son 18 años:  la mayoría de edad, que da derecho al voto.

O sea, constitucionalmente es práctica común definir la edad mínima para dicho cargo. Tampoco es nueva la delimitación de períodos de mandatos, algo muy válido en aras de evitar acomodamientos en el cargo. Incluso, casi todas las naciones del mundo  regulan en sus respectivas cartas magnas el tiempo de la presidencia; por lo general, ajustado a lapsos entre cuatro y cinco años.

Quizás lo novedoso en nuestro proyecto radica en la edad máxima de 60 años para optar por vez primera a la presidencia, aunque, una vez sobrepasada esa edad pueda aspirarse a un segundo mandato, si ya se ostenta la alta investidura gubernamental.

Experiencias positivas de un lado o del otro las hay, tanto en Cuba como en el mundo. Fidel asumió las riendas del poder en Cuba con 32 años de edad y gobernó con probidad y honradez hasta que sus fuerzas lo permitieron; en tanto Raúl, su legítimo sucesor, condujo lo destinos de Cuba desde el 2007 hasta este 2018 cuando cronológicamente ya rebasaba las siete décadas de vida.

Mientras Díaz-Canel, continuidad de la Revolución, asume la presidencia de los Consejos de Estado y de Ministros cercano a los 60 años y prueba, con un sistema dinámico de trabajo y vínculo estrecho con el pueblo, estar capacitado para  continuar desarrollando y llevando adelante la obra iniciada hace 150 años.

Como en el resto de los artículos, cada opinión será tenida en cuenta y pudieran originarse modificaciones de los artículos 121 y 122 en el texto constitucional definitivo. Y siempre serán para mejor, en aras de perfeccionar una sociedad futura más inclusiva, democrática y socialista.

De algo estamos seguros los cubanos: nuestro presidente es y será siempre un hombre honrado y comprometido. Un patriota que jamás traicionará, como dice la canción, la gloria que se ha vivido.

El pueblo dará fe de ello.

Se han publicado 5 comentarios

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  • LG

    Estimado Narciso, felicidades por el magnífico artículo. Precisamente sobre el tema de la edad límite de 60 años y dos mandatos para ejecer el cargo de Presidente de la República, fué mi primer pronunciamiento en el debate realizado en mi centro laboral, y puse como ejemplo (al igual que ud) la sobrada honradez, dedicación, fidelidad a nuestros principios, y espíritu de sacrificio que durante tantos años demostraron al frente del estado Fidel y Raul, quienes por iniciativa propia renunciaron a sus cargos cuando se percataron de que sus facultades físicas estaban declinando. Entonces me pregunto. ¿ Por qué si ellos pudieron hacerlo, no pudiera hacerlo en un futuro Diaz Canel, sin necesidad de limitarlo a 2 mandatos ó a la edad de 60 años?. Máxime cuando está demostrando sobrada capacidad de dirección, liderazgo y apego a la ética de sus antecesores, además de incorporar el nuevo estilo del contacto directo y constante con el pueblo, lo cual sin dudas le aportará el apoyo mayoritario de la población mientras mantenga sus facultades físicas y mentales. Soy del criterio, y me preocupa muchisimo, que en las altas esferas del país no abundan los dirigentes jóvenes con esas cualidades. No voy a mencionar nombres, pero recuerden que en el pasado no tan lejano hubo que separar a ciertos personajillos de sus cargos de directivos en las altas esferas del país por actos de corrupción y actitudes no acordes con nuestros principios. Entiendo que en nuestra Cuba de hoy deben ser cambiadas muchas cosas en el orden económico y social, y que eso solo se logra con mentes frescas, dispuestas al cambio, pero regresar al capitalismo JAMAZ. Ahh, y felicidades por actualizar la sección de Opinión, ya era hora. Gracias y espero me publiquen.

    • Narciso

      Muchas gracias por sus elogios y por considerar los niveles de actualización de la página de Opinión. Saludos

  • Elvis

    Con la edad de 35 años para poder ser presidente estoy de acuerdo la persona tiene que alcanzar cierta madurez política que no se alcanza en 3 ni en 5 años con lo que no estoy de acuerdo es con el limite de edad y de los 2 mandatos Diaz-Canel esta bien preperado y con un estilo de trabajo que gusta al pueblo por que no puede estar en el cargo no solo 2 mandatos quizás 3 o 4 si es la persona capacitada pues como dijo Raúl el fue prácticamente el único de aquella docena que logro resistir y con resultados. Ojala aprueben una modificación a esas propuestas yo pienso que si el pueblo cubano es sabio. Muchas felicidades por el articulo.

    • Rafael Toledo

      Muy interesante su escrito y valiente además, sin embargo 60 años de dirección política y social por prácticamente 2 líderes históricos han dejado a parte de nuestro pueblo con falta de objetividad política. Si nuestro pueblo sólo cuenta con 2 hombres capaces de dirigir al país en 60 años y ahora ven como lógico que el actual presidente pueda hacerlo por el mismo periodo (teóricamente) solo muestra un desconocimiento político en referencia a la consolidación y no alternancia de poder. No es la condición física y capacidad mental los únicos parámetros necesarios para dirigir un país. En una “democracia “ la alternancia y acceso al poder son la base política del sistema. De todas formas hace 10 años atrás no se vería un escrito como el suyo en ningún periódico de nuestro país. Vamos bien al respecto, gracias por el espacio.

  • José David

    Considero que los límites establecidos en el Proyecto Constitucional están bien concebidos. Hoy nuestro Presidente y coterréneo ha demostrado una capacidad de trabajo extraordinaria, pero ¿podrá mantener ese ritmo dentro de 10 años, cuando el señor almanaque se haga más fuerte?. Además, que no sea Presidente no quiere decir que no pueda estar en otras esferas de la Dirección del país y aportar su experiencia y sapiencia al que deba enfrentar entonces esa tarea. Por otra parte, Cuba y el resto del mundo ya no son lo que fueron años atras, se hace cada día más compleja la dirección de un país y en especial el nuestro, abocado a la lucha sin cuartel y cada día más fiera contra la hegemonía imperial de nuestros vecinos norteños, que tampoco han cejado en su empeño de acabar con nuestro proyecto social.