Espacio público y hoteles en Santa Clara

Villa Clara reacondiciona viejos hoteles, en la antesala de la Feria Internacional de Turismo; pero hay que preservar el valor patrimonial y la historia.

Visto: 1885
Fachada del Hotel Central, en Santa Clara.
Cercas y plantas ornamentales han sido ubicadas en el portal del Hotel Central. (Foto: Luis Machado Ordext)

¡Alto!, ¡Alto!, ¡Alto!... Gritan algunos transeúntes que observan cómo el espacio público del tejido urbano de Santa Clara se constreñirá en cualquier momento con la apertura de un vistoso hotel en las inmediaciones del Parque Vidal, Monumento Nacional.

Al menos ya existen amenazas porque con la reapertura del Hotel Central (1929), los inversionistas situaron cercas de «quita y pon», tipo informales, con plantas ornamentales. De dejarlas permanentes, y cualquiera pensaría que así ocurrirá, se cortaría el paseo por los portales de edificaciones contiguas.

Lamentable error en nombre del turismo, en caso de mantenerlas cuando lleguen los primeros visitantes. También entraría en contradicción con lo estipulado por la Carta de Cracovia de 2000 suscrita por la Unesco para la conservación y restauración del patrimonio construido, principalmente en la «atención total a todos los períodos históricos» precedentes.

Todo edificio expresa su historia. Notables son los ubicados en el centro de la ciudad. En los portalones hacia el oeste, por décadas hubo comunicación y continuidad, y cuando único truncaron el recorrido fue en la parte  correspondiente al antiguo Liceo de Villaclara. La rancia aristocracia, con permisos aprobados, efectuaba allí  sus fiestas esporádicas.

Desde que se eliminaron las barreras racistas y exclusivistas en la plaza concéntrica y aledaña, los portales permanecieron abiertos. Conferirle un sentido contrario sería segregación, pero de índole monetaria, y entraría en contradicción con la historia.

No obstante, los moradores de la localidad tienen muy fresco aquella «extraña» clausura de las calles que desembocan en nuestro Parque Vidal. Eso sucedió en diciembre de 1996 en nombre del Plan Director de la Ciudad, y se invocó a la protección a la arquitectura radicada en el lugar, así como a beneficios económicos —ahorros de combustibles—, sociales y culturales.

Hicieron, incluso, hasta un estudio de la cantidad de vehículos que transitaban por esas calles. Creo, según cifras de entonces, eran más de 2 400 por hora. Calcule usted en un día, un mes o un año. En tanto las edificaciones siguieron sus paulatinos deterioros, y la contaminación ambiental continuó. En 2010, otra vez el Parque volvió a su normalidad con excepción de los parqueos laterales, aprobados para unos, y de violación en otros.

Parque Vidal, Santa Clara.
Parque Vidal, Santa Clara. (Foto: Rayma Elena)

Válido el recordatorio por lo que llegará con el «Central», y luego con el «Florida». Bienvenidas las inversiones. Sin embargo, no olvidemos que en la antigua Casa Pérez, convertida después en hotel Camino del Príncipe, en Remedios, cerraron el portal, transformado en «patrimonio» del inmueble. Ahora, con alguna reiteración, se aprecia similar conducta en el Park View, en Santa Clara, donde sitúan sillas y mesas, y expenden refrigerios ligeros. El tránsito queda limitado.

El hombre que tiene ojos para ver la verdad, y la siente por una vez. Con eso basta. En el centro del país ocurre «algo» muy diferente a otras provincias cubanas. Estatales o privados se adueñan o parcelan el espacio común y propio, y ninguna institución toma cartas en el asunto. Las aceras, inherentes al transeúnte, tienen un socorrido lugar para habituales colas. Es lo común.

Son lugares que antes y después deben preservar el sentido y carácter de identidad de las ciudades del interior en su justo reconocimiento urbano, cultural y patrimonial. Eso no tiene discusiones.

Hay que corregir los impulsos, con regulación y normativas no al estilo de la pérdida que llegó en favor del Hotel América, instalación que se agenció el antiguo Parque del Humor Chaflán —nombre artístico del humorista Argelio García Rodríguez—, después sitial de Honor de obreros, profesionales y campesinos destacados de la provincia.

Hotel América, de Santa Clara.
El Parque del Humor desapareció, para acoger instalaciones del Hotel América. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Eusebio Leal Spengler, meses atrás al abordar particularidades de nuestros procesos republicanos remarcó en una frase: «Nosotros podemos explicar la historia; lo que no podemos hacer es borrarla».

