El viaje

Una reflexión sobre la vida, esa que muchos asumen como una competencia.

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Muchos asumen la vida como una competencia. Conciben el éxito como un proceso de ascenso, donde lo importante es subir, escalar, por encima de todos y de todo.

Viven en una constante comparación. Miden sus logros con los del otro. Quieren tener lo que el otro tiene para sentirse iguales o superiores.

Para ellos el destino parece una regla, y cada centímetro viene marcado por una edad y los requisitos que deben haber alcanzado para esa etapa.

Ilustración de Martirena
(Ilustración: Martirena)

Entonces, cuando el destino ─con sus incontables sorpresas─ se tuerce por el camino, llegan las frustraciones y el odio al que lo alcanzó más rápido y de forma «más fácil».

A veces, esas personas se preguntan qué hicieron y hacen mal, sin darse cuenta de que suspendieron el principal examen de la vida, ese que permite entender las esencias.

La felicidad no viene en un paquete único. Cada quien tiene que producir su propia fórmula y ponerle sus ingredientes. No hay nada malo en casarse a los 40 o volver a la universidad siendo un cincuentón. A los 60 se vale bailar como un trompo y salir a pasear con las amigas.

Para llegar a la meta no tienes que aplastar a nadie. Ayudar a otros a crecer  engrandece.

Duele ver a aparentes amigos boicotéandose por cosas simples o impensadas o a familia divididas tras comparar las potencialidades o supuestos logros de hermanos, primos…

Cada segundo de la existencia se convierte en un desafío donde deben primar los buenos valores, entre ellos, la solidaridad.

Cuando la madre toma aire y puja, lanza a la nueva criatura a una travesía incierta, colmada de obstáculos y momentos decisivos, tanto como el de la primera bocanada.

Si al momento del nacimiento se le entregara al nuevo ser un manual de uso y recomendaciones, todo sería más fácil. Pero no. Cada tropiezo se convierte en una oportunidad para crecer.

Por eso, cualquier momento resulta idóneo para cambiar el rumbo, para comprender que la vida no es una competencia, sino un viaje; que no gana quien primero llegue a la meta, sino quien más disfrute el paisaje y quien lo recorra más feliz y mejor acompañado.

Se han publicado 26 comentarios

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  • Pedro Luis González Domínguez

    LA VIDA

    La vida no es mas que un sueño,
    un sueño breve que pasa
    la muerte siempre rebasa
    al final cualquier empeño.

    La vida es como el viento
    que pasa y tú no lo ves,
    tiene momentos intensos
    en que derriba hasta una palma
    pero siempre predominan
    la brisa fresca y la calma

    La vida es como el viento
    que pasa y tú no lo ves,
    deja huellas que hacen daño
    pero estas siempre se borran
    con el pasar de los años

    La vida es como el viento
    que pasa y tú no lo ves
    por momentos pierde el rumbo
    te cambia la dirección
    pero pasa, siempre pasa
    de prisa y sin compasión

    La vida es como el viento
    que pasa y tú no lo ves,
    te da en el rostro, se siente
    pero no se deja ver
    y cuando pasa no vuelve
    se va para no volver

    El que vuelve es otro viento,
    es otro rostro, otra vida
    otro sueño, otro momento
    breve que se irá enseguida.

    Pedro Luis González Domínguez






    • Leslie Díaz Monserrat

      Muy sabias palabras, un abrazo...

    • Lidda Martinez

      Me ha encantado el poema , saludos

  • Rafael

    Que bello, cuánto aprendo cada vez que leo algo de esta periodista. Cuánta reflexión inspira. Un abrazo amiga.

    • Leslie Díaz Monserrat

      Muchas gracias, amigo, un abrazo...

  • evandroh@uclv.edu.cu

    Solo tenemos una vida. Y es mejor aprovecharla y vivir siendo feliz

    • Leslie Díaz Monserrat

      Así es...

  • Daaisy T. Rivero Leon

    Me parece un excelente y oportuno comentario, ojalase leyera por todos.

    • Leslie Díaz Monserrat

      Sí, ojalá fuera la filosofía de vida de todos...

  • Lidda Martinez

    Es asi la vida, un viaje... es mejor hacerlo en bicitaxi que en automovil para disftutarlo mejor.
    Eres especial en lo que escribes!!1

    • Leslie Díaz Monserrat

      Muchas gracias...

