Tentación

Tentación muy fuerte querer volver a la «normalidad». Y lo seremos —normales—, en tanto vayamos con calma y, en ese proceso, seamos capaces de reinventarnos.

Visto: 2635

A los cubanos nos encanta la soga al cuello:

Besos y abrazos por las esquinas.

Fiestas nocturnas de jóvenes contentos que parecen venir de otro planeta.

Ciudadanos cuyas bocas y narices están al descubierto, como en aquellos días donde el nasobuco era una pieza privativa de hospitales, médicos y enfermos.

No sé en tus oídos, pero en los míos las palabras brote, rebrote y desescalada fallida causan un frío conocido de miedo y desesperación.

Igual que al principio.

Imagínate que estuviéramos tres meses, tres meses más, confinados en casa. Con la incertidumbre de qué pasará, si le tocará a los tuyos.

Con la inseguridad de que el dinero escasea para alimentar, porque no trabajas. Ni tú para comprar, ni alguien para producir.

Conviviendo con el hecho de que la vida se quedó en stand by por la maldita cadena de sucesos que iniciaron en un país asiático, lejano, y no tuvo freno en el mundo.

No hasta ahora.

Entonces fueras feliz si el sentido común poseyera a todos, implacablemente. Te cuestionas qué tan difícil será cumplir las medidas de prevención, aquellas pautas sencillas y básicas que pudieran marcar el cambio: el alivio transitorio hasta que llegue la cura definitiva.

Molesta ver cómo las personas se sobreexponen y sobreexponen a otros al peligro en espacios cerrados, aunque sepan de memoria los «versículos» del gran Dr. Durán.

Entristece ser testigo de cómo los adultos, en plena fase 1, llevan a los pequeños a las calles, en apogeo mañanero de colas y coleros cuyos fines «justifican» los medios.

Sientes impotencia al saber que algunos choferes hechos y derechos, privados y estatales, pasaron la página del discurso sanitario y de bien social. Tanto tú como yo somos conscientes de que la crisis económica arrecia, que el bolsillo duele y que no existen maneras terrenales de una transportación totalmente segura.

Al menos, ¿dónde está el minuto de la desinfección de manos, aunque la ruta demore más de lo establecido?

Hagamos un examen colectivo de conciencia a cada paso por esta provincia y encuentren las respuestas:

¿Todas las instalaciones gastronómicas están ajustando sus estrategias de venta a las nuevas exigencias sanitarias?

¿Los centros de trabajo redujeron al mínimo la posibilidad de un contagio entre sus trabajadores?

 ¿Continuamos nosotros, en cada uno de los hogares, con los protocolos de higiene al llegar a casa?

Tal vez no falten los recursos, y tengamos agua y jabón, alcohol u otro líquido desinfectante a mano. Sin embargo, el proceso de desgaste nos hace perder la noción del peligro.

Ahora que el verano nos tocó a las puertas en medio de un contexto jamás visto por nuestras generaciones, cuando la enfermedad amenaza con ser una endemia que vivirá entre nosotros, precisamos un movimiento exprés de conciencia. Como tú, a mí también me crea conflictos que esta nueva normalidad desajuste mis modelos de actuar. No obstante, pienso en la desazón de los tres meses anteriores y me convenzo de que no hay más alternativa que fortalecernos.

Recientemente, Díaz-Canel insistió en la necesidad de seguir estimulando el comportamiento responsable de todos los cubanos. Y lo haremos desde los medios de comunicación, siempre con un sentido objetivo que no ofrezca espacios a las malinterpretaciones

En un mundo ideal, no haría falta otra cosa. Sin embargo, en el nuestro, la civilidad no es un acto humano espontáneo, sino una actitud condicionada por la fuerza o debilidad de la ley:

¿Cómo actuarán las autoridades sanitarias? ¿Con justeza y sistematicidad?¿Se hará un seguimiento a cada uno de los espacios juveniles donde la poca percepción de riesgo va in crescendo, mientras avancemos hacia etapas futuras?

