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El abrazo a la Naturaleza

La armonía entre flora y fauna, mezclada con la protección del entorno, constituye motivación principal en la finca integral La Yaya.

Finca integral La Yaya, en Villa Clara.
(Foto: Ramón Barreras Valdés)
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Una llovizna mañanera sorprende en esta sabana de piedras dotada de mágicos laberintos; sin embargo, no impide las andan­zas que llevan a descubrir un entorno privilegiado cuyos protagonistas resultan el hombre, la flora y la fauna convertidos en cómplices de esa tranquilidad que alivia el alma.

osé Ramón Ortega Caraballoso en la finca integral La Yaya, en Villa Clara.
José Ramón rodeado de gallinas cubalayas, una especie originaria de Cuba que hace nidos muy ocultos y está en peligro de extinción. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Pertenece al macizo de Santa Clara, y desde la finca integral La Yaya, José Ramón Ortega Caraballoso y su familia forjan la vida. Él, como artífice principal de una obra dedicada a la reproducción de animales y a garantizar que procreen en la armonía de un bosque entrelazado por árboles maderables y frutales como exponentes de la diversidad.

Memorándum

♦ La Yaya posee 19.2 ha. En ellas existe una reserva genética con varias especies en peligro de extinción. Pavos reales de diferentes colores, gallinas cubalayas, como ave tradicional del país, cerdos criollos o de montaña que exigen poca cantidad de comida, ganado ovino-caprino con razas puras y vacuno, diferentes variedades de gallinas criollas, guanajos, patos y equinos que se reproducen con facilidad.

♦ En sus demarcaciones vuelan y procrean pájaros carpinteros, zorzales, sinsontes, tocororos, tomeguines, zunzunes, cartacubas y negritos, entre otros.

♦ Unas 56 especies demandan los reglamentos del Bosque Martiano, en el que puede encontrarse cacao, caimitillo, caimito, guanábana, limón, naranja agria, coco, güira, jiquí, caoba criolla, júcaro, pino, roble prieto, ceiba, yagruma, algodón, café, piña, por solo citar algunas, a pesar de que las inclemencias del tiempo han destruido algunas, de las que ya tienen previsto su rescate.

♦ Los frutales incluyen el mango en todas variedades, junto a la ciruela, mandarina, guayaba, el plátano, mamey, anón, guanábana, chirimoya, tamarindo y marañón, hasta llegar a 24 especies, que no excluyen el cocotero.

♦ El aviario muestra diversas aves de fantasía, además de pericos australianos, azulejos, canarios, mariposas, faisanes indio y blanco, palomas, isabelitas, patos, gansos, al tiempo que reproducen diversos tipos de codorniz en cautiverio.

♦ Entre los árboles maderables figuran el cedro, la majagua, la teca, la caoba hondureña, mientras en una pequeña presa se reproduce la biajaca criolla.

Apenas llegamos al sitio y un pavo real (Pavo cristatus) arlequín ofrece la bienvenida. En verdad exhibe su enorme cola abierta como parte de un espectáculo sin igual en franco desafío a sus similares blancos y los tradicionales verde azules también presentes en el lugar. Para su dueño constituye la especie de mayores complejidades reproduc­tivas entre las tantas existentes, porque presentan diversos secretos que ha dominado a través del tiempo.

Al parecer, los animales llegan allí con la credencial de establecer residencia permanente. Ello ha motivado innumerables horas de investigación a fin de conocer las especifici­dades alimentarias, sanitarias, reproductivas junto al hábitat de cada variedad y adaptarlas a las necesidades exigidas por el medio natural.

«Un entretenimiento desconocedor de vacaciones, que solo admite un cambio de actividad, pero me elimina el es­trés y las complejidades de la cotidia­nidad».

El propio José Ramón recuerda que al principio no faltaron los escépticos. Pocos con­ce­bían que pudieran lo­grarse frutos en un suelo tan agreste. Incluso su padre, que ya no está, siempre le auguró la pérdida de tiempo porque jamás vería sus anhelos.