  • Juan Antonio Hernandez Caraballo

    La vida esta bien definida en unas viejas décimas de un autor perdido en el tiempo y son las siguientes:

    LA VIDA ES UN TREN EXPRESO
    ANONIMO
    La vida es un tren expreso
    Que recorre leguas miles,
    El tiempo son los raíles
    Y él no tiene regreso
    En él se embarcan por eso
    El nuevo, el viejo y el serio
    El bobo del magisterio
    Y el tren a todos complace
    En la parada que hace
    Los deja en el cementerio.

    Como es el tren de la vida
    El viaje no tiene fin
    Y le extiende el boletín
    Tan solamente de ida
    Cuando uno hace su partida
    Que es con gran velocidad
    Lleva la conformidad
    Aunque no vaya muy bien,
    Que va a viajar en un tren
    Con rumbo a la Eternidad

    En él se embarcan señores,
    Princesas y Mariscales,
    Ministros y Generales,
    Reyes y Emperadores
    Los Papas y los Doctores,
    Protestando con dinero
    Al llegar al paradero
    Que le llaman Campo Santo
    Allí le tiende su manto
    De tierra el sepulturero.

    La diferencia del viaje
    En ricos y pordioseros
    Consiste que los primeros
    Llevan mejor equipaje
    Pero el que a la tierra baje
    Con el correr de los días
    Los gusanos con su cría
    Le infestan la vestidura
    Dejando a la misma altura
    Todas las categorías.

  • Juan Antonio Hernandez Caraballo

    Además la vida la definió el famoso poeta español Calderón de la Barca en la siguiente décima:

    Yo sueño que estoy aquí
    de etas prisiones cargado
    y soñé que en otro estado
    más lisonjero me vi,
    Qué es la vida?, un frenesí´
    Una sombra, una ficción,
    Una idea, una ilusión
    Y el mayor bien es pequeño
    Porque la vida es un sueño
    Y los sueños, sueños son.

  • jorge

    Estimada amiga y vecina, tienes toda la razón del mundo en lo que has escrito. Haciendo referencia a tu artículo, me gustaría hacer el siguiente comentario.

    Alguien se graduó a los 24 y consiguió trabajo a los 28,. Sin embargo, puede pasar que alguien que se haya graduado a los 28 y ya tenia trabajo. También puede pasar que haya alguien que está todavia soltero y tiene un hijo pero quizás hayan algunos que estén casados y esperaron 15 años para ser padres, ó tal vez sigan esperando. Otros, tienen pareja y aman a otra, mientras puede haber quienes se aman y aún no son nada y otros que todavía siguen buscando a quien amar.

    Los seres humanos solo podemos vivir de acuerdo a nuestro propio reloj y a nuestro ritmo. Todo en esta vida es muy relativo, puede pasar que nuestros amigos o vecinos esten más adelante ó que estén más atras. Sin embargo, hay algo que debe estar muy claro, ellos están en su momento y nosotros en el nuestro.

    La vida hay que vivirla con paciencia, con fortaleza y sobre todas las cosas creer en uno mismo. Para finalizar me gustaría cerrar así. No estás tarde, No estás temprano, ..., Estás en tu tiempo…

    Te mando un gran abrazo y no te pierdas de la red. Saludos, Jorge el vecino del edificio del frente.

    • Leslie Díaz Monserrat

      Es verdad, tienes toda la razón y además escribes muy bien, un abrazo vecino y muchas cosas buenas...

  • José David

    Este artículo me lleva a los años 60, 70, cuando aún era un niño o jóven adolescente. En ese entonces aprendí a disfrutar de la sonrisa o gesto de agradecimiento cuando hacías algo que ayudara a otra persona y solo eso era la recompensa que obtenías. Más tarde aprendí a disfrutar cuando un discípulo o un hijo, al que diste las primeras herramientas, llegaba a ser un gran personaje. !Era la satisfacción de ver multiplicarse tu propio yo!. Hoy soy un Liborio más, sin grandes recursos financieros o materiales, pero con un tesoro inmenso de grandeza, !me siento muy orgulloso de ser quién soy! Y sí, mi vida es una competencia, pero conmigo mismo y si mañana soy un poquito mejor ayer, !entonces he ganado!
    Como siempre, mi estimada Leslie, gracias por tan acertada reflexión, con toda la carga que lleva ese mensaje y mi alegría por saber que aún existen jóvenes capaces de recoger el legado de nuestros ancestros.

    • Leslie Díaz Monserrat

      Gracias, José David, dices algo muy cierto, la competencia tiene que ser con uno mismo, con la necesidad de ser mejor cada día... un abrazo...