Sin cultura, el turismo jamás será un todo aunque constituya la locomotora de la economía cubana en un contexto que tiende a generalizar el espacio público de uso privado. Esos terrenos, aunque generen ganancias para el país, no son expresión de una correcta apropiación social y colectiva cuando se cercena el espacio urbano.

Reconocer el carácter de identidad, implica respetar y conservar la memoria pasada y presente de los habitantes que conforman un conglomerado humano dispuesto a moverse de un lugar a otro sin obstáculos. Santa Clara, como Remedios, Caibarién o Sagua la Grande, por desgracia, no tiene muchas plazas o espacios de libre curso en  edificaciones contiguas. Desunirlos ahora sería empobrecer el entorno urbanístico y su aspecto social.

Otro tópico análogo es la historia. Observé que una vivienda, remozada después su fachada,  y convertida en hostal de Santa Clara, le retiraron tarja que rememora pasajes de identidad cultural. Espero que no eliminen las dos placas existentes en lo que será el «Florida», la ecléctica edificación surgida en 1924 y ampliada tres lustros después. Hago referencia a una que recrea el paso de los Moncadistas por allí, así como otra que sitúa a la Farmacia La Salud, como punto de reunión de conspiradores que en 1869 tomaron el camino de la manigua villareña.

Tendremos que contener los excesos en contraste de la ronda infantil El patio de mi casa: «Agáchate/ y vuélvete a agachar/ que los agachaditos/ no saben bailar». A excelente entendedor, pocas palabras. Con reiteración algunos especialistas colocan la «n» al final cuando «bautizan» al hotel Cosmopolita (1918), de Camajuaní, en proyecto de recuperación después que en 1987 fue deshabilitado.

No, el verdadero nombre jamás llevó la undécima consonante de nuestro idioma. De igual modo, en Santa Clara jamás existió un centro de alojamiento que titularan Telégrafo, solo existentes en Sagua la Grande y Cienfuegos.

Recordar ahora al filósofo español José Ortega y Gasset es vital: el espacio público, en esencia, marca la historia de una ciudad: la nuestra. 

  • luismo

A Yanay Espinosa Sánchez, desconozco las razones por las cuales no publicaron su correo. Sin embargo, el mensaje está aquí. Gracias por su intervención.
A Julio, amigo, lamentablemente no hay respuesta y tiene usted toda la razón. Tampoco sé de la opinión que, desde el punto de vista metodológico, como dicen, ofrece la Dirección de Patrimonio Cultural en un área que, como señalo y todos conocen, es Patriomnio Nacional. Es lo nunca visto y de no atajarse a tiempo todo se sujetará al libre albedrío, y tal vez mejor, al laissez faire, laissez passer «dejen hacer, dejen pasar» los hechos que ocurren en nuestra cotidianidad. Ya veremos qué ocurrirá cuando algún caminante quiera sofocar la canícula o un aguacero inminente y no disponga de pecilio para el consumo. Ya veremos...

  • julio

Me gustaria saber si alguno de los organismo responsable como planificacion fisica ha dado alguna respuesta al trabajo periodistico ya que cuando se hace por ejemplo una escalera en la acera o otro sitio o combias una facha te multa sale los trabajo periodiscos y nadi da una respuesta a la caqueja de la poblacion

  • yanay espinosa sánchez

ME GUSTARIA SABER PORQUE NO PUBLICARON MI CORREO.ES QUE NO ENTIENDO COMO SE GASTA DINERO EN HOTELES QUE LA MAYORIA DE LOS CUBANOS NO PODEMOS IR POR EL PRECIO Y NO HACEN ALGO PARA LOS JOVENES COMO YO PODAMOS COMPRAR MATERIALES UN POCO MAS BARATOS PARA PODER VIVIR EN UNA CASA COMO DEBE SER.

  • Alejandro González

Excelente artículo señor Luis. Enhorabuena.

  • Moyapilongo

Amigo LMO. Le reitero mi alta estima por el sabio y acucioso periodismo histórico que practica y en verdad, su prosa se me antoja martiana, como látigo con cascabeles en la punta y las personas como Ud., que no aspiran ni a cargos ni a liderazgos de nungún tipo y que sólo son coherentes con los dictados de su conciencia, no suelen ser comprendidas cabalmente. Disentir, no es antagonizar y en eso, nos parecemos. Como dijera el ilustre espirituano General Serafin Sanchez, lo exhorto a que siga su marcha, para bien de esta ciudad y de todos los pilongos, adoptivos y firasteros, que la aman.