«Tuve la satisfacción de que aún en vida pudo apreciar parte de los resultados y llegó a reconocerlos. Aquí se obtiene el café para el consumo del año, y logramos has­ta mangos con cuatro o cinco libras sin ápice de ciencia ficción, y aunque a algunos sorprenda, tenemos una variedad de aguacate que nos regaló siete libras de peso en uno de sus ejemplares».

José Ramón Ortega demuestra que la palma real (Roystonea regia) sí se puede plantar y reproducirse. Cuenta con cinco modalidades sembradas por él, y las primeras fueron traídas desde el Turquino. Algunas rebasan los nueve años, y ya ofrecen palmiche.

—¿De dónde viene tanto amor por la Naturaleza?

—Mis raíces son campesinas, mas las estancias laborales por la Ciénaga de Zapata, Topes de Collantes, en zonas del Oriente cubano y el hecho de subir al Pico Turquino dejaron huellas para emprender este proyecto entre tanta vegetación y un abanico de especies.

Los otros encantos del paraíso

Cada rincón de La Yaya sorprende. Basta adentrarse en el Bosque Martiano para constatar las bellezas naturales. Lo que otrora resultaba un arroyuelo sin acceso para animales y personas dispone de un suelo beneficiado con árboles robustos.

Abejas meliponas.
Tampoco faltan las abejas meliponas devenidas clave del éxito en la polinización necesaria en los frutales mediante la transportación del polen hasta el estigma. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Puede que en esos parajes aparezca una jutía conga (Capromyspilorides) enmascarándose en los troncos de un árbol, en tanto la abeja melipona está diseminada por toda el área, y como detalle novedoso aparecen sus colmenas en vasijas de barro que impiden la vida efímera de los depósitos, gracias a la colaboración de Elvey de la Paz Fernández y Loreta Francisco Ramírez, del taller de alfarería perteneciente al vivero El Tamarindo, en la capital provincial.

Cuenta Ramón que el mundo de los enjambres también les hizo pasar un aprieto: «Cuando uno de mis hijos era pequeño,  una abeja se le introdujo por el oído. Hubo que correr hacia un hospital en Santa Clara, pasamos un gran sofocón; en cambio hoy es el especialista de todas las colmenas existentes en la finca».

—Este universo resulta fantástico, ¿pero de qué viven los animales?

—Producimos lo necesario para cada variedad. La yuca constituye la base al obtenerse fácilmente en este tipo de terreno, y la mezclamos con maíz y una parte del arroz de consumo a manera de pienso. Hay caña que se inserta al patrón alimentario, y logramos el autoconsumo para la sostenibilidad familiar en los diferentes renglones, excepto en sal y azúcar.

Almácigo.
Notoria curiosidad. Un almácigo con las raíces descubiertas. En el medio natural no existe, y tampoco es habitual que nazca y se desarrolle sobre una piedra. En la literatura aparece con varios nombres científicos. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Por su parte, las producciones están contratadas con la CCS Fortalecida Eduardo Reyes Canto, de Manajanabo, en frutales, carne ovina y bovina, mientras que la leche se entrega procesada en queso.

Una de las premisas que no admiten resquebrajamientos es la conservación del suelo mediante buenas prácticas ecológicas. En la finca no se incinera ningún desecho sólido, y toda excreta de los animales que permanece en corraletas o cuartones es aprovechada como abono orgánico para beneficio del terreno.

El inquilino principal de este tesoro se autodefine como un cadete empírico, que lo ha enfrentado todo por su propia práctica auxiliado en las investigaciones, y para ello cuenta con el apoyo de la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA), la Empresa de Flora y Fauna, y los diferentes zoológicos a los que les ha donado algunas especies. Todas brindan la documentación y la asesoría dirigida al mejoramiento genético.

A pesar de las agotadoras faenas, desde hace tres décadas asume el mandato de delegado de circunscripción, y en la actualidad integra una de las comisiones de trabajo de la Asamblea Provincial del Poder Popular, junto a los 20 años en que ejerció la presidencia de su consejo popular.