Precisamente, este es el segmento poblacional que más me preocupa. Porque, desde el principio, las campañas internacionales nos hicieron creer falsos mitos de inmunidad y fortaleza. Resta, desde la familia, insistir en la responsabilidad individual.

Entiendo que es una tentación muy fuerte el querer volver a la «normalidad». Y lo seremos —normales—, en tanto vayamos con calma y, en ese proceso, seamos capaces de reinventarnos.

Se han publicado 12 comentarios

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

  • Pool

    Precisamente en estos dos párrafos del artículo está la encrucijada del problema:

    “En un mundo ideal, no haría falta otra cosa. Sin embargo, en el nuestro, la civilidad no es un acto humano espontáneo, sino una actitud condicionada por la fuerza o debilidad de la ley:

    ¿Cómo actuarán las autoridades sanitarias? ¿Con justeza y sistematicidad?¿Se hará un seguimiento a cada uno de los espacios juveniles donde la poca percepción de riesgo va in crescendo, mientras avancemos hacia etapas futuras?”

    A mi criterio, se ha desmoronado el control necesario del cumplimiento de las medidas de protección individual y distanciamiento social.
    Es como si los encargados de controlar hayan colgado los guantes y tiran todo a m....
    Orientaciones existen, buenas intenciones también. Sin embargo noto la ausencia de inspectores en las calles y lugares públicos. Sin su presencia “EL RELAJO” no se va a terminar. Y el virus acecha, esperando nuestros descuidos para atacar.
    Cuándo lo entenderemos?
    Ojalá no sea cuando la cifra de enfermos de Covid se vuelva a incrementar.

    Y quiero decirle algo:
    No solo los jóvenes incumplen las medidas, siempre los jóvenes cargan el mayor porcentaje de culpas de manera injusta.
    El incumplimiento de las medidas es general. Dependientes de bodegas, mercados, placitas y merenderos, sin nasobuco.
    Personas laborando con síntoma catarrales con el consentimiento de sus administraciones.
    En fin, una serie de violaciones que todos ven y NADIE HACE NADA.

    • Sofia

      Y ud q hace???. Denuncie y dele seguimiento a su denuncia. Teniendo en cuenta q no es sólo la suya... hay muchas. Aunq casi siempre no se denuncia por el temor a verse involucrado en temas judiciales. Pq q sentido tiene cuestionar y quedarnos con los brazos cruzados???

    • Pool

      Estimada Sofía:
      Usted me pregunta qué yo hago?
      Opinar lo que realmente siento en todos estos foros. Y pongo mi correo electrónico real, porque no tengo temor a decir la verdad.
      Por otro lado dirigí una queja al sitio web de la presidencia de la República, identificándome con nombre, carnet de identidad y dirección particular. En esa queja me refiero a todas las indisciplinas que reinan y nos afectan a todos, incluyéndonos a usted y a mi.
      Pero no me corresponde a mí fajarme con los infractores para cuidar a personas como usted, o como yo de un contagio de la Covid.
      Le corresponde a aquellos que les pagan un salario por velar por el cumplimiento de estas medidas, y no lo hacen. Y les corresponde a sus superiores pasarles la cuenta por no hacer su trabajo, y tampoco lo hacen.
      Por eso estamos como estamos. Muchas buenas intensiones, y muchos que desobedecen orientaciones de la máxima dirección de nuestro país.