  • julio

Estimado periodista lo felicito, usted siempre con sus comentarios verdaderos que nos afectan a todos dentro de poco tiempo no podremos ni andar por el parque ya practicamente entre construciones y portales cerrados

  • luismo

A RAFAEL Y A TODOS LOS COMENTARISTAS, gracias por sus respectivas opiniones. Son puntos de vista que respecto, y agradezco con enorme humildad. Lo del portal del Hotel Central, con honestidad, no quisiera hablar. Ya de hecho las autoridades de Turismo, y hasta de la municipalidad, al parcelarlo, agreden el espacio público. En otros lugares del país, y hasta en la provincia, es evidente, aunque con mayor discreción. No sé, cuando abran el Florida, tal vez hasta cierren la escalera de mármol que desde el antiguo Instituto de Segunda Enseñanza, luego Preuniversitario Ovaldo Herrera, existe allí para dar continuidad al corredor.
Eso sería otro sacrilegio en nombre del Turismo que, como locomotora de la economía, tienen que coger su carril sin avasallar al caminante.
Del Hotel Telégrafo, desde 1928 Gran Hotel Roosevelt, muy poco duró ese nombre, al extremo que no aparece recogido en los anuncios de la Cámara de Comercio y la publicidad de la prensa de la época. No dudo tampoco que con el auge del turismo foráneo y nacional, por el hombre que todavía ostenta el inmueble, quieran cambiarlo como alerté con el Cosmopolita, en Camajuaní. Allí, en la esquina de Independencia y Maceo, era sitio de reunión, en su amplio restaurante de los bajos, de la intelectualidad cubana que asistía a la ciudad. De igual modo ya nadie recuerda aquel Hotel Santa Clara, abierto desde 1898, en las actuales Luis Estévez y Céspedes, devenido después en Banco Continental y ahora sede del Banco de Crédito y Comercio. Por fortuna se conserva un trozo significativo de la estructura original del inmueble en la esquina de Plácido, pero cualquier día, con la anuencia de no sé quién, puede que lo derriben, solo que los moradores actuales no cuentan con economía suficiente para hacerlo.
Lo de la pérgola, tiene razón, fue un crimen sustituirla, o mejor aniquilarla cuando entraron los buldézer al parque Leoncio Vidal para cambiar su estructura. Ahí se fueron a pique muchas de las reliquias de un hermoso parque, que incluía el pequeño monumento que, allá en 1944, le dedicaron al coronel mambí Roberto Méndez Peñate, allá en las cercanías de la Glorieta que, por cierto, retocaron su pintura hace poco, pero lo hicieron tan mal que olvidaron pasar la brocha por sus aleros exteriores.
De las farolas, claro que eran bellas, y si los ojos en el contraste fotográfico no engañan, hay dos todavía visibles en la antigua Nueva Cubana, hotel-restaurante que en 1965 se demolió para construir las sombrillitas del Soda-Init. Ese hotel, según los arquitectos de ese entonces, a pesar de su belleza, era un imposible reconstruirlo. Toda esa información la conozco, no por vivirla in situ, a partir del contraste de fuentes documentales.