Todo sería imposible sin el aporte de la familia: su esposa, Ileana Pérez; sus hijos con títulos profesionales, uno en Economía y otro por los caminos de la Informática, pero amantes de la actividad campestre, y por el resto de los integrantes del núcleo; incluso Melanys, la nietecita de solo seis años, ya demuestra aptitudes para asumir la continuidad de la finca.

Contrastes

José Ramón Ortega confiesa que trata de dormir bien; aunque puede lograrlo muy pocas horas debido a que este panorama de encantos no escapa de la acción inescrupulosa de los depredadores, lo cual implica protección de la finca durante las 24 horas.

Pájaro carpintero real.
Entre la diversidad de aves se aprecia el carpintero real de cabeza roja (Melanerpes erythrocephalus), que ahora resulta poco común y local en algunas regiones. (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Junto a su equipo ha detenido y entregado a las autoridades a individuos que realizan hurtos en franca violación de los límites de una finca que también conoce del sacrificio de animales. «Ignoran el valor de las especies, el costo y la entrega que conlleva el equilibrio logrado, y en ello tenemos experiencias muy desagradables porque nunca han interiorizado que la pérdida de un animal o el atentado a la flora afecta directamente a la Naturaleza».

No pocas veces aparecen jaulas y trampas para privarles la libertad a las aves de forma masiva. «¿Habrá derecho a eso?», se pregunta José Ramón.

La humanidad está comprometida a mantener el equilibro de la Naturaleza como sostén imprescindible de nuestro planeta y de sus actuales y futuras generaciones; pero no siempre los terrícolas cumplen.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

De aquí a unos años La Yaya continuará con ese sosiego peculiar de paraíso terrenal. La perseverancia será la clave del éxito ante amaneceres que traen diferentes proyectos con luz de futuro, a pesar de que ya se hace sentir lo limitado del espacio. No obstante, se asumirá el reto de ver dentro de poco a patos mayas, gansos egipcios y otras aves integrando esta colección que permite el abrazo a la Naturaleza.

  • Juan Antonio Hernández Caraballo

EL PAISAJE DEL GUAJIRO
POR HERNÁNDEZ CARABALLO
EL AGUA COMO UN CRISTAL
POR EL AZUL RÍO SE ALEJA
Y MIENTRAS PASA REFLEJA
A LA ESBELTA PALMA REAL,
A LAS MONTAÑAS IGUAL
ELLA LLEGA EN LARGO VIAJE,
EL ARBUSTO COMO ENCAJE
VA ADORNANDO EL AMPLIO RÍO,
QUE SE NOVIA POR EL FRÍO,
CON NEBLINA Y CON CELAJE.

ESTAS BONITAS PINTURAS
O FOTOS DE LOS GUAJIROS,
ES LA FUERZA DE SUSPIROS
DE CAMPESINAS CULTURAS,
!OH! GUAJIRO QUE FULGURAS
EN TU LUZ E INTELIGENCIA,
UNA DESCONOCIDA HERENCIA
QUE TIENE DE TU PASADO,
LOS PAISAJES LO HAN MOSTRADO
CON CONVINCENTE ELOCUENCIA.

LOS PAISAJESSON JARDÍNES
DE MIL FLORES NATURALES,
QUE SE SIENTE EN SUS FLORALES
EL PERFUME DEL JAZMÍNES,
UN SUSURRO DE VIOLÍNES
VA TOCANDO ESA ALBORADA,
SE SIENTE LA CARCAJADA
DE FELICES SEÑORITAS,
O SON LAS NUBES BENDITAS
ALLÁ EN LOS CIELOS ATADAS.

Y NO SE VENLOS SINSONTES
POR ESOS LARES ANDAR,
SI SE OYE SU TRINAR
ALLÁ, A LO LEJO, EN LOS MONTES,
SE PINTAN LOS HORIZONTES,
Y TODO MUY BIEN COADYUBA,
Y CUANDO LA ELEGANCIA SUBA
A SUS MÁS ALTO PARAJE,
NO HAY DUDA QUE ESTOS PAISAJES,
ES UNA COPIA DE CUBA