    • Pool

      Estimada Sofía:
      Todavía no sé si publicaron mi anterior respuesta a su comentario, pero me faltó algo por decirle.
      Considero que, cuando se lee comentarios de personas, y más cuando estos comentarios contienen una gran dosis de verdad que contrastan demasiado con otros comentarios superficiales y triunfalistas, o simplemente cargados de consignas fuera de contexto; lejos de atacar a estas personas que tienen la valentía de expresar esas verdades, sin saber siguiera si estas personas hacen lo posible o no para que se resuelvan situaciones que a todos nos atañen, y pocos las plantean; al menos es preferible callarse la boca.
      En estos foros no se trata de atacar, se trata de opinar. Y eso es lo que hago, amparado en el derecho a la libertad de palabra, pensamiento y opinión, consagrados en nuestra Carta Magna.
      Y si usted habrá leído mis comentarios, en ocasiones han sido duros, pero cargados de mucha ética, respetando la privacidad e integridad de las personas, y con palabras muy bien escogidas para no herir sentimientos, y mucho menos humillar a nadie.
      Pero duela o no, hay que hablar sobre lo mal hecho. La complacencia ante lo mal hecho puede traer aparejada la complicidad con estas cosas inadecuadas.
      Y el hecho de poner en evidencias una mala acción realizada, no significa que uno personalmente tenga que actuar contra los autores porque para ello están las autoridades, y uno como ciudadano no debe usurpar funciones públicas, ni tomarse la justicia por su propia mano.

    • Sofia

      Mi intención no fue atacar su comentario o punto de vista. Sólo conocer como explicó las acciones q ha realizado para dar a conocer tantas indisciplinas sociales q actualmente vemos día a día. Personas como Ud son las necesarias en estos momentos y espero haya resivido las respuestas oportunas para cada una de sus quejas. Sólo me resta recordarle las palabras de nuestro invicto comandante en jefe Fidel Castro Ruz al expresar que antes de criticar se debe demostrar lo que se ha hecho por la Revolución. (Interpreto: que los que más critican son los que menos han hecho por la Revolución ) No es necesario escribir tanto...

    • Samanta

      Pool lo q traduzco del comentario de Sofía es q se refiere a realizar denuncias, no quejas. Pq dé quejosos está lleno nuestro país. Es muy diferente realizar una denuncia y q se encargue nuestro Tribunal y nuestra Fiscalía, quejas se realizan constantemente lo mismo en una bodega q en un restaurante q en una TRD q en un merendero q en cualquier entidad... Lo q tiene q denunciar es a esos a los q Ud se refiere q les pagan por hacer su trabajo y no lo hacen, también señala los derechos de nuestra carta Magna de libertad de palabra, pues en esos lugares ( Tribunal y Fiscalía ) estoy segura q los ejercerá sin traba alguna. Esa es la verdadera justicia. Y como tambien expresa estos foros son para opinar y esa es mi opinión . Gracias.

  • sofia

    Ya está demostrado q no sólo sólo a las personas de la 3era edad el covid las acecha. Sabemos q no tiene rostro ni nombre. Por eso pienso q no es la juventud el segmento poblacional más preocupante en estos momentos. He sido testigo del acinamiento de personas en colas tanto en tiendas como en bodegas y sobre todo en estos tiempos en espera de las guaguas y les aseguro q no son en su mayoría jóvenes,sino adultos y adultos mayores q muestran desinterés en acatar las acciones de prevención ante esta enfermedad, bajo el amparo de la confianza q puede llegar a traicionarlos.