  • Rafael

Aprovecho este espacio para felicitarlo por los articulos sobre la ciudad de Santa Clara que usted ha publicado. Yo naci en el año 1936, tengo 80 años, naci muy cerca del parque Leoncio Vidal, soy pilongo pues me bautizaron en la Iglesia del Carmen en la preciosa pila bautismal por la cual llevamos el sobre nombre de Pilongo Aprendi a caminar en el antiguo parque Leoncio Vidal, parque que tenia una belleza extraordinaria entre varias cosas, por la pergola que habia entre el Instituto y la estatua de la insigne Dña Martha Abreu. Esa pergola era lugar de encuentro y descanso de los estudiantes del Instituto, ademas era la zona de reunion de los estudiantes y la poblacion para realizar las actividades politicas que se realizaban en contra el gobierno de Batista. Esa pergola fue demolida al reestructurar arquitectonicamente el parque en los primeros meses del triunfo de la Revolucion. Sin tener en cuenta los antecedentes historicos que fue esa zona del parque. Compañeros de mi generacion hemos sentido mucho la desaparicion de un lugar de tantos recuerdos. Por suerte a quedado el espacio para poderla reestructurar y sembrar en los canteros que habian dentro la bungambilia que le daba sombra y belleza. Las autoridades de la ciudad conocen esto que estoy contando, nunca lo han tenido en cuenta.
La otra cosa que le daba un extraordinario realce al parque, eran las luminarias de bronce. Las que estaban alrededor de la glorieta eran las mayores y las mas adornadas, las otras menores ambas eran elegantes y se obtenia buena iluminacion con ellas, ¿Aun las tendran almecenadas? Fue increible el cambio que hicieron con las que estan colocadas en la actualidad.
Con relacion al Hotel Central, como usted cuenta en su articulo, solo asistia un nivel social alto. Tenian como especialidad el frozen de chocolate, lo servian en el recipiente caracteristico para ese producto,. era de magnifica calidad. Del refrigerador lo llevaban directamente a la mesa ya en su caracteristico recipiente, solo en la cafeteria del Central lo servian de esa forma por eso ibamos con relativa frecuencia.
Me parece que todos los portales deben de estar totalmente libres si no fuese asi crearia un gran problema en el traslado de la personas. Todavia no aprenden que hay que velar en primer lugar por la comodidad de la poblacion.
Antes de terminar quiero aclararle que el hotel que estaba situado en la esquina de Maceo Independencia en su origen se llamo Hotel Telegrafo posteriormente Hotel Roosevelt nombre que le pusieron cuando lo compro el Sr. Antonio Debasa en el 50

  • SergioA

Independientemente a lo que resulte sobre este tema, ¿A quien se le ocurrió la idea de cambiar la parada de omnibus que estaba en el extremo este del palacio municipal para el extremo del hotel central?. Ahora la cola frente al hotel (para que los turistas nos tomen fotos) sin poder guarecerse en el portal, vamos a deteriorar las columnas del hotel que no estan recubiertas en marmol como las del palacio municipal. Creo que deba tener solución

  • luismo

Estimado amigo Jorge Moya Guerrero, un saludo afectuso para usted. Gracias por sus comentarios. Quiero hacerle tres aclaraciones. Dos no están inferidas en Ciudades en Pugna (2015), y una sí. El aspecto que abordo es un hecho puntual de la ciudad, y no el libro. En lo de la industrialización en 1964, por supuesto, Las Villas, como provincia, llevó ventajas en relación con otras regiones del país. Sin embargo, calcule que en ese año fueron 26 fábricas nuevas en toda Cuba, llevadas incluso hasta Guantánamo y en la parte central, al menos una de las montadas con tecnologóa foránea apenas funcionó. Hago referencia a la ubicada en Jinaguayabo para la extracción de aceite de palmiche y tortas destinadas a la alimentación porcina. En 1964, a parte de la industrialización y la planificación que estaba en camino para asentar el socialismo como formación económicosocial, se le denominó Año del Palmiche, con un cálculo superior a 10 millones de palmas reales en el país. Por tanto, le aseguro que en materia de industrialización no fue Las Villas laúnica provincia favorecida por la posición del Che como ministro de Industrias, sino una necesidad económica del país. Eso es evidente hasta en las infructuosas exploraciones geomineras para encontrar petróleo en los cayos Francés y Fragoso, al nortede Caibarién.
Sin emnargo, quiero aclararle, como lector que es, un referente al libro y que, al menos, aarece esbozado en lo que usted llama encontronazos con el Distrito de Obras Públicas y que tiene que ver con el Gobernador "leguleyo" Santiago Rey Pernas, que autorizaba mayores montos presupuestarios a Santa Clara que a Cienfuegos, y la razón está dada por la intención de los últimos de Concluir al sur la carretera Cienfuegos-Manicaragua y también la correspondiente a Cienfuegos-Ranchuelo, muy abandonadas y convertidas en terraplenes. De fijarse en la primera, por supuesto, se percata en la estrechez de los puentes, lo cual servía para desviar fondos monetarios para muchos "asuntos" oscuros y otros preclaros. Lo otro corresponde al Canal de Granadillo, no es en 1952, sino en 1954, proyecto que trazó Pedro Camps y Camps, y casi simultáneo el referido al Canal Villareño, desde Corralillo, o el Vía Cuba, desde el norte de Matanzas. En esas fechas, por supuesto, sabe usted, Prío Socarrás no gobernaba ya en Cuba. De Historia de Cuba, no al estilo esquemático como muchas veces en dogma se enseña en las escuelas, hay mucho de que hablar en patria Chica o Grande, y es una manera evidente de ser más culto y salvar el sentido independiente e irrevocable del país.
Aclaro a usted, Ciudades en Pugna, no es el proósito del intercambio de este foto aunque todos aprendemos. Tampoco tendrá una segunda visión, la que usted solicita, a partir de 1959. En ese camino están otros historiadores, pues yo, con humildad, hago historia por cuenta propia. Con afectos para usted de manera permanente por todas sus acertadas valoraciones. Hasta aquí llegó en mis intervenciones en el foro. Saludos.

