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Sin depilarse, ¿no hay paraíso?

Sobre las consecuencias y beneficios de la depilación para la salud genital estaremos hablando en la próxima edición de Sexeando.

Depilación
(Foto tomada de Internet)
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Como que esta era no hay quien la entienda y lo que hoy se lleva mañana se considera estorbo, ciertas tendencias juveniles suelen ser tan efímeras que ni siquiera se extrañan. Sin embargo, desde hace varios años se ha impuesto el gusto por depilar toda superficie posible, llegando al punto de limitar las áreas «pobladas» al cabello, las cejas y, en el caso de los hombres, la barba.

¡Y los riesgos son tantos!, algunos obvios y otros insospechados. Sobre las consecuencias y beneficios de la depilación para la salud genital estaremos hablando en la próxima edición de Sexeando. Ya saben que recibimos sus criterios y dudas en el correo liena@vanguardia.cu. Hasta entonces y, como siempre, les deseamos salud, suerte y mucho amor.

  • Juan Antonio Hernández Caraballo

Para los jóvenes que hoy buscan la mayor belleza en depilarse les propngo leer esta poesía, y recomiendo a las damas bellas que lean estos versos de Regino E Boti, que lo analicen bien, que aunque es una poesía publicada en 1913, tiene tremendo valor literario y es la expresión de una época modernista contemporáneo de Agustín Acosta y Pobeda, con mucha influencia anterior de José Martí y Julián del casal, y podría decirse también de Rubén Darío. Poesía con frases algo rebuscada, pero la considero una joya de la Literatura Cubana del Siglo XX

ANACRONISMO ESTÉTICO
Por Regino E. Boti.

Mi belleza es la belleza de las clásicas volutas,
La que tiene los contornos curvilíneos de las frutas,
La cadera dura y amplia, alto el pecho y breve el pie.
Mi belleza es la estatuaria, es la Hembra, es la Varona,
De arrogantes y turgentes morbideces de Pomona
Y flexibles movimientos voluptuosos de Fryné.

Mi ideal no es de mi tiempo: yo no adoro en la femina
Que es muñeca por lo grácil de cuerpo de menina,
Por sus trajes, sombreros, sus perfumes y su andar.
¿Dónde está la eterna Euritmia, dónde está la sacra Forma,
Que a la Lira hizo querellas y en el Paros vació Normas
Tan armónicas y exactas como el ritmo de la mar?

No es la Moda con sus trajes esplendentes la que imprime
Una pauta a los encantos que tortura y que comprime
Para transformar la Forma bendecida del creador.
La belleza está en las carnes impecables, sin un nudo
En las venas; en la Hostia consagrada del desnudo,
Que es la Fuerza y la energía, la Nostalgia y el Amor.

Mis visiones tienen sobrias líneas griegas por modelos;
Porque en Fidias y en Scopas están todos mis anhelos
De una adoración pagana por el Arte y la Mujer.
La mujer de muslos recios, ancho torso, cuello fuerte,
Vientre efébico que brinda los beleños de la Muerte
Porque sabe infundir Vida con su sangre a un nuevo Ser.

Sus cinceles son la Madre, la vitalmente inunda
Con sus pomas conmovidas de la savia fecunda
La impotencia originaria de exhausta Humanidad.
Porque esos dos Maestros está en síntesis la obra;
Y en sus mármoles la carne, porque es buena, vuelos cobra
Y se encumbra como un nimbo de Alegría y de Bondad.

Mi belleza es la belleza de los ínclitos Museos,
De las viejas esculturas y ultrajados camafeos,
Pues en ella está la Vida señalando el Porvenir.
Es el Hálito del Cosmos, es el Beso y es el Germen
Lo que encierran esos Signos que en los mármoles se aduermen
Esperando el vital fíat que los haga resurgir.

Mi belleza es la belleza de las clásicas volutas,
La que tiene los contornos curvilíneos de las frutas,
La cadera dura y amplia, alto el pecho y breve el pie.
Mi belleza es la estatuaria, es la Hembra, es la Varona,
De arrogantes y turgentes morbideces de Pomona
Y flexibles movimientos voluptuosos de Fryné.