  • Yule

    Ese último párrafo es mi consigna personal, está tan bueno que se lo voy a llevar a mi pequeña de 8 años para hacerla entrar en la razón de que mejor que ganar el juego, es divertirse jugando. Mejor que ser mejor, es ser uno mismo y ser feliz con nuestro ser. Estar en paz con uno y con el mundo. Porque cada segundo vivido vale más que mil victorias si lo que uno vive nos hace crecer y enriquece nuestro espíritu. Muchas gracias por el artículo. Te hiciste una buena periodista, yo te di clases de Economía Política en la universidad... te acordarás de mi? Saludos y mucha felicidad en tu vida.

    • Leslie Díaz Monserrat

      Muchas gracias, gracias por ser mi profe también... un abrazooo

  • Osmany De Armas Matienzo

    Un artículo muy bien pensado, y a tono con la realidad de la vida. Las ideas plasmadas en el me hacen recordar las palabras de mi vieja acusándome por no tener hijos. Ya tengo 46 años y a pesar de haber tenido mis relaciones no he encontrado aún el amor de mi vida, esa mujer a quien pudiera llamar ¨la compañera ideal¨. No me considero un ogro, ni tampoco una persona exigente, al contrario soy muy sencillo y hogareño, tal ves un tanto no comprendido. Creo que los seres humanos somos lo que hemos elegido ser, pues tenemos desición de elegir.

    • Leslie Díaz Monserrat

      Así es, todos tenemos el derecho a elegir...

  • Metralla...!!!

    Si quieres ir rápido: viaja solo, pero si quieres ir lejos: Viaja Acompañado

    • Leslie Díaz Monserrat

      Pero acompañado suele ser mejor, un abrazo y gracias por leerme...

  • Guillermo

    Leslie, si usara sombrero me lo quitaría ante esta reflexión llena de sabiduría y certeza, me encanta filosofar de la vida, ¿has pensado que cuando vas caminando por cualquier lugar y miras a tu derecha dejas de ver lo que hay a la izquierda?, y quizás esa mirada; muchas veces involuntaria o sin una razón específica, te puede presentar nuevos escenarios en la vida y a la vez dejar de apreciar otros, el ser todos los días te permite comparar tu vida con una rosa, bellos colores y aroma pero con espinas en su tallo, eres tú el que decide si apreciar sólo las espinas o sólo sus pétalos, o verla como un todo, si adoptas como una realidad que lo que te pasó ayer te prepara para hoy y lo de hoy para mañana, estarás entendiendo que la vida es un aprendizaje constante y que aún en la muerte la forma en que viviste será lo que recuerden de tí, vivir implica comprometerse, compartir, aceptar, disentir, reir y llorar, y sí la comparas con la grandeza de la naturaleza es demasiada corta, por eso, como tú, me sumo a la invitación a vivirla con toda plenitud teniendo en cuenta que aún en los momentos tristes se aprende y que en cada lágrima se esconde un arcoiris, la vida siempre te presentará retos y encrucijadas, te toca a tí interpretarlos, resolverlos y seguir viviendo a tu manera y realmente siempre puedes ser mejor, gracias por el artículo.

  • Qco

    Leslie, excelente su artículo y con un gran valor en estos tiempos que vivimos. Cuento con medio siglo de carga a mis espaldas y disfruto 100% el gran regalo de vivir.

  • Pedro Luis González Domínguez

    Periodista le sugiero una reflexión sobre el final del viaje,la muerte.
    Siendo la muerte tan desagradable y tan fea tambien sobre ella se pueden escribir cosas, no tan bonitas como profundas. LA MUERTE

    La muerte, no importa el modo,
    jamás es bien recibida,
    no es justa, pero en la vida
    es lo más justo de todo,
    nos espera en un recodo
    con su manto de tristeza
    y a los vivos con certeza
    al final nos hace un guiño,
    pero cuando escoge a un niño
    reniega de su justeza.

    Donde tú menos la esperas
    la muerte te está esperando
    y nunca te dice cuándo
    hasta después que te mueras;
    no importa que no la quieras
    no necesita cariño,
    yo huraño la enfrento, riño,
    y al morir la emplazaré
    a que me diga por qué
    le arranca la vida a un niño.

    Cuando es muy grande el dolor
    la muerte hasta se agradece,
    y por momentos parece
    que morir sería mejor,
    hay quienes sienten rubor,
    se aterran y si pudieran
    de la muerte se escondieran,
    más si al morir logro verla
    trataré de convencerla
    de que los niños no mueran.

    Cuando los niños se mueren
    los padres desesperados
    tal parecen condenados
    a vivir porque no quieren;
    odian la muerte y prefieren
    morirse con regocijo;
    ese dolor sigue ahí fijo,
    jamás se cierra esa herida
    porque no hay nada en la vida
    peor que perder a un hijo.