  • Moyapilongo

Muy honrado me encuentro por las reflexiones del periodista Luis Machado Ordext y de Leonel Torres, a propósito de mis consideraciones. Mi nombre es Jorge Moya Guerrero, soy abogado de profesion y no sólo soy pilongo de nacimiento por el amor que siento por ésta ciudad, sino porque ello entraña un sentimiento de amor por la patria chica que es condicionante del amor por la patria grande, sin chovinismo y sin ropaje alguno del regionalismo, rémora en la epopeya gloriosa de 68-78, que nos ha caracterizado, incluso después, a los villareños. De veras, que de un ejercicio criticamente honesto del periodismo literario, desencasillado de compromisos con cualesquiera dogmas politicos, es huérfano el pais, con virtuosas excepciones, como la de LMO, en especial en temáticas de historia regional, no divulgadas en la prensa escrita, radial o televisiva, para conocimiento de las actuales y nuevas generaciones, pues nacemos en un sitio o en otro, no por azar, sino para dejar testimonio, como decia Eliseo Diego y como pilongo, cumplo con el soberano y conciente deber de testimoniar mis criterios y con absoluta sinceridad, disentir sin antagonizar, y aprovecho la oportunidad para enviar mis saludos al profesor Leonel. Con respecto al libro "Ciudades en Pugna" y aunque, coincidente con la absoluta certeza y legitimidad de las fuentes empleadas, de la veracidad de los apuntes periodisticos históricos utilizados, como lector, quizás erróneamente, trasunté que en el inglorioso capitulo del nacimiento de Santa Clara, fruto del traslado forzoso, avasallante de un pueblo hermano, sólo cupo la Gloria a aquellas autoridades coloniales que, sin sujeción a alguna norma superior de jerarquía administrativa ( la cual se instauró en 1878, con la división politico administrativa que designó, indebidamente, a ésta ciudad, como capital de la provincia homónima) bregaron por la extensión de sus tierras para el fomento de una ganaderia y agricultura que les garantizara sobrevivir, en diferendos coyunturales inter ayuntamientos, en los que se debatia su propìa existencia como pueblo o lo que en derecho se conoce como Estado de Necesidad, ante una mediterraneidad incomunicativa que privaba a nuestros ancestros de la vida económico social, con el utópico sueño de puerto de mar ( duró hasta el 1952 con el famoso canal por el Granadillo) y hasta el propio Manuel Dionisio González, lo reconoció ! Ya teniamos Historiador en el siglo XVIII, involucionando en el actual XXI !, de manera que transmitir , literal y fielmente, las noticias historiadas y vivencias de viajeros, verdaderos personajes históricos y excluir tal realidad, descontextualizando aquellos avatares de las causas que los constituyeron, es incurrir en omisión histórica, amigo LMO y si Santa Clara es Gloriosa, es porque superó los epitetos degradantes, aunque ciertos, en los 40 , de Ciudad del Polvo o del Ruido y en 1884-85, en pleno litigio por la capitalidad, que cupo a los cienfuegueros "lanzar la primera piedra" y que ésta ciudad, apenas, acató el fallo de SS.MM hispanas, sin petulancia ni arrogancia citadina alguna y también porque una Doña Marta Abreu de Estévez, eximia pilonga, regaló a su ciudad una obra monumental como el Teatro La Caridad, "para propender su engrandecimiento ", como reza en sus memorias. A propósito de los 40, amigo LMO, se omitió en su obra, prolija en datos históricos, el mayor incidente entre ambas ciudades, hemanadas en la historia y en la sangre, como fue la declaración de ambas como Ciudades Muertas por el intento de escamotear el Distrito de Obras Públicas, actual sede del Comité Provincial del PCC en Villa Clara, asignado presupuestariamente durante el gobierno de Prio Socarrás, sólo a las capitales de provincias y que concluyó con aquella histórica frase de "habrá dulces para todos". Deseo concluir éstas reflexiones, escritas con el sentido de cultivar, estimado LMO, un sentimiento de filantrópica santaclareñidad, por el respeto y cuidado del legado patrimonial histórico de la ciudad, de la cual Ud. es un defensor temerario, con la propuesta de una segunda parte del libro Ciudades en Pugna, para el periodo 1959- 2017. Esta ciudad, que inició su viaje hacia el desarrollo como asentamiento desde aquel 1929, con la Carretera Central y a posteriori, con la erección de los Palacios Provincial y de Justicia, obras del gobierno de esa figura histórica, Presidente Gerardo Machado, que conocemos como el asesino de Mella en México o el asno con garras, como lo calificó Villena, pero que desconocemos como el gobernante que dotó a esta ciudad de edificios que la jerarquizan entre sus homólogas del pais, tuvo un despertar de un letargo de siglos de empobrecimiento y subdesarrollo, sólo con el advenimiento de la Revolucion y la figura del Comandante Ernesto Che Guevara, como verdadero icono de la industrializacion y añorado desarrollo de ésta urbe en la que reposan sus sagrados restos, un personaje que debió merecer ¿Estaré equivocado? además de la condición de cubano por nacimiento , la de Hijo Ilustre de Santa Clara, adicional al Titulo Honoris Causa en Pedagogía otorgado por nuestra excelsa UCLV. Me suscribo, LMO y amigo Leonel Torres. como vuestro amigo.

