La boina que inspira y compromete

Recibir la réplica de la boina del Che debe ser una inspiración para nueas metas, y no solo una entrega formal de compromisos.

Ilustración de Adalberto Linares sobre el Che Guevara.
(Ilustración: Adalberto Linares)
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Cuatro réplicas de la boina del Che recorren diferentes sitios de la geo­grafía villaclareña. Como símbolo de combate de la provincia, en cada lugar adonde llega se convierte en inspiración para nuevas metas.

Pero no en todos los organismos los compromisos trazados re­sultan novedosos, y son más bien una lista de planes por cumplir durante la etapa de mayo a diciembre. Así se puede constatar durante el traspaso de la réplica de la boina de manos de los representantes de algunas entidades a otras. Las empresas hacen un glosario de sus objetivos de trabajo, sin que se observaran iniciativas propias de acuerdo con el simbolismo que encierra el legado del Guerrillero Heroico.

Una propuesta política e ideológica tan loable debe ir más allá de la entrega de compromisos. Tiene que convocar a mayor esfuerzo, a un extra. Más cuando tam­bién implica cambiar la imagen de la provincia como parte de la estrategia Villa Clara con Todos.

Se conoce que en el caso de los consejos populares ocurre algo diferente mientras la boina está allí: proyectan audiovisuales, la gente se emociona, se conmueve, se activan y realizan jornadas de limpieza y embellecimiento. Al menos así aconteció en Condado Sur.

Por los municipios, otra réplica hace el recorrido por entidades y barriadas. En cada uno de ellos deja una estela de orgullo y obligación en el cumplimiento del deber.

La evocación del Che —cuando se cumplirán 50 años de su caída en Bolivia— no deja espacio para el ocio y la rutina. Menos, cuando cada réplica llega acompañada del poema El Memorial, de Enrique Núñez Rodríguez, pues el objetivo del recorrido de las boinas bien podría resumirse en el siguiente fragmento:

«Llévenme resultados / surcos de fuego, cañas cortadas, / fábricas que se abren, / aulas colmadas, / trabajo voluntario, / semillas que germinan, / sonrisas y alboradas, / poemas y canciones, / y patrias liberadas».

Pero tampoco se trata de una mera repetición de los versos. Hay que saberlos interpretar y llevarlos a la práctica. Que en cada espacio se sienta la presencia del Che, su legado, su ejemplo. «En la tierra hacen falta personas que trabajen más y critiquen menos, que construyan más y destruyan menos, que prometan menos y resuelvan más, que esperen recibir menos y dar más, que digan mejor ahora que mañana». Solo así estaremos cumpliendo ca­bal­mente con lo expresado por él.

Cuando la boina llegue a los lugares destinados, cada villaclareño debe sentirse en verdad inspirado y comprometido con la Revolución, con el socialismo próspero y sostenible que deseamos construir.

  • Juan Antonio Hernandez Caraballo

Cuando se habla de un compromiso que tiene al Che como ejemplo , se está haciendo un compromiso que llega a las cumbres de las ideas y de las conciencias, no hay otro quizás, que nos lleve tan obligado al cumplimiento de cada tarea, con la excepción de Fidel, que llegó a lo más alto de la dignidad, del hacer por su patria y por su infinita capacidad en todos los sentidos, pero el Che que conoció a Fidel en México que vino en el GRANMA, que combatió en la Sierra, realizó la Invasión hasta Las Villas, y después siguió dando muestra de internacionalismo en el Congo, y en Bolivia, reúne todos los valores humanos y revolucionarios, toda la ética que pueda llevarse para ser ejemplo mayor entre todos los ejemplos. Eso conlleva que cuando nosotros nos comprometemos a algo en su nombre, debemos cumplirlo con todo fervor, con todas nuestras fuerzas, a costa de cualquier sacrificio y si no, no somos dignos al realizar tamaño compromiso.