Nuestros ríos

Santa Clara está situada entre dos ríos: el Bélico y el Cubanicay. ¿Por dónde corren? ¿Sabía que sus cauces se unen en un punto de la ciudad?

Visto: 3545

Un hecho histórico se concretó el 15 de julio de 1689. Varias familias remedianas (huyendo de la piratería o por razones económicas) fundaron la ciudad de Santa Clara, en un lugar situado entre dos ríos llamados por entonces Arroyo de Sabana y Arroyo del Monte, los cuales fueron bautizados más tarde como Bélico y Cubanicay, respectivamente, y cuyas limpias aguas ya no lo son, por razones que no analizaremos ahora.

Lavadero público creado por Marta Abreu en Santa Clara.
Lavadero público creado por Marta Abreu en Santa Clara.
La existencia de ríos dentro de la ciudad permitió la creación de estos lavadoros públicos, obras financiadas por la Benefactora Marta Abreu de Estévez. (Fotos: Tomadas de Internet)

El primero nace muy cerca de la ciudad, al oeste de la Carretera a Manicaragua, a la izquierda de la Empresa de Productos Lácteos (ECIL); mientras que el otro inicia su caudal al este de la Carretera del Acueducto, hacia el noroeste del Matadero de Aves. A partir de ahí los dos intentos de ríos atraviesan la urbe de sur a noroeste, en zigzagueantes y caprichosas trayectorias.

Pero, ¿dónde radica lo curioso? Sencillo. ¿Cuántos santaclareños de pura cepa (pilongos o aplatanados) conocen que ambos se buscan en sus respectivos recorridos, para encontrarse en un sitio de la propia ciudad. A partir de ahí solo hay un cauce.

Río Bélico, en Santa Clara.
Río Cubanicay, en Santa Clara.
Ríos Bélico (a la izquierda) y Cubanacán. Ya no son corrientes de agua clara, a pesar de los esfuerzos por sanear sus contaminados  y menguados cauces, que en época de lluvias suelen crecer y afectan a los barrios cercanos. (Fotos: Archivos de Vanguardia y CMHW)

La unión del Bélico y el Cubanicay ocurre en el reparto Camacho, a 30 metros aproximadamente  de la Avenida de Páez, entre Gregorio Rodríguez y línea del Ferrocarril. Se puede decir que la confluencia de los dos se produce en el traspatio de la casa marcada con el número 5.

El ancho de ambos no rebasa los cuatro metros; el nuevo río —llamado Arroyo Grande—, de unos 15 metros, con algunas pocetas profundas, desemboca en la presa Arroyo Grande II, al noroeste de la capital provincial. Interesante, ¿verdad?

______________________________________________________________________

*Ricardo Pérez Artiles fue asiduo colaborador de la editora Vanguardia, con numerosas publicaciones en el suplemento humorístico Melaíto, y El Santaclareño, donde desarrolló la sección «Memorias de la ciudad».

No hay publicado ningún comentario. Sé el primero en empezar el debate.

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.