  • Santiago.

El comentario de Luis es magnifico y muy profesional . Las autoridades del IPF debieran tener en cuenta
estas buenas ideas que no surgen todos los dias .
Creo conocer al se~nor Luis, y aunque asi' no fuera, le envio un cordial saludo.

ortegasantiago@live.com

  • Leonel Torres

Perfecto, amigo Moya, esa es su opinion que todos respetamos, aunque no estemos ni usted ni yo en la reunion para elegir al historiador de la ciudad, aspecto en el que de seguro han pensado y piensan las autoridades del municipio y la provincia para situar al mas adecuado y de mas prestigio y capacidad para acometer esa actividad.. En cuanto a lo que usted considera hipercriticismo de LMO en su libro Ciudades en pugna, también respeto su criterio, pero me parece que usted no tomo en cuenta que lo escribio con mucha profesionalidad y documentacion esmerada el periodista, no el historiador y que lejos de desacreditarlo por el contrario lo acredita como un estudioso de la historia regional y provincial, Como usted dice es critico de lo mal hecho y defensor versado en el patrimonio de nuestra ciudad para salvaguar lo histórico, lo artístico y para conservar y preservar la memoria.
Es magnifico que haya muchos historiadores, muchos arquitectos también, muchos artistas mejor, hasta muchos autodidactas. Nuestro joven Primer Sec. del PCC en la provincia es un historiador-marxista de formacion.
Acoto que ese gran intelectual cubano Eusebio Leal, hoy historiador de La Habana, de una cultura amplisima, con un enorme prestigio nacional e internacional y un extraordinario trabajo de rescate y salvaguarda del patrimonio cubano especialmente e;l habanero, ingreso a los 16 años de edad con 6to grado, en la oficina de ese icono de la intelectualidad cubana llamado Emilio Roig (abogado de formacion e historiador por vocacion) y fue un autodidacta hasta que ingreso en la UH de donde se graduo de filosofo-historiador en 1979.
Todos los ejércitos necesitan a un jefe, y el historiador de la ciudad puede muy bien salir de ese numeroso grupo de intelectuales que honran a VC y a Cuba interesados en conservar la memoria y el patrimonio historicos, los valores, los principios morales y eticos del pueblo villareño, sin regionalismos que nada aportan, pero con peculiariedades que armonizan consecuentemente en la ideosincracia del cubano. El caso es que ahora no hay ninguno y, con o sin oficina, en cada una de las capitales-cabeceras de provincias cubanas hay un historiador que bien pudiera ser LMO, con méritos suficientes o cualquier otro pues existe en VC el material humano e intelectual para serlo.

