Horarios made in Cuba

El aprovechamiento íntegro de la jornada laboral resulta esencial si de elevar la economía y subir el salario medio se trata. 

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«Al que madruga Dios le ayuda», reza el refrán, y Ramona, campesina por excelencia, lo acata. Ella vive en un asentamiento rural a varios kilómetros de la capital municipal, en un campito que solo exhibe entre sus centros de prestación de servicios una unidad de comercio y gastronomía.

Ramona despierta al «cantí’o del gallo», monta el café y se atavía con las ropas de ir al pueblo; no va a pasear, va a resolver problemas y aminorar necesidades.

Ilustración de Martirena
(Ilustración: Martirena)

Tras más de una hora de camino, se adentra en el Boulevard y se dirige a las tiendas recaudadoras de divisa, por desdicha no han abierto. En su reloj las manecillas marcan las nueve y cinco minutos de la mañana, de repente la empujan y una muchacha con uniforme le dice: «Señora, quítese del medio, que si no, quienes le venden no podremos entrar».

Ante estos hechos, decide continuar rumbo y se dirige al correo, que casualmente se encuentra cerrado por fumigación; de allí prosigue a la Empresa Eléctrica para pagar la factura del consumo de electricidad, todo «abierto y sin cola», mas es martes en la mañana y le informan que ese día hasta en la tarde no se efectúan tales trámites.

Un tanto amedrentada se encamina al mercado industrial y se lo encuentra en inventario. Como «el vena'o hala pa’l monte» y sus intentos han sido infructuosos, decide regresar no sin antes comprar pan y algunos dulces, pues allá, en su campito, «la gente no quiere trabajar y el círculo social, si abre, lo hace tarde y cierra temprano».

De camino a la terminal, una parada obligada en la farmacia detiene su andar. No hay más de veinte y tantas personas, se reconforta, pero descubre que solo una trabajadora está vendiendo, pues otra fue a resolver «unos asunticos» y la tercera está almorzando y no es ni mediodía. Para colmo, le agarran las doce en punto y el cambio de turno exige cuadre de caja. Ramona, cansada de tanto babiney improductivo ahora sí parte, pizza en mano.

Aunque esta historia pueda parecerle un acopio de vicisitudes, describe la realidad de cualquier villaclareño de residencia urbana o rural, que sufre ante el incumplimiento y las arbitrariedades de los horarios laborales de las entidades estatales o arrendadas, las cuales, aunque un tanto más estables, no escapan al flagelo.

El Código de Trabajo, en su artículo 89, establece: «El horario de trabajo es una medida organizativa para dar cumplimiento a la jornada de trabajo y expresa las horas de comienzo y terminación […]. El horario […] se aprueba por el jefe de la entidad, de acuerdo con la organización sindical, en correspondencia con los requerimientos técnicos, tecnológicos y organizativos de la producción y los servicios, y se inscribe en el Convenio Colectivo de Trabajo»; de ahí que la infracción de este o el desaprovechamiento de la jornada devengan violaciones de la disciplina laboral, según el artículo 147 del documento citado.

Sí, desperdiciar el tiempo y las posibilidades ajenas y no ofertar servicios de calidad en el lugar o período reglamentado, constituye más que una falta de respeto colectiva. Y aunque para el cubano se ha hecho común «esperar» o «regresar otro día», las irreverencias en tiendas, restaurantes, bodegas, oficinas de trámites, sucursales bancarias, farmacias u otros centros de servicio directo a la población, deben, en lugar de amilanarnos, convertirnos en consumidores o clientes activos que hagan valer lo legislado y se protejan a sí mismos ante las carencias de otros.

El aprovechamiento íntegro de la jornada laboral resulta esencial si de elevar la economía y subir el salario medio se trata. La mala gestión de los recursos humanos y la ineficaz planificación menoscaban hoy nuestro crecimiento en valores morales y materiales, y demandan la mirada acuciosa de las autoridades pertinentes. Desgraciadamente eso de que «el cliente siempre tiene la razón» y «es lo primero» no pasa de ser un eslogan, y «los horarios made in Cuba» reclaman presentes y futuros comentarios.