  • Idalmis Martínez díaz

    Mi inquietud hoy es respecto a las colas y coleros específicamente en el reparto Chichí Padrón (Caracatey).
    Soy Trabajadora Estatal y mi horario es de 7.00am hasta las 4.00pm, dentro de ese horario es que se surten todas las tiendas (TRD) y por ende no tengo acceso a ningún producto que se venda en ese horario; creo que sería justo llegar a algún acuerdo donde se le dé solución a este problema, ya que todos tenemos necesidades y todos somos cubanos y, `por tal razón todos tenemos derechos.
    Por otra parte quiero hacer una crítica a los (as) compañeros (as) de la ADUANA que tiene entre sus funciones hoy cuidar y organizar las colas en este reparto, con el objetivo de que la mayoría de los habitantes de este lugar tengan acceso a todo lo que se comercialice en el Kiosco de TRD que tenemos, pero esto no está funcionando como está establecido por el gobierno, ya que existen unas cuantas personas que acaparan todo lo se vende, repitiendo la cola 5 o 6 veces delante de esos funcionarios, sin que tomen medidas con respecto a eso, so sé si es que no quieren buscarse problemas o algo así, lo cierto es que mientras unos tienen la posibilidad de tener otros no la tenemos, entonces pasan por tu casa vendiendo todo lo que acapararon a sobre precio.
    Creo que esto no es justo, pues tenemos un representante del gobierno (Delegado) que nos conoce a todos y se encuentra presente en cada venta que se realiza en este Kiosco y no toma cartas en el asunto; no se si es que no lo respetan o no se da a respetar.
    Hoy me dirijo a ustedes para que juntos encontremos algún método para dar solución a este problemón, buscando alternativas como pude ver en el Consejo popular Las Minas, que entregaron por cada vivienda unos tarjetones donde se le anota todo lo que compra sin tener la oportunidad de repetir y así nadie se busca problema, teniendo en cuenta si ese es el motivo por el cual esas personas que tienen esa tarea de organizar y cuidar para que haya desorden público, no actúen como tal.
    Por ponerles un ejemplo fresquito, en el día de ayer se vendió aceite para cocinar y mientras unos salieron para sus casas con 7 u 8 pomos, otros no alcanzamos ninguna. Pienso que esto no sea justo, pues como dije antes todos tenemos derechos y todos nos conocemos del barrio, y ninguno de esos funcionarios que están presente a la hora de la venta, tienen problemas de ceguera y saben muy bien quien compró y quién no.
    Espero que en algún momento se dirijan a mi barrio y comprueben por ustedes lo que les acabo de decir y si es posible entrevisten a las personas en sus viviendas para que cada cual de su criterio respecto a esta situación.

  • José David

    Mi estimada y admirada Yinet.
    Mucho tiempo alejado de las redes por asuntos laborales me negaron el dulce sabor que me producen tus artículos, que siempre me han hecho mantener la fe en las nuevas generaciones a las que algunos, no siempre con malas intenciones, culpan de las cosas nuevas. La sociedad se va transformando, va cambiando y, en su momento aquellos que hoy peinamos canas, debimos transformar la que nos tocó vivir cuando éramos jóvenes. Eso sí, lo que no pueden cambiar son los principios. Coincido contigo plenamente,. A nuestra sociedad actual, jóvenes y no tan jóvenes, nos falta percepción de riesgos, no solo por la pandemia, sino por nuestras acciones cotidianas para desarrollar nuestra sociedad. duele ver como una parte no despreciable de nuestra población ha ido desarrollando un sentimiento de egoísmo, de desacato a los ódenes sociales. ¿A donde se ha ido la tremenda solidaridad de los cubanos cuando todos y cada uno, independientemente de orientación política, religiosa o de cualquier índole, luchamos, pedimos, nos interesamos, por la salud de la GUERRERA sobreviviente del avión siniestrado? ¿A donde la que nos trajo a Elián? ¿A donde la que nos devolvió a nuestros 5 héroes?.
    Hay que acabar con los especuladores y los acaparadores. Unos lo harán desde la crítica en estas redes. otros los enfrentaremos directamente in situ, pero también necesitamos el acompañamiento de las autoridades políticas, empresariales, gubernamentales, policiales y judiciales. TODOS. Porque esta Revolución tiene que seguir siendo de los humildes, por los humildes y PARA LOS HUMILDES.

  • RAUL RODRíGUEZ.

    Soy fiel admirador de uts. Sobre todo de yinet.Me gustaria poder conocerla.Yo vivo aqui en guinia de miranda. Mi movil: 59639362

  • RAUL RODRIGUEZ

    Digame si me disculpan por favor. Ese correo es el q quiero poner. Ya q no tengo el mismo. GRACIAS.

  • RAUL RODRIGUEZ.

    Estoy de acuerdo con utds. Ahi q combatir lo mal hecho.Saludos para todo el equipo.Sobre todo a YINET.