  • luismo

Gracias Leonel Torres, excelente profesor, por sus elogios. Gracias también a Moyapilongo por leer con espíritu crítico me libro Ciudades en Pugna, un ensayo pensado desde la revisión de la prensa periódica cubana y la opinión de viajeros extranjeros que recorrieron esta porción cubana. No digo una mentira en ese texto, y si desea usted, pruebe lo contrario cuando a Santa Clara, a mediados de los años 40 del pasado siglo, la denominaron la "Ciudad del Polvo y la Ciudad del Ruido", y siempre fueron evidentes sus ansias de expansión territorial a costa de los vecinos (Cienfuegos, primero, y después Sagua la Grande) inmersos en transformaciones económicas que jamás tuvo la Gloriosa Villa por carecer de puerto de mar. Vaya al libro y vea qué dicen los viajeros, y hasta las "fuerzas vivas" de la localidad que desearon convertirla en la segunda capital de Cuba por situarse justo en el centro del país. Lea sobre la riña antológica con los cienfuegueros por la capitalidad de la antigua provincia de Santa Clara, verdadero nombre desde 1878 hasta 1940, de esta zona central.
Aclaro a usted Moyapilongo, seguro bautizado en Santa Clara, la defiendo tanto o igual como usted, pero no comulgo ni con la chapucería y mucho menos con las mentiras que de voz en voz a veces se propagan en nombre de la historia del territorio.
Jamás me ha pasado por la mente ni ser el "Conservador" y mucho menos el "Historiador" en una ciudad en la cual las autoridades de ahora y de antes se interesan poco en la existencia de esa plaza. Las razones, demasiados choques con esta o aquella institución y sus decisores en medio de una anarquía sin muchos rumbos. También restaría posibilidades a investigar y saber la verdad que se esconde en cada piedra o papel referente a la ciudad. Hoy le voy a contar en público la historia, verdad y pura verdad, de un profesional a quien aprecio en grado elevado que, ante la caída de la placa de mármol que simbolizada el tramo de la carretera central, frente a la antigua Audiencia de Las Villas, se propuso recuperar los fragmentos de la pieza. Un directivo de la institución donde trabajaba, perteneciente al sector metodológico de la Cultura, prohibió que cumpliera con aquel deseo en nombre de la entidad, y mucho menos que guardara las partes allí. Sabe usted Moyapilongo ¿a qué parte de la ciudad y el nombre que tenía la placa?. Ya le dije donde estaba, y allí se identificaba la Avenida Mayor General José Miguel Gómez, tal vez el temor de la directiva estuviera relacionado con lo que representó después ese mambí, a quien nadie le regaló los grados militares, en su historia como Presidente Constitucional del país entre 1909-1913. La historia jamás se entenderá de esa manera, como tampoco, al parecer, usted me entendió con lo expuesto en mi libro.
Mi mayor anhelo es seguir haciendo periodismo, y contribuir de manera honesta y humilde a propagar el conocimiento de la Historia de la localidad, muy mal difundida, y tambien del país. Obrar de otra manera, como la de Historiador sin oficina y equipo multidisciplinario como ocurrió a Ovidio, sería perder un poco tiempo en otros estudios que tengo en proyectos. Tampoco ganaría mucho en salario, y sepa que entre los profesionales cubanos, el de periodista toca entre los más bajos de estos tiempos. No obstante, con sinceridad, y sin esconderme en un seudónimo, como es lícito en este caso, estoy dispuesto a escucharlo para que desienta lo expuesto en Ciudades en Pugna, y tal vez salga en provecho otro contundente conocimiento en nuestra historia. A pesar de todo, gracias por su sencilla opinión. También por la que vertió mi amigo y profesor Leonel Torres. Saludos a todos por sus comentarios sinceros, muy relacionados con hechos que a todos toca en cercanías.

  • Sigfredo Ariel

Bravo, Luis, por el excelente artículo. Me pareció muy bien que desapareciera el parque Chaflán y el cheo Sitial de Honor, que no era, a la larga más que pretextos para enmascarar un derrumbe. Que el antes modesto América haya extendido sus instalaciones hasta ahí... es harina de otro costal. Por cierto, vamos a ver qué Parque Vidal surge con tanto turista en torno. Un abrazo.

  • Miriam

Un artículo bien redactado y mejor pensado como acostumbra Ordex,es urgente q se detenga esa monstruosidad, xq no tiene nada q ver con el entorno ni la cultura Arq de la ciudad.No hay q hacer nuevas regulaciones,sólo aplicar las q existen.Bien x las recuperaciones.