Se han publicado 7 comentarios

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  • yo

    eso se ve fundamentalmente en la trd !!! cuando ya son las 9 am hora de abrir ellos dentro en el matutino y nosotros fuera nos miramos, ellos sonrien, nosotros miramos el reloj, se ve hasta comico, aunque no lo sea y no pasa nada porque el matutino lo estan realizando los jefes jajajj y no pasa nada, y cuando logras entrar comienza la cadena de malos tratos, y hasta etc y no pasa nada. ahhh y cimex no se queda atras, y debieran ser mas rector por pertenecer......

  • fer

    Interesante su trabajo periodistico, pero tal parece que vives fuera de este ais, aunque tus sueños pueden lograrse.

  • SARAL

    Sobre este tema se hace un doctorado, la falta de respeto al cliente es total , en la TRD la época (de juguetes en el centro dle boulevard), hace unos meses una clienta se molestó porque pasaba las 9 y no abrían, ocaba la puerta y ni siquiera se molestaban en abrir para explicarle, cuando lo hicieron de tanta amabilidad con que la atendió la empleada parecía una burla por el tono de sus palabras, ademas que en esa tienda que no vende tanto, cada cierto tiempo la cierran por INVENTARIO. la semana pasada exactamente el jueves por la tarde en variedades Siboney tenían un cartel en la puerta de entrada : Se cierra a la 4 y 30 por fumigación. a las 4 ya habían cerrado la puerta de acceso a la tienda, si reclamabas la respuesta era que con las personas que habían adentro llegaban a las 4 y 30, y te ponían cara de si no te sirve te vas. además que una empleada en la acera a grito pelado clamaba que cerraran la puerta de acceso próxima a la acera a la cara de los clientes que querían entrar, y qué pasó? NADA, dónde está la ética, se fue a paseo.

  • Chabely Iglesias

    Las dependinentas de las tiendas ya sea industriales , o las otras ..... en las q tienes que pagar 25 veces el valor de la moneda con que te pagan , van a un casting donde lo que prima es:
    quien es mas mal educada , quien es mas déspota , quien trata con mayor irrespeto y cinismo a los clientes , la que se lleve los lauros entre otras cualidades archiconocidas por todos , bueno pues .... usted ha sido contratada para trabajar en nuestra unidad ,,, es obligado dejarle el medio de propina , les preguntas y no responden , le guardan las cosas a las amiguitas y se las entregan delante de ti como si alli no estiviera nadie ,,,,,,, me da verguenza , pena y dolor ver como la sociedad va por un precipicio a la sima de la que ya nunca podremos volver.

  • Ygnacio

    Lo que hace falta es aplicar las medidas disciplinarias a los infractores.Ya es demasiada la impunidad

  • Yoyi85

    Me alegra el saber que no soy el único que mira a través del telescopio desde su balcón. Que duro se hace el ver hacia donde marchamos y nadie pone coto a esta situación. Que dura vida nos espera a todos los jóvenes que viajamos al desfiladero de la indolencia y la falta de educación. Me alegra ver por primera vez una crónica donde no se disfracen las acciones con las que nos toca sobrevivir el día a día a los cubanos de a pie

  • andres garcia lopez

    la semana antes pasada me paso algo insolito y de risas a la vez..le entregue mi tarjeta a una de las cajeras de la tienda al lado del copelia cerca del correo postal..al cabo de 20 minutos sin resultados me entraga la tarjeta con mala cara y le digo..Senorita, pudieras pasarla por otro pop..me dijo Noooo yo no puedo..le pido la tarjeta y voy a otro cajero y al momento me cobro el dinero..Regrese con el recibo y solo le digo a la companera..SIN PALABRAS .. ahi se disparo la senorita y hasta falta de respto me llamo..Yo le pregunte..Donde esta la falta de respeto? de mi parte o de la suya? llamar al gerente? para que_ ahi es a diario.. y nada sucede..Increible!