  • Moyapilongo

No creo, amigo Leonel Torres, que el periodista Luis Machado Ordext pudiera devenir competente para la responsabilidad de Conservador o Historiador de la Ciudad, además de profesional versado en el patrimonio historico de Santa Clara y furibundo critico de tanta chapuceria cotidiana, que emerge de las buenas intenciones de sus autoridades por dotar a la ciudad de rehabilitados espacios públicos y de nuevos y antiguos hoteles, en los nuevos aires de turismo que soplan con fuerza por esta comarca de Cubanacán, pues quien haya leido su libro Ciudades en Pugna comprobará que, en su óptica hipercritica de los origenes de ésta ciudad, atribuirle el calificativo de despótica y avasalladora de ciudades colindantes, descontextualizando los esfuerzos de sobrevivencia de aquel ayuntamiento de la villa, en circunstancias económicas adversas y con el sólo beneficio de su naturaleza geocentrista, en la defensa, a ultranza, del pueblo pilongo y de la capitalidad que siempre ha ostentado, desde el año fundacional de 1689 y durante buena parte de los siglos XIX y XX, lo desacredita como aspirante a tal responsabilidad, para la cual existe un ejército de historiadores formados y legitimados, con su actuar de amor, en pro del desarrollo de la ciudad y la masa grupal de talentos elegibles no se ha resentido con la forzosa partida de Ovidio, un excelente historiador de esta ciudad, pero sin Oficina, acogido inteligentemente por Eusebio Leal en la Habana.

  • luis

Excelente articulo, ya en otros comentarios me he referido a que en esta ciudad hacen falta nuevos espacios publicos, santa clara como ud dice no tiene el privilegio de tener plazas publicas que colinden unas con otras a traves de calles, el parque vidal es el ir y venir de todos, siempre he pensado en esto, con mucho cuidado, con mucha imaginacion y sobre todo deseos de quienes tiene que proyectarse en este sentido, con la logica del urbanismo, con mucho placer esta ciudad agradeceria nuevas plazas bien proyectadas en espacios que pueden aprovecharse, el primer ejemplo... la nave de parqueos y oficinas de etecsa al lado de la catedral... Hace falta semejante taller al lado de una edificacion para mi de las mas hermosas de cuba en ese estilo? Y el solar que le sigue, No se pueden otorgar viviendas en otros lugares y realzar una plaza que puediera llamarse Plaza de Snata Clara, al costado de esta hermosas construccion ? A veces pensamos que las ideas son utopicas, pero quien no sueña quien no piensa en grande nunca tendra grande. Fue doloroso perder el parque Chaflan, ahora miremos a la plaza Apolo.. Porque no hacer alli una plaza no de vendutas sino una plaza con jardines y convertir el callejon que une con el boulevard en un pequeño pasaje peatonal con macetas, asientos como se ha hecho en muchos lugares de la Habana Vieja. El Parque Las Arcadas es un vivo ejemplo de como hacer una plaza donde no la habia. Otro lugar es el sitio del monumento al tren blindado, alli tambien se puede pensar, y asi... creo que lo que ha faltado es la imaginacion y mas que todo la voluntad para que esta ciudad crezca pero con sentido, se repare pero con amor, y cambie pero para bien.

  • jorge

o sea que a partir de ahora no puedes cruzar por el portal del hotel, tienes q ir por acera, con el sol, la lluvia??? porque si van a cerrar todas estas cuando algun dia cierren el de los proximos hoteles mas el del park view que hacemos???
slo queda q cierren el del museo, ufff santa clara, bandazo tras bandazo

  • Javier

El parque de Chaflan menos mal que desapareció con la nueva imagen del Hotel América pq ese parque nada más era basura y yerba el mejor homenaje para Chaflan no sería un parque sino un buen concurso donde se premiará los nuevos talentos con su obra .

  • Leonel Torres

Luis, magnífico periodista. Licenciado en Filología, varios libros escritos. Estudioso esmerado de las tradiciones pilongas, conocedor e investigador de leyendas, defensor del patrimonio, con una educacion esmerada, con cultura de pueblo. ¿Qué están esperando las autoridades para designar un historiador? ¡¡Pero si lo tienen ahí!! Yo no sé cómo es el proceso, pero parece difícil en Santa Clara porque desde los tiempos de Marta Abreu no hay ninguno. Hasta en Taguayabón, mi pueblito que recuerdo con 82 casas a un lado y otro de su única calle, teníamos el nuestro: mi amigo Pepín que lo fue hasta su muerte. Yo no sé otros que opinión tendrán, tampoco conozco el organismo ni el procedimiento de selección del historiador, pero si se aceptan proposiciones democráticas tipo delegado del PP, la mia es: Propongo a Luis Machado Ordetx para historiador de la ciudad de Santa Clara.